Silvicultura

Cuando se habla de explotación forestal se hace referencia a la silvicultura. Se trata de una ciencia cercana a la agricultura aunque lo están extendida. Se encarga del mantenimiento de los cultivos y de los bosques. La silvicultura también tiene como objetivo principal la conservación del medioambiente naturaleza mejorando la calidad ambiental y la producción de los pastos para el ganado.

En este artículo vamos a contarte todo lo que debes saber sobre la silvicultura y la importancia para la conservación de la naturaleza.

Qué es la silvicultura

Cuando hablamos de silvicultura no referimos a aquella actividad que se encarga del cultivo y mantenimiento de los bosques. Pretende como objetivo principal la conservación del medioambiente naturaleza mediante el cultivo de bosques, mejora la calidad ambiental y la producción y mantenimiento de pastos para el ganado. En nuestro país la silvicultura genera explotaciones de madera y corcho bastante importantes sin deteriorar los ecosistemas naturales.

Entre las actividades que engloba la silvicultura nos encontramos la siembra, mantenimiento y explotación de cultivos forestales de los que se expanden los bosques y los montes. A efectos prácticos se considera como una ciencia familiar junto con la agricultura aunque tiene ciertas diferencias. La primera y gran diferencia es la metodología de producción. Mientras que el agricultura se necesitan frutos y cosechas en tan sólo meses y una producción a gran escala, la silvicultura tiene resultados después de decenas de años. Estas cantidades de tiempo pueden variar dependiendo de las especies que estén cultivadas.

Obviamente, dependiendo de los climas y los ecosistemas que elijamos para poder cultivar especies podemos tardar más o menos en tener este recurso natural disponible. También se aprovechan especies generadoras de suelo orgánico para potencial la reforestación de los bosques.

El actividad de la silvicultura engloba algunas actividades como cultivar los bosques con diferentes tratamientos y técnicas. Se procura que el mantenimiento y el uso de los materiales y recursos naturales se haga de la forma más óptima y menos dañina para el medioambiente. Es así como la silvicultura consigue establecer una buena relación entre el bienestar y la productividad en los diferentes ecosistemas forestales. No sólo conseguimos cuidar el medio ambiente y conservar los recursos naturales, sino que también le sacamos beneficio económico.

Para qué sirve

Importancia de la silvicultura

La utilidad principal de la silvicultura es la gestión de los bosques y los montes forestales. Con este mantenimiento y cuidado se puede producir de manera permanente diversos servicios demandados por la sociedad. Los servicios ecosistémicos son aquellos que ofrecen los sistemas naturales y que aportan algún beneficio ambiental y económico. La gestión de los bosques y los montes forestales están basadas en los principios de la sostenibilidad ambiental tanto de la calidad del ecosistema como de los bienes naturales. Para ello, emplean diversos tratamientos y herramientas que permiten el uso del cultivo con diferentes fines y de forma prolongada en el tiempo.

Cada tipo de cultivo tiene como objetivo principal una función establecida. Por ello, el silvicultor se centrará en explotar cada una de las funciones para optimizar los resultados y los beneficios. Por ejemplo, se pueden obtener madera, leña o frutos y otros materiales de los cultivos.

Al fin y al cabo el objetivo final de la silvicultura será siempre el de emplear los espacios de bosques disponibles para poder cultivar árboles de los que se pueda obtener algún beneficio. De estos árboles se puede extraer madera, corcho o papel. Se tiene que tener en cuenta que los tiempos de producción pueden llegar a ser muy largos dependiendo del tipo de cultivo que se esté propagando. Algunos de los objetivos ecológicos que permite la silvicultura son la producción de varias cosechas a largo plazo para poder establecer un cierto equilibrio entre la necesidades biológicas, ecológicas y económicas del cultivo. Es así como se garantiza la continua renovación de sus recursos.

Esto significa que no se permitirá que exista una sobreexplotación de los recursos. Es decir, nunca se extraerán recursos de los cultivos a un ritmo mayor del que se pueda regenerar de forma natural.

Tipos de silvicultura

Silvicultura

Existen numerosos tipos de silvicultura dependiendo del territorio y la necesidad de cada región. Vamos analizar los diferentes tipos:

  • Silvicultura intensiva: es la que emplea diferentes técnicas para poder garantizar una productividad mayor de la superficie forestal que está dedicada al cultivo.
  • Silvicultura extensiva: se encarga de realizar actividades en algunos lugares que engloban actividades ambientales, económicas y sociales. Con esta práctica se consigue crear conciencia sobre la protección del medioambiente en las zonas cultivadas, así como en el resto. Además, también ofrecen algunos servicios a la población como lo es el turismo y la educación ambiental. De esta forma se garantiza la producción y el mantenimiento de los bosques de una forma sostenible en el tiempo.

Ventajas y desventajas

Entre las ventajas principales nos encontramos con la reforestación o forestación de zonas que inicialmente tenían poca cantidad de árboles. También se aprovecha para recobrar aquellas zonas desérticas. Forma parte de una fuente de vida para muchas especies vegetales y animales. Es así como se crean gran ecosistema con buena salud.

Ayuda con a diversos beneficios ambientales ya que puede purificar el aire mejor por la realización de la fotosíntesis por parte de las plantas. También alimentados ríos y abastece a diferentes zonas de agua potable.

Sin embargo, puede llegar a tener algunas desventajas. Principalmente estas desventaja surgen cuando la silvicultura no se gestiona de forma correcta. Si esto no se hace de forma correcta es fácil perjudicar al medioambiente y poner en peligro especies animales y vegetales. El ser humano puede llegar a provocar grandes desequilibrios en los ecosistemas naturales fruto de una mala gestión. Por ejemplo, puede dañar el ecosistema a través de una exceso de tala, plantación de especies incompatibles y/o invasoras, etc.

Como pueden ver, la silvicultura es una herramienta perfecta para poder aprovechar aquellas zonas más degradadas y darle un uso tanto social, como económico, como ambiental. Gracias a esta práctica se consigue revalorizar la naturaleza y aprender los valores de la conservación de recursos.

Espero que con esta información puedan conocer más acerca de la silvicultura.


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