Los árboles son mejor de lo que se pensaba en crear nubes y enfriar el clima según científicos del CERN

Bosques

Hay algunas cosas bien lógicas que no se han de escapar al pensamiento y este es que el planeta ha ido pasando por distintas etapas en las que no se ha visto enviolentado por el desarraigo que ha significado la tala de bosques enteros en todo el mundo. Esa tala ha significado que encontremos cada vez zonas más desérticas, con las lógicas consecuencias.

La atmósfera pre-industrial contuvo más partículas y nubes con mayor brillo de lo que previamente se pensaba. Este es último descubrimiento del experimento CLOUD, una colaboración de 80 científicos en el laboratorio de partículas CERN cerca de Génova. Esto cambia nuestro entendimiento de que estaba en la atmósfera antes de que los humanos comenzaran a degradarla con la polución.

La mayoría de las nubes de agua necesitan de unas partículas diminutas para actuar como “semillas” para su formación y crecimiento. Si una nube tiene más de esas semillas, y por lo tanto más gotas de agua, esta aparecerá con mayor brillo y reflejará más de la luz del sol de la superficie de la Tierra. Esto consigue que se pueda enfriar el clima.

Nubes

Por lo que se entiende que el número y tamaño de partículas en la atmósfera es vital para predecir no solamente como de brillantes son las nubes del planeta, pero cuales serán las temperaturas. A día de hoy, la mitad de esas partículas provienen de fuentes naturales. Eso incluye al polvo de la tierra, volcanes, incendios o la espuma del mar que se evapora en medio del aire dejando unas diminutas partículas de sal en la atmósfera.

Muchas de esas partículas son el resultado de la quema de los combustibles fósiles. Esto produce hollín, pero también gas de dióxido de sulfuro, lo que consigue llevar el ácido sulfúrico a la atmósfera. A la vez que causa la lluvia ácida, las moléculas de ácido sulfúrico se pueden mantener de forma conjunta y crecer en partículas. Otras moléculas como el amoniaco de vez en cuando ayudan a “pegar” las moléculas de ácido sulfúrico, y de forma general este proceso forma cerca de la mitad de las partículas que conforman las semillas para la atmósfera hoy en día.

Neblina azul

La habilidad de los gases que surgen de los árboles para crear las partículas necesarias(terpenos) para la formación de nubes, fue propuesta primeramente en 1960 para explicar la neblina azul vista sobre los bosques en áreas remotas. Esas partículas llamadas terpenos son muy importante para una atmósfera más limpia, tal como indican los resultados obtenidos en CLOUD.

Esto nos lleva a que mientras se ha de reducir la polución de la combustión de combustibles fósiles y otras fuentes, los componentes naturales de las nubes se vuelven cada vez más importantes. Para ayudar a sustituir las semillas de nubes de la polución del aire, los árboles serán capaces de ayudarnos para limitar las subidas de las temperaturas globales.

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