Zonas de Bajas Emisiones en España: así cambian la circulación en las ciudades

  • Las Zonas de Bajas Emisiones son obligatorias en ciudades de más de 50.000 habitantes según la Ley de Cambio Climático.
  • Zaragoza, Madrid, Córdoba, Cáceres y Bilbao aplican modelos distintos de ZBE, con horarios, perímetros y excepciones propios.
  • El distintivo ambiental de la DGT y los registros municipales condicionan quién puede entrar, en qué horario y con qué sanciones.
  • Las cámaras de lectura de matrículas y los nuevos regímenes sancionadores refuerzan el control del tráfico y la calidad del aire.

Zonas de bajas emisiones en ciudades

La implantación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) ha dejado de ser una idea abstracta para convertirse en una realidad muy concreta en buena parte de España. Cada vez más conductores se encuentran con cámaras, señales y nuevas normas que condicionan por dónde pueden circular o aparcar en sus ciudades.

Desde Zaragoza, Madrid, Córdoba, Cáceres o Bilbao, los ayuntamientos están afinando sus propias versiones de estas áreas restringidas, con calendarios, excepciones y tipos de control muy distintos. Quien no esté atento a las reglas locales puede llevarse una multa inesperada, aunque todas las ZBE comparten un mismo objetivo: recortar las emisiones del tráfico y mejorar la calidad del aire.

Cuerpo de la noticia

La base legal de las ZBE se encuentra en la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética, que obliga a los municipios de más de 50.000 habitantes a contar con planes de movilidad urbana sostenible e incluir, como mínimo, una zona de bajas emisiones, según las normativas y excepciones. Estas áreas restringen la entrada o circulación de los vehículos más contaminantes, normalmente identificados como categoría A por la DGT, aquellos sin distintivo ambiental.

Para ordenar el acceso, la Dirección General de Tráfico creó en 2016 el sistema de distintivos ambientales: cuatro pegatinas (B, C, ECO y Cero) que permiten distinguir qué vehículos pueden circular con menos restricciones. Los turismos y furgonetas de gasolina y diésel más modernos, así como los híbridos y eléctricos, cuentan con estas etiquetas, mientras que los vehículos más antiguos quedan fuera del sistema.

Este marco común se adapta de forma diferente en cada ciudad: en algunos casos se apuesta por grandes perímetros que abarcan todo el término municipal, como ocurre en Madrid; en otros, la ZBE se concentra en el casco histórico o en zonas especialmente sensibles por su patrimonio o por sus niveles de contaminación.

Las ZBE se apoyan cada vez más en sistemas automáticos de control, como muestra el mapa de avances, con cámaras de lectura de matrículas que cruzan la información con los registros municipales y la base de datos de la DGT. A ello se suman campañas de información, periodos de adaptación sin sanciones y, finalmente, la puesta en marcha de regímenes sancionadores que pueden alcanzar los 200 euros por infracción grave.

Zaragoza: la ZBE del Casco Histórico entra en su fase sancionadora

En Zaragoza, la Zona de Bajas Emisiones se centra en el Casco Histórico y ha pasado, tras más de un año de funcionamiento informativo, a una fase plenamente sancionadora. El perímetro queda acotado por el paseo Echegaray y Caballero, San Vicente de Paúl, Coso, plaza de España, Conde Aranda, Mayoral, plaza de Santo Domingo y la calle Ramón Celma, donde ya existían calles con tráfico restringido y acceso limitado a residentes.

La ZBE zaragozana funciona de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00. Fuera de ese horario, así como los fines de semana y festivos, cualquier vehículo puede acceder sin restricciones. Dentro del horario activo, en cambio, solo pueden circular libremente los vehículos que cuenten con distintivo ambiental B, C, ECO o Cero, siempre que lleven la pegatina visible en el parabrisas.

Están excluidos de acceder sin trámite adicional los coches y motos más antiguos: gasolina matriculados antes de enero de 2001 y diésel anteriores a enero de 2006. Estos vehículos no tienen derecho a etiqueta y, por tanto, necesitan una autorización específica para entrar en el interior de la ZBE, aunque sí pueden circular por las calles que forman el perímetro.

Para los vehículos sin derecho a distintivo, el Ayuntamiento ha habilitado un Registro municipal que permite dar de alta a aquellos que necesitan acceder por motivos justificados. Entre los supuestos contemplados figuran residentes, titulares de garajes, comercios con actividad en la zona, vehículos destinados a personas con movilidad reducida, servicios de emergencia, taxis adaptados, vehículos históricos o de matrícula extranjera, así como quienes acceden a aparcamientos públicos y hoteles con sistemas de control conectados.

Además, se contempla una fórmula flexible: se pueden solicitar hasta 8 accesos al mes para vehículos sin etiqueta que no encajan en las categorías anteriores, una vía pensada para necesidades puntuales.

