
El auge de los vehículos híbridos en Querétaro está encajando en un contexto nacional de fuerte expansión de la electromovilidad. La entidad no solo mantiene un ritmo estable de ventas, sino que se consolida entre los estados que más apuestan por tecnologías de bajas emisiones, en un mercado mexicano donde los híbridos siguen marcando el paso.
Aunque el foco suele ponerse en los coches 100% eléctricos, los datos muestran que, al menos por ahora, el grueso del cambio se está produciendo a través de los vehículos híbridos, tanto convencionales como enchufables. Querétaro refleja muy bien esta tendencia: crece la adopción de modelos electrificados, pero todavía hay retos importantes en materia de infraestructura de recarga, organización institucional y estabilidad regulatoria.
Querétaro, entre los diez estados con más vehículos híbridos y eléctricos

Al cierre de octubre de 2025, Querétaro se situó como la décima entidad del país con mayor comercialización de vehículos híbridos y eléctricos, según la Asociación de Distribuidores de Vehículos Automotores de Querétaro (AMDA QRO). Este lugar en el ranking lo coloca por detrás de territorios con mercados muy consolidados como Ciudad de México, Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Guanajuato, Puebla, Veracruz, Yucatán y Chihuahua.
Entre enero y octubre se vendieron en el estado 2.675 unidades electrificadas (sumando híbridos y eléctricos), una cifra que representa el 8,9% de todas las matriculaciones de vehículos nuevos en ese periodo. Es decir, prácticamente casi uno de cada diez coches nuevos que se compran en Querétaro cuenta ya con algún tipo de tecnología eléctrica de apoyo al motor de combustión o totalmente eléctrica.
La presidenta de AMDA Querétaro, Laura Rodríguez Miranda, subraya que el mercado local de electromovilidad muestra una evolución constante. Comparando los datos de enero-octubre de 2024 con el mismo lapso de 2025, se observa un incremento del 4,5% en la venta de vehículos híbridos y eléctricos en la entidad, lo que indica una tendencia al alza sostenida pese a las incertidumbres económicas y a los retos de infraestructura.
Rodríguez Miranda destaca que este desempeño no se entiende sin el trabajo conjunto entre el gobierno estatal y el sector privado para mejorar condiciones, especialmente en el despliegue de estaciones de recarga. Aunque la oferta de puntos de carga aún es limitada, existe un esfuerzo por generar un entorno más propicio para que los usuarios se animen a dar el salto a tecnologías electrificadas.
Si se mira al conjunto del mercado automovilístico queretano, de enero a octubre se registró la compra de 29.742 vehículos ligeros, lo que supone un ligero descenso de 148 unidades respecto al mismo periodo del año anterior, equivalente a una caída del 0,49%. Aun así, dentro de esa leve contracción, los coches híbridos y eléctricos consiguieron ganar peso relativo en las ventas totales.
Por segmentos, los subcompactos y compactos siguen siendo los más demandados, con 4.066 y 7.007 unidades respectivamente. Les siguen los vehículos de lujo (1.450) y los deportivos (147), mientras que en el apartado de camiones se contabilizaron 17.072 unidades. En paralelo, el municipio de Querétaro concentra el 62,54% de toda la comercialización estatal, con 18.603 vehículos, seguido por Corregidora, El Marqués, San Juan del Río, Huimilpan y otros municipios no conurbados, lo que refuerza el papel de la capital como principal polo de compra de vehículos híbridos en Querétaro.
México marca récord de vehículos electrificados, con los híbridos como protagonistas

El contexto nacional ayuda a entender lo que ocurre en Querétaro. En el acumulado hasta noviembre de 2025, México alcanzó un récord histórico de 129.629 vehículos electrificados vendidos, según registros del INEGI compilados por plataformas especializadas. Este volumen supone un crecimiento del 19% respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se habían comercializado 109.943 unidades electrificadas.
El desglose muestra de forma clara el peso del híbrido: 99.502 unidades fueron híbridos convencionales (HEV), 11.130 correspondieron a híbridos enchufables (PHEV) y 18.997 a eléctricos puros (BEV). En porcentaje, los HEV acaparan el 76,8% del mercado electrificado, los BEV el 14,7% y los PHEV el 8,6%. Es decir, la columna vertebral de la electromovilidad mexicana sigue siendo, con diferencia, el vehículo híbrido no enchufable.
