Vigilancia de emisiones en La Palma: el seguimiento de los gases volcĂĄnicos continĂșa siendo prioritario

  • Mantenimiento del nivel amarillo en el semĂĄforo volcĂĄnico por la persistencia de diĂłxido de carbono y radĂłn.
  • InstalaciĂłn de una red puntera con mĂĄs de 1.800 sensores para monitorizar la calidad del aire en tiempo real.
  • DetecciĂłn de niveles de gas radĂłn superiores a los permitidos en ĂĄreas prĂłximas a las coladas del Tajogaite.

Vigilancia de emisiones de gases en La Palma

A pesar de que el rugido del volcån Tajogaite se apagó hace tiempo, la isla de La Palma no termina de librarse de sus efectos invisibles. La reciente reunión del comité científico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcånico de Canarias (Pevolca) ha dejado claro que, aunque la tierra esté quieta, el aire todavía tiene lo suyo en ciertas zonas. Por ello, las autoridades han decidido que el semåforo volcånico se mantenga en nivel amarillo, una medida de precaución para no bajar la guardia mientras se sigue analizando qué pasa en el subsuelo.

La situaciĂłn se centra especialmente en nĂșcleos como Puerto Naos, La Bombilla y Tajuya, donde los expertos monitorizan de forma constante las emanaciones de diĂłxido de carbono y radĂłn. Estos gases, que salen de forma natural por las fisuras del terreno, siguen presentando valores que en algunos puntos superan lo que marca la normativa de salud. El objetivo principal ahora mismo es que la vuelta a la normalidad de los vecinos se haga con todas las garantĂ­as, sin dar ni un paso en falso que pueda comprometer la seguridad de nadie.

erupcion en la palma
ArtĂ­culo relacionado:
CaracterĂ­sticas, historia y erupciones del volcĂĄn Cumbre Vieja en La Palma

Riesgos para la salud por la persistencia de CO2 y gas radĂłn

Estudio de gases volcĂĄnicos tras la erupciĂłn

El diĂłxido de carbono es un viejo conocido en la zona, pero lo que realmente estĂĄ acaparando la atenciĂłn de los investigadores en esta nueva fase es el gas radĂłn. Se trata de un elemento radiactivo de origen natural que, segĂșn las Ășltimas investigaciones, utiliza al CO2 como si fuera un vehĂ­culo para desplazarse desde las profundidades hasta la superficie. Por este motivo, allĂĄ donde se detectan concentraciones altas de diĂłxido de carbono, es muy probable que el radĂłn tambiĂ©n estĂ© haciendo de las suyas, lo que obliga a tener la lupa puesta en las viviendas y locales comerciales.

Actualmente, el despliegue de medios para controlar este fenĂłmeno es impresionante. Se han colocado 105 detectores de trazas y una docena de dispositivos de mediciĂłn continua, de los cuales varios han dado la señal de alerta al registrar mĂĄs de 300 becquerelios por metro cĂșbico. Este dato no es ninguna broma, ya que es el lĂ­mite de referencia legal en España, y ha llevado al Cabildo de La Palma a enviar informes detallados al Consejo de Seguridad Nuclear para que tomen cartas en el asunto y ayuden a decidir los prĂłximos pasos a seguir.

emisiones del volcan
ArtĂ­culo relacionado:
Impacto de las emisiones del volcĂĄn Mauna Loa en el cambio climĂĄtico: un anĂĄlisis exhaustivo

Para intentar mitigar estas emisiones, se estĂĄn llevando a cabo pruebas bastante innovadoras. Por ejemplo, el Instituto Eduardo Torroja ha realizado ensayos de despresurizaciĂłn del suelo que han dado resultados muy esperanzadores, logrando bajar la cantidad de gases en un radio de hasta 50 metros. Aun asĂ­, los cientĂ­ficos advierten que las fallas geolĂłgicas situadas tanto al norte como al sur de las coladas volcĂĄnicas son las que estĂĄn facilitando la salida de estos compuestos, por lo que la vigilancia va para largo.

En las zonas de Puerto Naos y La Bombilla, el Cabildo sigue siendo muy estricto con los protocolos de seguridad. Se ha fijado un lĂ­mite de 700 partes por millĂłn para el CO2 en las casas autorizadas, una cifra que busca proteger a los residentes por encima de cualquier otra consideraciĂłn. De hecho, se ha detectado que algunos incumplimientos en las normas de acceso o la desconexiĂłn de sensores ocurren principalmente en segundas residencias, algo que preocupa a las instituciones porque el riesgo, aunque no se vea ni se huela, sigue estando ahĂ­ presente.

TecnologĂ­a de vanguardia para la monitorizaciĂłn en tiempo real

Sensores de CO2 en La Palma

Lo que se ha montado en La Palma a nivel tecnolĂłgico es, en palabras de los expertos, un autĂ©ntico hito. El Instituto GeogrĂĄfico Nacional, junto con Involcan, ha desplegado una red de 1.800 sensores inteligentes repartidos por inmuebles de toda la zona afectada. Estos aparatitos mandan informaciĂłn cada cinco minutos a un centro de control que funciona las 24 horas. Gracias a este sistema, si en algĂșn momento los niveles de gas suben mĂĄs de la cuenta, salta una alerta inmediata para que los servicios de emergencia puedan actuar sin perder ni un segundo.

erupcion volcan en islandia
ArtĂ­culo relacionado:
Erupción volcånica inminente en Islandia: ¿Qué se sabe hasta ahora?

Esta inmensa base de datos estĂĄ permitiendo descubrir que las emisiones no son siempre iguales; cambian segĂșn la hora del dĂ­a y la estaciĂłn del año. Por eso es tan importante prolongar las mediciones en el tiempo, para entender bien cĂłmo se comportan estos gases y no basarse solo en fotos fijas que podrĂ­an llevar a engaño. La colaboraciĂłn entre los cientĂ­ficos, el Cabildo y los propios vecinos ha sido clave para que toda esta infraestructura funcione como un reloj y posicione a la isla como un referente mundial en la gestiĂłn de post-erupciones volcĂĄnicas.

Aunque de vez en cuando surjan dudas o inquietudes entre la población, desde el Instituto Geogråfico Nacional insisten en que ahora mismo no hay ninguna señal que indique que el volcån vaya a despertar de nuevo a corto o medio plazo. Canarias es una tierra volcånicamente activa y eso es algo con lo que hay que convivir, manteniendo siempre listos los mecanismos de protección civil. El esfuerzo investigador que se estå haciendo en el Valle de Aridane no solo sirve para asegurar el bienestar de los palmeros hoy, sino que serå una lección magistral para cualquier otra región del mundo que se enfrente a un reto similar en el futuro.

La gestión de las emanaciones naturales en el entorno del Tajogaite se mantiene bajo un control técnico muy riguroso para evitar cualquier susto innecesario. Con una red de monitorización que no descansa y estudios constantes sobre el comportamiento del radón y el CO2, las instituciones canarias buscan equilibrar la recuperación económica y social con la måxima seguridad ambiental. Queda claro que la ciencia y la prevención van de la mano en este proceso, asegurando que cada paso que se dé hacia la normalidad en las zonas mås castigadas por la erupción cuente con el respaldo de datos contrastados y una vigilancia tecnológica sin precedentes en el archipiélago.


Add as preferred source