Vendimia Solar en Almendralejo: la comunidad energética que reparte ahorro y energía limpia

  • Vendimia Solar es la primera comunidad energética público-privada de Almendralejo, impulsada por la Diputación de Badajoz dentro de TRANSCOM_EUROACE.
  • La planta fotovoltaica en el polideportivo Tomás de la Hera cuenta con unos 61 kWp y abastecerá a 30 familias, 10 pymes y edificios municipales.
  • Los participantes no asumen inversión inicial y pagan solo pequeñas cuotas de socio, adscripción y mantenimiento.
  • El ahorro medio estimado ronda los 230 euros anuales por familia y más de 32.800 euros al año de forma agregada.

Comunidad energética solar en Almendralejo

La localidad pacense de Almendralejo se ha convertido en uno de los referentes extremeños en comunidades energéticas gracias a la puesta en marcha de la iniciativa ‘Vendimia Solar’, un proyecto que combina autoconsumo colectivo, participación ciudadana y financiación europea. La propuesta permite que vecinos, pequeñas empresas y el propio Ayuntamiento compartan la energía generada en una instalación solar fotovoltaica municipal.

Esta comunidad energética público-privada nace con la idea de abaratar la factura eléctrica y acercar la energía renovable a quienes, de forma individual, difícilmente podrían costear una instalación propia. Lo hace además sin exigir una inversión inicial a los usuarios, apoyándose en el impulso de la Diputación de Badajoz y en fondos europeos del programa TRANSCOM_EUROACE.

Qué es la comunidad energética Vendimia Solar

‘Vendimia Solar’ es la primera comunidad energética público-privada operativa en Almendralejo, constituida como una asociación abierta en la que pueden participar tanto personas físicas como pequeñas y medianas empresas. Su funcionamiento se basa en el principio de “un socio, un voto”, de manera que todas las personas asociadas tienen el mismo peso en la toma de decisiones, independientemente de su consumo.

El proyecto ha sido impulsado por la Diputación de Badajoz, a través del Área de Sostenibilidad Ambiental, Energía y Territorio Verde, y se integra en el marco europeo TRANSCOM_EUROACE, orientado a promover comunidades energéticas locales en la zona transfronteriza hispano-portuguesa. La colaboración entre administraciones, tejido empresarial y colectivos vecinales ha sido clave para que la comunidad sea ya una realidad.

Durante el acto de presentación, celebrado en el Salón de Plenos de Almendralejo, participaron el alcalde, José María Ramírez, la presidenta de la Diputación, Raquel del Puerto, así como representantes institucionales, asociaciones vecinales y agentes económicos de la ciudad. Todos coincidieron en destacar el carácter pionero de la iniciativa y su potencial para extender este modelo a otros municipios.

Una planta fotovoltaica municipal como eje del proyecto

El corazón de Vendimia Solar es una instalación fotovoltaica de autoconsumo colectivo ubicada en el polideportivo municipal Tomás de la Hera. La planta se ha ejecutado sobre la cubierta del pabellón Viti García Rubiales y cuenta con una potencia cercana a los 61 kilovatios pico (kWp), cifra que en algunos documentos se aproxima a los 50 kW pero que, en cualquier caso, sitúa la instalación en un rango suficiente para abastecer parte del consumo de numerosos usuarios.

La inversión necesaria para poner en marcha esta infraestructura se sitúa en torno a los 48.000 euros, financiados en el marco del proyecto europeo. Este desembolso inicial ya está cubierto, por lo que las personas y empresas que se adhieran a la comunidad no tendrán que afrontar el coste de la instalación, uno de los principales obstáculos habituales para el autoconsumo doméstico.

La energía producida por la planta se introduce en la red de baja tensión vinculada al polideportivo y a edificios municipales. Mientras se completa el proceso de adjudicación de potencia entre los socios mediante sorteo, el Ayuntamiento ya está aprovechando parte de esa generación, lo que se traduce en una reducción inmediata de su factura de electricidad.

El diseño del sistema permite, además, que la energía compartida pueda distribuirse dentro de un radio aproximado de cinco kilómetros desde el punto de generación, lo que amplía el número potencial de beneficiarios en el término municipal y alrededores siempre que cumplan los requisitos de la comunidad.

Quién puede beneficiarse y cuánta energía se reparte

Vendimia Solar está estructurada para dar servicio a 30 familias, 10 pymes y varios edificios municipales. En algunos documentos se especifica que dos instalaciones del Ayuntamiento están incluidas entre los beneficiarios, además del propio consistorio como consumidor directo de parte de la producción.