Quienes entren por error en la ZBE cuentan con un margen de 15 minutos para salir sin sanción. Si el vehículo permanece más tiempo dentro del recinto sin cumplir los requisitos, se expone a una infracción grave con multa de hasta 200 euros si no tiene derecho a distintivo, y a una sanción de hasta 100 euros si dispone de etiqueta pero no la exhibe de forma visible.

El control del cumplimiento recae, de momento, en la Policía Local, que utiliza una base de datos con matrículas sin distintivo y listados de vehículos autorizados. No obstante, el Ayuntamiento prevé incorporar un sistema de cámaras de lectura automática de matrículas vinculado al futuro contrato de estacionamiento regulado, lo que permitirá automatizar las comprobaciones y la tramitación de propuestas de sanción.

La información para la ciudadanía se canaliza a través de la sede electrónica municipal, donde existe un apartado de preguntas frecuentes que desgrana casuística por casuística, y de la web de la DGT, en la que se puede verificar si un vehículo tiene derecho a pegatina ambiental y cómo obtenerla en oficinas de Correos o talleres autorizados por un coste de 5 euros.

Córdoba: multas en marcha en el Casco Histórico y medición del impacto

En Córdoba, la Zona de Bajas Emisiones coincide básicamente con el Casco Histórico y el área de circulación restringida conocida como Acire. El Ayuntamiento comenzó a imponer sanciones en octubre, centradas en los vehículos que acceden sin cumplir las condiciones de la Ordenanza de Circulación, Seguridad Vial y Movilidad Sostenible, vigente desde febrero de 2023.

En el primer mes de aplicación efectiva se registraron alrededor de 180 sanciones, principalmente a vehículos que no disponían del distintivo ambiental adecuado o que accedían sin autorización, no exhibían la pegatina o incumplían las normas de aparcamiento y circulación dentro de la zona restringida.

La ordenanza cordobesa otorga acceso libre sin inscripción municipal a ciclos, bicicletas y vehículos de movilidad personal eléctricos, así como a los vehículos con distintivo 0 y ECO. También gozan de libertad de paso los vehículos autorizados en la zona Acire, los que acceden a aparcamientos y garajes, residentes, transporte público y vehículos vinculados a actividades comerciales en la zona.

El Ayuntamiento subraya que el objetivo de la ZBE es reducir la contaminación ambiental, mejorar la calidad del aire y proteger la salud pública, ajustando los niveles de contaminación a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y a los valores límite legales. Para ello se están reforzando los puntos de control de calidad del aire, que han pasado de cuatro a nueve con nuevas estaciones en Ronda de los Tejares, avenida de Barcelona, Llanos del Pretorio, Las Tendillas y La Ribera.

Estas mediciones permiten evaluar el efecto de la ZBE sobre el aire de la ciudad. Según el Ayuntamiento, los datos disponibles indican que se cumplen los parámetros normativos y que la situación no exige, por ahora, alarmas generalizadas. Con todo, el consistorio mantiene abierta la posibilidad de seguir sacando vehículos del Casco Histórico, especialmente en ámbitos como la carga y descarga o los desplazamientos a centros educativos.

El régimen sancionador en Córdoba se apoya en la Ley de Movilidad Sostenible, que vincula las ayudas estatales al transporte público a la existencia de ZBE activas y con capacidad efectiva de multar. El discurso municipal es claro: las sanciones se conciben como una herramienta para proteger espacios sensibles de la presión del tráfico más contaminante, ajustándose a las obligaciones marcadas por la legislación estatal.

Cáceres: ZBE sin ventajas destacadas para los vehículos cero emisiones

La ZBE de Cáceres presenta un modelo particular: su aprobación reciente no implica nuevas calles restringidas, sino que consolida el área de tráfico limitado que ya se controlaba con cámaras desde hace años en el recinto monumental. El proyecto técnico que acompaña a la nueva ordenanza mantiene prácticamente intacta la limitación casi total del tráfico motorizado en el centro histórico.

El acceso sin autorización se reserva a servicios esenciales como emergencias, vehículos municipales, taxis en servicio y vehículos para personas con movilidad reducida, además de los usuarios del aparcamiento de Obispo Galarza. El resto de vehículos sólo puede entrar con permisos municipales por motivos justificados: residentes empadronados, titulares de garajes, carga y descarga, hoteles que tramitan permisos para sus clientes y ciertos servicios de mantenimiento urbano.

Un rasgo diferencial de Cáceres es que el régimen de acceso no está ligado al distintivo ambiental de la DGT: incluso los vehículos de cero emisiones deben contar con autorización, si bien disfrutan de un horario ampliado para la carga y descarga. No hay, por tanto, pasaporte libre para los coches eléctricos, algo que contrasta con otras ZBE españolas y europeas.