La cuota de mercado de los modelos electrificados dentro de las ventas totales de coches nuevos alcanzó el 9,5% sobre 1.370.188 unidades comercializadas en el país. O dicho de una forma sencilla: aproximadamente uno de cada diez vehículos nuevos que se venden en México es ya electrificado, una proporción sin precedentes que también se refleja en el comportamiento de los consumidores queretanos.
Expertos en movilidad coinciden en que este salto se da pese a una red de recarga pública aún limitada y muy irregular según la región, y en un escenario normativo y arancelario que sigue en transición. Aun así, tanto en grandes áreas metropolitanas como en estados en crecimiento, el interés por los vehículos híbridos y eléctricos se fortalece, impulsado por factores como el coste de uso, el acceso a financiación y la imagen de sostenibilidad.
Desde asociaciones sectoriales se matiza, no obstante, que el parque automotor mexicano sigue dominado abrumadoramente por vehículos de combustión interna. Analistas como Gustavo Jiménez, de eMobilitas, recuerdan que, en términos del total de coches en circulación, los vehículos híbridos y eléctricos aún representan menos del 1%, lo que deja un recorrido enorme de crecimiento por delante, tanto para México como para estados concretos como Querétaro.
Un mercado todavía dominado por el híbrido y el papel de las flotas
Durante 2025, los datos mensuales ratificaron que los híbridos mantuvieron mes a mes un liderazgo claro dentro de la electromovilidad, con cuotas en el entorno alto del 70% sobre el total de electrificados. Este patrón se observa tanto a nivel nacional como en plazas activas como Querétaro, donde muchos compradores ven el híbrido como una opción intermedia más asequible y menos dependiente de la recarga pública.
Los especialistas señalan que, en buena medida, quienes están empujando el mercado electrificado son las flotas corporativas y de servicio. En el ámbito del transporte público urbano —autobuses, taxis y servicios de movilidad urbana— se están viendo proyectos concretos, muchas veces en grandes ciudades como Ciudad de México, pero que marcan una hoja de ruta que otros estados, incluido Querétaro, observan con atención.
En el terreno de la logística y el reparto de última milla, comienzan a proliferar iniciativas con vehículos electrificados en entornos controlados, como centros logísticos o rutas cerradas, donde la planificación de los puntos de recarga es más sencilla. Este tipo de esquemas podría adaptarse a zonas industriales de Querétaro, donde la presencia de empresas exportadoras y cadenas de suministro avanzadas abre la puerta a flotas híbridas y eléctricas dedicadas al transporte ligero.
En el segmento de carga de mercancías de mayor tonelaje, el avance es más pausado. Según directivos de fabricantes de camiones y autobuses, las grandes corporaciones globales con fuertes compromisos de sostenibilidad son las que están tomando la iniciativa, al invertir tanto en los vehículos como en la infraestructura propia de recarga. El reto, apuntan, es que las empresas de transporte más pequeñas y regionales, muy habituales en estados industriales como Querétaro, puedan también acceder a estas tecnologías sin que el coste inicial sea una barrera insalvable.
Todo ello deja claro que el desarrollo de la electromovilidad en Querétaro y en el conjunto de México está descompensado entre sectores: algunos nichos avanzan rápido, mientras que el usuario particular y parte del transporte de mercancías van a un ritmo más lento. De momento, el punto de entrada más realista para muchas personas que quieren reducir consumo y emisiones sin depender de una red de recarga extensa.
Infraestructura de recarga y organización institucional: el gran reto para estados como Querétaro
La disponibilidad de puntos de recarga es uno de los factores que más condiciona la expansión del vehículo eléctrico puro y del híbrido enchufable. Hacia finales del tercer trimestre de 2025, México contaba con unas 3.514 estaciones de carga públicas registradas por la Asociación de Electro Movilidad, una cifra que, si bien mejora respecto a años anteriores, sigue considerándose insuficiente para un país de su tamaño.
Buena parte de la recarga se realiza todavía en entornos privados o residenciales, lo que limita el uso intensivo de eléctricos puros y hace que los vehículos híbridos en estados como Querétaro resulten especialmente atractivos: permiten aprovechar parte de los beneficios de la electrificación sin depender por completo de la red pública ni de largos tiempos de carga.
Otro aspecto que está generando debate es la falta de estandarización de los conectores y sistemas de recarga. Aunque se trabajó en un borrador técnico para unificar criterios hasta marzo de 2025, el proceso se frenó y el país mantiene por ahora la convivencia de distintos estándares. Esta situación añade complejidad para quienes quieren invertir en infraestructura, especialmente en regiones que aspiran a consolidarse como nodos logísticos, como es el caso de Querétaro.
