En las elecciones para el presidente de los Estados Unidos, salió elegido Donald Trump. La filosofía de este hombre con el medioambiente y el cambio climático fue muy criticada debido a sus posturas escépticas. Para Donald Trump, el cambio climático era un invento de los chinos que buscaban mejorar su competitividad. Estas declaraciones provocaron preocupación en la comunidad internacional, especialmente con respecto a la posible retirada de Estados Unidos del Acuerdo de París.
Una de las primeras acciones que Trump tomó fue precisamente iniciar el proceso de retirada de su país del Acuerdo de París, un acuerdo internacional histórico para limitar las emisiones de gases de efecto invernadero y frenar el cambio climático. En noviembre de 2016, solo unos días después de las elecciones estadounidenses, Trump reafirmó sus intenciones durante una entrevista con el The New York Times, donde reiteró su escepticismo hacia la ciencia climática y calificó el Acuerdo como una estrategia perjudicial para la economía estadounidense.
El Acuerdo de París: Un pacto global histórico
El Acuerdo de París es uno de los pactos internacionales más importantes para combatir el cambio climático. Adoptado en 2015 por 195 países, su objetivo principal es limitar el calentamiento global muy por debajo de los 2ºC, con una meta más ambiciosa de limitarlo a 1,5ºC. Para ello, se establecen compromisos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial.
Uno de los puntos clave del Acuerdo de París es que permite a cada país establecer sus propios objetivos de reducción de emisiones, conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC por sus siglas en inglés). Este mecanismo es flexible, lo que permite que las naciones ajusten sus compromisos según su situación económica y sus emisiones.
El acuerdo no impone sanciones, pero fomenta la cooperación internacional mediante la presión política y moral, lo cual fue considerado una de las fortalezas del pacto. Sin embargo, para Donald Trump, este sistema era una amenaza para la economía de los Estados Unidos, ya que consideraba que las restricciones impuestas a la industria energética y manufacturera podían afectar negativamente el empleo y la competitividad.
Donald Trump y su visión del cambio climático
A lo largo de su mandato, Trump se mostró consistentemente escéptico ante el cambio climático. En repetidas ocasiones, el expresidente llegó a negar la influencia humana en el calentamiento global e incluso lo calificó como un “engaño chino”. Este tipo de declaraciones generó críticas tanto de la comunidad científica como de líderes de otros países, quienes veían en Trump una amenaza para el avance global en materia ambiental.
La postura de Trump también estuvo influenciada por su política de “América Primero”, que priorizaba los intereses económicos y energéticos estadounidenses por encima de compromisos internacionales. Como parte de esta doctrina, Trump impulsó políticas centradas en la revitalización de la industria del carbón y la expansión de la extracción de petróleo y gas. Estas decisiones fueron controvertidas dado que Estados Unidos es uno de los principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo.
El impacto de la retirada de EE.UU. del Acuerdo de París
El proceso de retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París se completó en noviembre de 2020, convirtiendo a la nación norteamericana en el primer y único país en abandonar el pacto. La salida tuvo un impacto significativo a nivel internacional, ya que, aunque el acuerdo ha continuado funcionando, muchos analistas consideraron que la retirada estadounidense debilitó el liderazgo global en la lucha contra el cambio climático.
Pese a ello, la ausencia de Estados Unidos no detuvo el progreso. Muchos países, incluidos China y la Unión Europea, demostraron su compromiso con el Acuerdo y siguieron adelante con sus planes de reducción de emisiones. Además, gobernadores y alcaldes de varias ciudades y estados de EE.UU. formaron coaliciones como “We Are Still In”, para seguir apoyando las metas del Acuerdo, independientemente de la postura federal.
La promesa de Joe Biden: Regresar al Acuerdo de París
Con la elección de Joe Biden como presidente en 2020, surgió la promesa de reintegrar a Estados Unidos al Acuerdo de París. Esta promesa se materializó poco después de asumir la presidencia en enero de 2021, cuando firmó una orden ejecutiva para reincorporar a EE.UU. al pacto climático. Biden ha expresado su intención de hacer más ambiciosos los compromisos climáticos del país, con metas de alcanzar cero emisiones netas para 2050 y un mayor enfoque en las energías renovables.
Conclusiones
El mandato de Donald Trump marcó un periodo de retroceso en la política climática de Estados Unidos, pero su impacto no fue definitivo. La resiliencia demostrada por otras naciones y actores estadounidenses locales mantuvo viva la esencia del Acuerdo de París. La vuelta de EE.UU. bajo la administración Biden representa una segunda oportunidad para que el país desempeñe un papel crucial en la lucha global contra el cambio climático.