El control de entradas y salidas se realiza mediante un sistema de cámaras LPR (lectura automática de matrículas) ubicadas en 21 puntos del perímetro. Estas cámaras contrastan las matrículas con un registro municipal que incluye residentes, titulares de plazas de aparcamiento, flotas de servicio, vehículos PMR y matrículas extranjeras. Si el vehículo no figura como autorizado, el sistema genera una propuesta de sanción según la normativa de tráfico.

La ZBE cacereña también incluye un plan de señalización específica, con señales verticales homologadas por la DGT, preseñalizaciones antes de los accesos, advertencias de giros restringidos y paneles informativos que buscan evitar accesos por desconocimiento. En materia de aparcamiento, se mantiene el régimen actual, que reserva las plazas interiores para residentes y vehículos con permiso.

Como complemento, el proyecto impulsa la transformación urbana y la movilidad sostenible en el Centro Histórico, con actuaciones como plataformas únicas, mejora del espacio público, mobiliario urbano y facilidades para el uso de la bicicleta y los vehículos de movilidad personal. El Ayuntamiento deberá evaluar periódicamente la eficacia de la ZBE, analizando cada cuatro años la evolución de la calidad del aire, el ruido y los flujos de tráfico para ajustar la regulación si fuera necesario.

Madrid: una ciudad entera como Zona de Bajas Emisiones

En Madrid, la estrategia es más amplia: todo el término municipal se considera Zona de Bajas Emisiones según la Ordenanza de Movilidad Sostenible y el plan Madrid 360. Es decir, todas las vías urbanas de la capital forman parte de la ZBE, aunque dentro de ese marco se han definido zonas con restricciones adicionales.

La capital cuenta con varias piezas clave: la ZBE general que cubre la ciudad, la Zona de Bajas Emisiones de Especial Protección (ZBEDEP) Distrito Centro, la ZBEDEP Plaza Elíptica y el ámbito específico Madrid ZBE – Interior de la M-30. Sobre este mosaico de áreas se aplica un calendario progresivo que busca retirar de la circulación a los vehículos sin etiqueta ambiental, al tiempo que se restringe de forma creciente el acceso a los vehículos con distintivo B y C en ciertas zonas.

Para vigilar el cumplimiento, el Ayuntamiento ha desplegado 257 cámaras de control de acceso que leen matrículas y comprueban si el vehículo posee la pegatina ambiental o si, en el caso de los coches sin distintivo, cumple alguna de las excepciones previstas. Desde 2024, estos dispositivos supervisan quién entra y quién no en la ciudad y en las zonas de especial protección.

En la práctica, los vehículos con distintivo B, C, ECO o Cero pueden circular por la mayor parte de Madrid, pero se enfrentan a restricciones más estrictas en el Distrito Centro y en Plaza Elíptica. En estas áreas, los turismos B y C sólo pueden entrar si van directamente a un aparcamiento —público o privado— o si se acogen a algún supuesto concreto, como residir en la zona, disponer de plaza de garaje, acompañar a personas con movilidad reducida o prestar determinados servicios.

Los vehículos sin etiqueta matriculados y empadronados en Madrid han ido contando con sucesivas moratorias. El calendario inicial preveía su expulsión total del municipio en 2025, pero el Ayuntamiento ha decidido prorrogar por segunda vez la posibilidad de que circulen, de modo que podrán seguir accediendo y moviéndose por la ciudad hasta el 31 de diciembre de 2026, salvo en las zonas de especial protección donde tienen vetado el acceso.

Esta prórroga se acompaña de ayudas por achatarramiento de 1.500 euros por vehículo, con la intención de acelerar la renovación del parque móvil más antiguo. La medida afecta a turismos de gasolina matriculados antes del 1 de enero de 2001, diésel anteriores a 2006 y motocicletas matriculadas antes de 2003, que conforman la llamada categoría A de la DGT.

Para los conductores con distintivo B, la situación es menos restrictiva: pueden circular y aparcar en la ZBE general y en la ZBEDEP Plaza Elíptica sin limitaciones específicas, mientras que en el Distrito Centro deben cumplir condiciones más estrictas. Allí, el acceso se reserva a quienes acceden directamente a aparcamientos, a residentes y titulares de garajes, a vehículos autorizados por razones laborales o a determinados servicios, y se sanciona con 200 euros (100 con pronto pago) a quienes entren sin cumplir los requisitos.

Los vehículos con etiqueta ECO y, especialmente, los de cero emisiones, cuentan con las mayores ventajas y forman parte de los coches que menos contaminan: pueden circular por toda la ciudad, aparcar con bonificaciones en zona SER y, en el caso de los Cero, estacionar gratuitamente y sin límite en superficie dentro del ámbito municipal, incluyendo las zonas de especial protección.