En el reparto de potencia, la comunidad ha establecido un esquema sencillo: 1 kWp asignado a cada hogar adherido y 2 kWp para cada pequeña o mediana empresa. El Ayuntamiento, por su parte, cuenta con potencia destinada tanto al polideportivo como a otros edificios municipales participantes, de forma que la producción solar contribuya también a reducir el gasto energético público.

Se calcula que para una familia tipo, la instalación puede llegar a cubrir en torno a un 30 % del consumo eléctrico anual, dependiendo de los hábitos de uso y del perfil de demanda. Esto implica que una parte importante de la energía que necesitan la obtienen de forma local y renovable.

En conjunto, la infraestructura está dimensionada para conseguir un ahorro global superior a 32.800 euros al año entre todas las familias, empresas y edificios municipales participantes, una cifra que respalda la viabilidad económica del modelo además de su impacto ambiental.

Cuotas, acceso y participación en la comunidad

Una de las grandes novedades del proyecto es que los usuarios no tienen que cambiar de comercializadora ni modificar su contrato eléctrico actual. Tal y como ha explicado el jefe de servicio de eficiencia y gestión energética local de la Diputación, Martín Cobos, las personas beneficiarias mantienen su relación habitual con la compañía eléctrica y siguen conectadas a la red general, garantizando el suministro en todo momento.

Para entrar en la Comunidad Energética Almendralejo Vendimia Solar, las personas interesadas deben seguir un proceso de alta relativamente sencillo. En primer lugar, es necesario darse de alta como socio abonando una cuota anual de 10 euros, que da derecho a participar en el sorteo público mediante el cual se adjudica la potencia disponible. La inscripción puede canalizarse a través de las asociaciones de las distintas barriadas del municipio.

Además, hay que aportar la documentación básica: DNI, certificado de empadronamiento y una factura de luz reciente, todos con la misma dirección y titularidad, para garantizar que la energía generada se asocia correctamente al punto de suministro de cada socio.

Quienes resulten seleccionados en el sorteo deberán abonar una cuota de adscripción única, cuyo importe difiere según el tipo de beneficiario: 40 euros para familias y 70 euros en el caso de las pymes. Este pago se realiza una sola vez en el momento de la asignación de potencia y sirve para formalizar la incorporación como beneficiario efectivo.

Finalmente, se establece una cuota anual de gestión y mantenimiento de la instalación, destinada a cubrir el seguro, el mantenimiento preventivo y las labores de administración de la comunidad. Las cifras oscilan alrededor de 35-36 euros al año para las familias y 72 euros para las pequeñas empresas, cantidades que se consideran asumibles si se comparan con el ahorro estimado en la factura.

Ahorro económico y retorno de la inversión

El principal incentivo para los hogares y negocios que se suman a Vendimia Solar es el ahorro directo en la factura de la luz. Los cálculos manejados por la Diputación y el Ayuntamiento apuntan a que una familia media podría reducir su gasto anual en torno a 230-231 euros, lo que supone aproximadamente un 26 % del coste energético anual, siempre que sus hábitos de consumo se ajusten a la producción renovable disponible.

En el caso de las pymes, el impacto también resulta significativo, ya que la asignación de 2 kWp por empresa ayuda a rebajar una parte sustancial de los costes fijos energéticos, un aspecto especialmente sensible para negocios de pequeño tamaño. La energía generada durante las horas solares contribuye a cubrir consumos habituales de climatización, iluminación y equipamiento.

Si se suman los ahorros individuales de las familias, empresas y edificios públicos, se superan los 32.800 euros de ahorro conjunto al año. Esta cifra permite estimar un periodo de retorno de la inversión de menos de año y medio respecto a la inversión inicial aproximada de 48.380 euros, lo que refuerza el interés de replicar el modelo.

Este planteamiento encaja con la estrategia de la Diputación de utilizar fondos europeos para activar proyectos con alta rentabilidad social y económica. Al eliminar la necesidad de que cada usuario financie su propia instalación, se derriba una de las barreras más frecuentes en el despliegue del autoconsumo residencial y comercial.

Participación ciudadana y modelo de gobernanza

La comunidad energética está configurada como una asociación abierta y de carácter participativo. Cualquier persona o pyme que cumpla los requisitos puede solicitar su adhesión como socio, y las decisiones estratégicas se toman en asamblea bajo la regla “un socio, un voto”. De este modo, se evita que quienes disponen de mayor capacidad económica acumulen un poder desproporcionado en la gestión del proyecto.

