Burlington: la ciudad 100% renovable en Estados Unidos que marca la diferencia

  • Burlington es la primera ciudad de EE.UU. en lograr un 100% de energía renovable.
  • Su matriz energética incluye biomasa, energía hidroeléctrica, eólica y solar.
  • El modelo ha producido beneficios económicos y ambientales, siendo replicable en otras ciudades.

Estado de Vermont. EEUU

En el país de la negación académica del cambio climático, el creciente presupuesto militar y el fracking sin restricciones, es decir, en el “país de Donald Trump”, hay una pequeña luz de esperanza.

Esta luz no es otra más que Burlington, una pequeña ciudad con algo más de 42.000 habitantes que ha hecho algo revolucionario: abastecerse únicamente de energías renovables. Ubicada en el estado de Vermont, al noreste de Estados Unidos, cerca de la frontera con Canadá, Burlington ha demostrado que otro modo de vida es posible.

Burlington: una ciudad sostenible

Ciudad Burlington Energía 100% Renovable

Burlington aparece regularmente en listas de los mejores lugares para vivir en Estados Unidos. Lo que hace única a esta ciudad es su infraestructura ecológica y el orgullo de sus residentes por la sostenibilidad que han alcanzado.

El alcalde actual de la ciudad, Miro Weinberger, ha seguido el legado del famoso senador Bernie Sanders, que fue alcalde de la misma ciudad, apoyando políticas ambientalistas y transformando a Burlington en un ejemplo a nivel nacional.

En palabras del profesor Taylor Ricketts de la Universidad de Vermont:

“No hay nada mágico en Burlington. La naturaleza no nos ha regalado más horas de sol, vientos más fuertes o ríos más poderosos. Si nosotros podemos hacerlo, también pueden los demás”.

La clave ha sido la apuesta por el cambio y la visión a largo plazo.

El camino hacia la energía 100% renovable

El proceso hacia la sostenibilidad comenzó formalmente en 2004, cuando Burlington tomó la valiente decisión de dejar de comprar electricidad de la planta nuclear de Vermont Yankee. En ese momento, gran parte de la energía de la ciudad provenía de esa mayoritaria fuente, lo que hacía aún más audaz la ruptura con ella.

Burlington Energía Hidroeléctrica y Biomasa

En 2014, Burlington alcanzó un hito increíble que la distinguió de todas las demás ciudades de Estados Unidos: el 100% de su energía proviene de fuentes renovables. Esto se consiguió gracias a una combinación de fuentes verdes:

  • 45% de biomasa: Con la biomasa, la ciudad quema desechos de madera para generar energía, transformando el calor en vapor que se convierte en electricidad.
  • 30% de energía hidroeléctrica: Aprovechan la presión del agua en turbinas subterráneas que generan energía limpia y constante.
  • 24% de energía eólica: Con aerogeneradores que producen una cantidad constante de energía, incluso durante los inviernos frío de Vermont.
  • 1% de energía solar: Aunque con pocas horas de sol, no ha impedido que la ciudad también apueste por esta fuente.

Otra clave en la estrategia de Burlington fue la compra del proyecto hidroeléctrico Winooski 1 (7,4 megavatios) en septiembre de 2014. Este movimiento fue crucial para alcanzar el 100% de energía renovable.

Impactos de la transición ecológica

El éxito de Burlington no solo se mide en términos ecológicos. De hecho, las decisiones que tomaron también resultaron ser económicamente viables. Se estima que la ciudad ahorrará alrededor de 20 millones de dólares en los próximos 20 años y que los precios de la energía se mantendrán estables. Esto es muy relevante dado que en otras ciudades de Estados Unidos, las facturas de electricidad pueden fluctuar drásticamente.

Además, los habitantes han visto otros beneficios directos, como la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y un 4% menos de consumo eléctrico desde 1989, a pesar del crecimiento económico y poblacional.

Un modelo replicable

El éxito de Burlington ha inspirado a otras ciudades en Estados Unidos. Según el profesor Ricketts:

“Si nosotros podemos hacerlo, también pueden los demás”.

De hecho, nueve ciudades más en Estados Unidos han seguido el ejemplo, comprometiéndose a usar 100% energías renovables, algo que se espera que continúe creciendo como tendencia.

La campaña #Readyfor100 está promoviendo este modelo, con el objetivo de que muchos más municipios estadounidenses se sumen al compromiso con las energías limpias.

En Burlington, el cambio no fue solo a nivel de infraestructura, también hubo un cambio de mentalidad en sus habitantes. Las personas monitorean su consumo de energía mediante contadores inteligentes y adoptan estilos de vida más responsables, como el uso de autos eléctricos y la preferencia por productos ecológicos locales. La ciudad también ha implementado políticas para apoyar la agricultura sostenible.

La ciudad de Burlington sigue su camino hacia la sostenibilidad ambiental, y aunque ya alcanzaron el 100% de energía renovable en su suministro eléctrico, han fijado metas aún más ambiciosas, como mejorar la eficiencia energética en los hogares y reducir el consumo total de energía.

Uno de los mayores logros ha sido reducir el consumo de energía necesario para calentar e iluminar los hogares, manteniéndose un 4% por debajo de los niveles de 1994. Este éxito demuestra que el modelo de Burlington no es solo una visión ecológica, sino que es económicamente sostenible y socialmente beneficioso.

La historia de Burlington es un ejemplo de cómo la voluntad política y el compromiso ciudadano pueden hacer posible un cambio radical hacia las energías renovables. No solo es un modelo replicable en otros lugares, sino la prueba de que ciudades, incluso con características geográficas difíciles, pueden adaptarse y liderar el cambio hacia un futuro más limpio y sostenible.