El proyecto Madrid 360 hereda buena parte del antiguo plan Madrid Central y del Plan A, manteniendo la idea de restringir progresivamente la circulación de los vehículos más contaminantes. Sin embargo, el desarrollo de la ZBE de Madrid está sujeto a revisión judicial: el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha cuestionado algunos aspectos del procedimiento, aunque las restricciones y multas continúan vigentes mientras se resuelven los recursos.

Bilbao: calendario estricto para Abando e Indautxu

Bilbao avanza también en su propia Zona de Bajas Emisiones, centrada en los barrios de Abando e Indautxu, similar a la ZBE de Oviedo. La implantación ha sido escalonada, pero el Ayuntamiento se prepara para un cambio significativo a partir del 1 de enero de 2026, cuando finalicen las últimas excepciones que permitían a muchos vehículos sin distintivo seguir circulando por la zona.

Desde el inicio de la ZBE, la 15 de junio de 2024, se prohibió el acceso a los vehículos sin etiqueta ambiental, con sucesivas fases de transición. El 16 de junio de 2025 se amplió la restricción a los coches con distintivo B, lo que supuso un recorte notable de accesos. Esta evolución ha ido acompañada de una reducción del tráfico: la entrada media diaria a Abando e Indautxu ha pasado de 53.709 vehículos a 49.306 en poco más de un año, cerca de un 8% menos.

La composición del tráfico también ha cambiado: los vehículos con etiqueta C representan ya más de la mitad de los accesos, mientras que los ECO y Cero aumentan gradualmente su peso. Paralelamente, las autoridades ponen el foco en los vehículos A, los más antiguos del parque móvil, que verán muy limitadas sus posibilidades de entrar en la ZBE.

A partir de 2026, sólo se aceptarán cuatro supuestos muy restringidos para autorizar la entrada de estos vehículos sin distintivo: personas mayores de 70 años con parcela de garaje, vehículos asociados a determinadas inversiones técnicas, actividades o eventos extraordinarios autorizados de antemano y accesos por motivos sanitarios (consultas o tratamientos médicos).

El control de la ZBE bilbaína se apoya en un sistema de cámaras y un registro digital de permisos puntuales que permite supervisar la circulación desde el primer día de aplicación sin nuevas fases de adaptación. El calendario vigente prevé mantener estas excepciones hasta, al menos, 2030, cuando se revisará su continuidad.

Cómo se tramitan permisos y registros en las ZBE

Un elemento común en las Zonas de Bajas Emisiones es la necesidad de gestionar de forma ordenada las excepciones. Vehículos sin pegatina ambiental, pero asociados a residencias, plazas de garaje, locales comerciales o necesidades especiales, pueden obtener autorizaciones que les permiten seguir accediendo en determinadas condiciones.

En general, los ayuntamientos recomiendan utilizar el registro telemático para estas solicitudes, ya sea a través de la sede electrónica municipal o de plataformas específicas. Este canal permite agilizar los trámites y, en muchos casos, obtener autorizaciones de forma prácticamente inmediata.

Quienes optan por el registro presencial deben acudir a los registros generales o oficinas de atención, presentar la documentación requerida y esperar la resolución por escrito. Esta diferencia de plazos resulta clave para aquellos conductores que necesitan una autorización urgente para acceder a zonas restringidas.

Las páginas web municipales suelen incorporar apartados de preguntas frecuentes que detallan con ejemplos las distintas casuísticas: desde cómo registrar un vehículo de empresa que presta servicios en una ZBE hasta la acreditación de personas con movilidad reducida o los permisos temporales por mudanzas, obras o eventos.

En paralelo, la sede electrónica de la DGT se ha convertido en la referencia para comprobar si un vehículo tiene derecho a distintivo ambiental y cuál le corresponde. Introduciendo la matrícula, el usuario puede saber si su coche es B, C, ECO, Cero o no tiene etiqueta, así como consultar la forma de adquirirla.

La combinación de registros municipales actualizados y bases de datos de la DGT resulta esencial para el correcto funcionamiento de los sistemas de cámaras de lectura de matrículas, que necesitan información fiable para determinar si un vehículo puede o no acceder a una ZBE sin incurrir en sanción.

El despliegue de Zonas de Bajas Emisiones en ciudades como Zaragoza, Madrid, Córdoba, Cáceres o Bilbao refleja una misma tendencia, aunque con ritmos y modelos muy distintos: limitar gradualmente el protagonismo del vehículo más contaminante en los centros urbanos, reforzar la vigilancia con cámaras y registros digitales, y al mismo tiempo ofrecer canales de información y excepciones para quienes necesitan acceder por motivos justificados. Con la normativa europea y la legislación climática en el horizonte, todo apunta a que las ZBE seguirán extendiéndose y endureciendo sus criterios en los próximos años, por lo que estar al día de las reglas de cada ciudad será cada vez más importante para evitar sanciones.

Zonas de Bajas Emisiones
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