
Ayer nos levantábamos con la noticia de que tras algo más de cuatro años de trabajo, Endesa, la mayor empresa eléctrica de España y la primera compañía privada de Iberoamérica culminaba con éxito la conversión de la mina de As Pontes en un gran lago artificial, de 865 hectáreas y 547 hectómetros cúbicos de agua.
Dicho agua proviene en casi un 60% del río Eume lo que ha provocado grandes críticas y el resto se ha reunido entre los aportes de otros ríos y el agua de lluvia. Este lago al que incluso se le ha fabricado una pequeña playa artificial será donado en su totalidad a la Xunta de Galicia.