Expertos del sector señalan, además, una desigualdad territorial clara en el despliegue de puntos de carga. Estados con mayor capacidad institucional y técnica, como Ciudad de México, avanzan con mayor rapidez que otros donde las administraciones locales tienen menos recursos o menor coordinación interna. Se menciona expresamente que a regiones como Oaxaca o el propio Querétaro les está costando más poner en marcha proyectos de transporte público eléctrico por cuestiones de organización, gobernanza y capacidad técnica dentro de los gobiernos estatales y municipales.
En paralelo, la discusión sobre el sistema eléctrico nacional se matiza con la idea de que, por ahora, la capacidad de generación es suficiente para el crecimiento actual del parque electrificado. El verdadero desafío llegará si el número de vehículos eléctricos puros y enchufables se multiplica por cientos de miles, lo que obligará a reforzar tanto la red como los mecanismos de planificación energética, algo relevante para estados industriales como Querétaro, donde la demanda eléctrica ya es elevada por la actividad productiva.
Regulación, incentivos y aranceles: impacto en la compra de híbridos en Querétaro
El marco regulatorio y fiscal es otro de los elementos que condiciona la decisión de compra de un vehículo híbrido o eléctrico. Durante 2025 entró en vigor un reglamento que permite destinar inversión a infraestructura de carga en gasolineras y habilita ciertos proyectos de generación distribuida de hasta 0,7 MW sin trámites adicionales complejos. Este tipo de cambios facilita que empresas y operadores de estaciones de servicio consideren incorporar puntos de recarga para vehículos electrificados, algo que podría repercutir de forma positiva en corredores clave que atraviesan Querétaro.
En paralelo, el debate sobre los incentivos fiscales se ha mantenido abierto. La expiración de exenciones o reducciones a impuestos como el ISAN o los aranceles para la importación de vehículos eléctricos dejó la sensación de que, a nivel federal, existe todavía un vacío de políticas específicas para acelerar la adopción. Aun así, el llamado “Plan México” introdujo estímulos fiscales aplicables a vehículos con propulsión por baterías eléctricas recargables y a determinados modelos híbridos, con el objetivo de atraer inversión y producción nacional de este tipo de tecnologías.
Algunos actores del sector muestran preocupación porque México siga siendo prácticamente el único país que incentiva de manera explícita al vehículo híbrido convencional, mientras que en otras regiones —como buena parte de la Unión Europea— se orienta cada vez más la política pública hacia el vehículo 100% eléctrico y la descarbonización del transporte a largo plazo. Este enfoque, subrayan, podría condicionar la competitividad futura si no se define un camino claro para el despliegue masivo de eléctricos puros.
Otro factor que pesará en el precio y en la oferta disponible para estados como Querétaro es el aumento de aranceles a vehículos y autopartes procedentes de países sin tratado de libre comercio con México. A partir del 1 de enero de 2026, estos aranceles pasarán del 20% al 50%, afectando especialmente a modelos fabricados en China e India, muchos de ellos electrificados y con precios competitivos. Este cambio puede repercutir en el coste final para el consumidor, limitando el acceso a determinadas marcas y configuraciones.
Además, la revisión del T-MEC y las futuras reglas de origen para componentes críticos, como baterías y sistemas electrónicos, serán determinantes para la instalación de nuevas plantas de producción y de proveedores en el territorio. Instituciones como el Instituto Nacional de Autopartes señalan que la gran oportunidad para México está en posicionarse como un hub de manufactura avanzada ligado a la innovación tecnológica en electromovilidad, algo que podría beneficiar directamente a polos industriales como el de Querétaro si se consolidan cadenas de suministro locales de componentes para vehículos híbridos y eléctricos.
El panorama que se dibuja para los vehículos híbridos en Querétaro es el de un mercado que avanza con paso firme, apoyado en la preferencia del consumidor por soluciones intermedias, en el esfuerzo público-privado por mejorar la infraestructura y en un entorno nacional que bate récords de ventas de vehículos electrificados. Sin embargo, la velocidad a la que se expandan estas tecnologías dependerá de que se resuelvan los cuellos de botella en recarga, se clarifiquen las políticas de incentivos y se garantice que las nuevas reglas arancelarias y de comercio exterior no encarezcan en exceso la transición para el usuario final y para las empresas del estado.