La reducción de CO2 en las ciudades gana tracción con proyectos medibles y polÃticas locales ambiciosas. Zaragoza ya cuantifica el efecto de su red pública de recarga para vehÃculos eléctricos, mientras Alcoy refuerza su hoja de ruta climática para acelerar la transición.
En la capital aragonesa, la red municipal de recarga ha evitado ya casi 668 toneladas de CO2 gracias a 149 puntos en 37 ubicaciones, y en paralelo, el municipio alicantino perfila objetivos concretos: -55% de emisiones para 2030, -36% de consumo energético en cinco años y al menos 40% de energÃa renovable en ese periodo.
Zaragoza: cómo la recarga municipal está recortando emisiones

Las estaciones municipales de Zaragoza suman 149 puntos de recarga repartidos en 37 emplazamientos, gestionados por Endesa X Way (103 puntos en 26 localizaciones) y Zunder (46 en 11). Desde el área de Movilidad se destaca que la infraestructura pública facilita la electrificación tanto del transporte urbano como del privado.
El estudio del Servicio de Movilidad cifra la energÃa suministrada en 747.963 kWh (dato a 28/07/2025). Con una eficiencia media de 15 kWh/100 km, ese consumo equivale a aproximadamente 4.986.420 km recorridos por vehÃculos eléctricos.
Si esa distancia se hubiera cubierto con turismos diésel, con un consumo estimado de 5 l/100 km, serÃan necesarios unos 249.321 litros de gasóleo. Gracias a la recarga eléctrica en la ciudad, ese combustible no se ha utilizado.
En emisiones, y usando un factor de 2,68 kg de CO2 por litro de gasóleo, la equivalencia resulta en unas 668,2 toneladas de dióxido de carbono evitadas. La electricidad utilizada en estos cargadores es 100% renovable certificada, por lo que las emisiones indirectas asociadas a su generación se consideran prácticamente nulas.
A efectos comparativos, si se aplicara el promedio del sistema eléctrico (aprox. 0,283 kg CO2/kWh), esos 747.963 kWh generarÃan unas 211,7 toneladas de CO2. La energÃa renovable elimina ese impacto, consolidando el ahorro frente al uso de combustibles fósiles.
La equivalencia ambiental del ahorro también se ha traducido a árboles: en 1,5 años, serÃan necesarios alrededor de 20.248 ejemplares para absorber la misma cantidad de CO2, considerando un promedio de 22 kg por árbol y año.
- EnergÃa suministrada: 747.963 kWh (a 28/07/2025)
- Distancia equivalente: ~4,99 millones de km a 15 kWh/100 km
- Diésel evitado: ~249.321 litros (a 5 l/100 km)
- CO2 evitado: ~668,2 t; con mix medio eléctrico, ~211,7 t
Desde Medio Ambiente y Movilidad se destaca que la red municipal, complementaria al transporte público (autobuses, tranvÃa y bicicleta pública), sitúa a Zaragoza entre las grandes urbes que están acelerando la electromovilidad con criterios de servicio y acceso para residentes y visitantes.
Alcoy: objetivos y medidas para bajar el CO2

El Ayuntamiento de Alcoy ha aprobado su Plan de Acción para el Clima y la EnergÃa Sostenible (PACES), con metas claras: recortar las emisiones en un 55% para 2030, disminuir el consumo energético un 36% en los próximos cinco años y alcanzar al menos un 40% de energÃa procedente de fuentes renovables.
En movilidad, el consistorio plantea reforzar las Zonas de Bajas Emisiones y ampliar áreas peatonales, medidas habituales en cascos históricos donde la dispersión de contaminantes es más complicada. El objetivo es apaciguar el tráfico, habilitar aparcamientos disuasorios y mejorar la accesibilidad sin aumentar la huella de CO2.
El servicio de autobuses urbanos se actualiza con criterios ambientales: se prevé una flota de 12 vehÃculos con 3 eléctricos (ya hay dos en servicio), 3 hÃbridos, 5 diésel con etiqueta ECO y 1 microbús. El pliego de licitación incorpora los parámetros del PACES para orientar la renovación hacia bajas emisiones.
Para la movilidad privada sostenible, se trabaja en una nueva ordenanza que regule el uso de los cargadores eléctricos y se impulsa la intermodalidad con bicicletas y patinetes: aparcamientos inteligentes, consolidación de la red ciclista y soluciones seguras de estacionamiento en vÃa pública.
También se prioriza la renaturalización urbana: reconectar el casco con los espacios naturales del entorno, replantar arbolado, retirar flora invasora y crear refugios climáticos que alivien las olas de calor. Son actuaciones que favorecen la calidad del aire y el confort térmico.
En el capÃtulo energético, el municipio instala placas fotovoltaicas en edificios públicos y aparcamientos, y aplica incentivos como bonificaciones del IBI e ICIO para quienes mejoren su autoconsumo. En paralelo, avanza en eficiencia mediante reformas de carpinterÃa y climatización en inmuebles municipales.
La sensibilización se consolida como palanca de cambio: se licita un contrato unificado de educación ambiental escolar (hasta 42.000 euros a cuatro años) para integrar talleres, salidas a la naturaleza y campañas informativas, con especial foco en hábitos que reducen CO2 a largo plazo.
Los datos de Zaragoza y Alcoy muestran cómo combinar infraestructura de recarga, transporte público más limpio, normas de uso y acciones de eficiencia permite reducir de manera tangible y medible las emisiones de CO2, avanzando hacia objetivos climáticos más ambiciosos, en lÃnea con la urgencia que plantea la crisis climática.