Este enfoque contribuye a que la comunidad no sea solo una iniciativa tecnológica, sino también un espacio de implicación social en la transición energética. Los socios pueden involucrarse en cuestiones como la priorización de futuras ampliaciones, la incorporación de nuevos beneficiarios o la posible réplica del modelo en otros barrios o municipios.

Desde la Diputación se destaca que este tipo de estructuras fomentan hábitos de consumo más responsables y una mayor conciencia sobre el uso de la energía. Al ver reflejado en su propia factura el impacto de la generación renovable compartida, los participantes tienden a ajustar sus rutinas para aprovechar mejor la producción solar, reduciendo consumos superfluos.

Además, el carácter público-privado de la iniciativa refuerza la colaboración entre administración y ciudadanía. El Ayuntamiento cede infraestructuras como la cubierta del polideportivo, la Diputación aporta asistencia técnica y financiera, y las personas usuarias se convierten en protagonistas de un modelo energético más distribuido y menos dependiente de grandes operadores.

Impacto ambiental, social y proyección en la provincia

Más allá de la vertiente económica, Vendimia Solar persigue un impacto ambiental positivo y medible. Al sustituir parte del consumo de electricidad de origen fósil por energía fotovoltaica local, se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al suministro eléctrico de Almendralejo.

Martín Cobos, responsable de Gestión Energética Local, ha insistido en que el proyecto no se limita al ahorro en euros, sino que busca impulsar el uso de energías limpias y la implicación ciudadana en la transición energética. Esta combinación de beneficios ambientales y participación social encaja con los objetivos de la Unión Europea para las comunidades energéticas.

La presidenta de la Diputación, Raquel del Puerto, ha subrayado que ‘Vendimia Solar’ es la primera comunidad energética público-privada de la provincia impulsada por la institución que ya está operando, pero no será la única. Existen actuaciones similares en distintas fases de desarrollo en municipios como Valverde de Burguillos, Villanueva de la Serena y Valverde de Llerena, entre otros.

Paralelamente, la Diputación ha entregado estudios de potencial fotovoltaico a una treintena larga de ayuntamientos menores de 20.000 habitantes. Estos documentos sirven de base para que las corporaciones locales valoren dónde instalar nuevas plantas solares y cómo articular comunidades energéticas que repliquen el modelo de Almendralejo en otras comarcas.

El marco europeo TRANSCOM_EUROACE y la democratización de la energía

Vendimia Solar forma parte del proyecto 0198_TRANSCOM_EUROACE_4_E, integrado en el Programa de Cooperación Interreg VI A España-Portugal (POCTEP) 2021-2027. Este programa, cofinanciado en un 75 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), persigue reforzar la cooperación transfronteriza en ámbitos como la energía, la movilidad sostenible y la innovación.

Con un presupuesto global que supera los 2,3 millones de euros, TRANSCOM_EUROACE apuesta por un modelo de transición ecológica basado en comunidades locales que comparten recursos energéticos. La idea es que ciudadanía, empresas y administraciones puedan acceder de forma conjunta a instalaciones renovables que, por coste o complejidad técnica, no serían viables a escala individual.

La Diputación de Badajoz, junto con socios españoles y portugueses, plantea estas comunidades energéticas como un instrumento de “democratización energética”, donde el acceso a la energía limpia no dependa de la renta o de la capacidad de inversión de cada hogar. Al fijar cuotas moderadas y eliminar la inversión inicial, se facilita la participación de perfiles diversos, incluidos aquellos con menor capacidad económica.

Este enfoque se alinea con el objetivo específico OE 2.2 de fomento de las energías renovables de la Unión Europea y con la Directiva (UE) 2018/2001, que promueve un mercado energético más justo, inclusivo y sostenible. Vendimia Solar se convierte así en un ejemplo práctico de cómo estas grandes líneas políticas pueden aterrizar en proyectos concretos a escala municipal.

Con la puesta en marcha de ‘Vendimia Solar’, Almendralejo estrena un modelo en el que la energía se produce cerca de donde se consume, se comparte entre vecinos y empresas y se gestiona colectivamente con apoyo institucional y financiación europea. El proyecto demuestra que la combinación de autoconsumo colectivo, gobernanza participativa y ayudas públicas puede traducirse en menos emisiones, menos costes y más control ciudadano sobre un recurso tan básico como la electricidad.

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