
La instalación de los monopilotes en el parque eólico marino Windanker, en aguas alemanas del mar Báltico, ha superado un hito clave con la colocación de los 21 cimientos que sostendrán las futuras turbinas. El proyecto, promovido por Iberdrola dentro de su Baltic Hub, suma así un paso determinante para la expansión de la energía eólica marina en el norte de Europa.
La compañía neerlandesa Van Oord, especializada en obras marítimas y offshore, ha sido la responsable del transporte e hincado de estos enormes monopilotes, procedentes de centros de producción en España. Con ello, el parque avanza hacia sus 315 MW de potencia, capacidad suficiente para abastecer de electricidad renovable a unas 315.000 viviendas.
Un parque eólico marino estratégico en el mar Báltico
Windanker se ubica en el mar Báltico alemán, a unos 45 kilómetros al noreste de la isla de Rügen, en una zona donde Iberdrola está consolidando un auténtico hub eólico marino. Este enclave permite aprovechar recursos de viento estables y reforzar el suministro renovable a Alemania y al conjunto de Europa central.
Con la incorporación de Windanker, el llamado Baltic Hub de Iberdrola verá incrementada su capacidad con 315 MW adicionales. Esta nueva instalación forma parte de una estrategia más amplia de despliegue de energía eólica marina en Europa, en la que la península ibérica también juega un papel relevante como centro de fabricación de componentes, especialmente en el ámbito de los cimientos y estructuras metálicas.
La fase recién completada corresponde a la colocación de los cimientos tipo monopilote, que son la base sobre la que se montarán las torres y aerogeneradores. Este tipo de cimentación se utiliza de forma mayoritaria en parques eólicos marinos de profundidades moderadas, gracias a su combinación de robustez y relativa sencillez de instalación frente a otras soluciones más complejas.
En el caso de Windanker, la magnitud de los pilotes y las condiciones marítimas del Báltico han exigido un equipamiento muy específico y una planificación logística detallada, abarcando varios países europeos y coordinando a múltiples actores industriales.
El parque, una vez en operación, contribuirá a mejorar la seguridad de suministro y la descarbonización del sistema eléctrico alemán, al tiempo que refuerza la posición de Europa en la carrera por la energía eólica marina frente a otras regiones como Asia-Pacífico o Norteamérica.
Monopilotes gigantes fabricados en España
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es el origen de los cimientos: los 21 monopilotes han sido fabricados en España por la alianza industrial entre Navantia y Windar. Esta colaboración hispano-europea posiciona a la industria española como proveedor clave de estructuras para grandes parques eólicos marinos.
Los cimientos instalados en Windanker se encuentran entre los monopilotes más voluminosos y pesados que ha manejado Van Oord en toda su trayectoria. Cada pieza alcanza un diámetro de unos 10 metros, con longitudes que oscilan entre aproximadamente 70,6 y 86,6 metros, y un peso máximo que se sitúa en torno a las 2.145 toneladas.
Estas dimensiones reflejan la tendencia de la industria a aumentar el tamaño de las turbinas eólicas marinas, como muestran los parques eólicos más grandes del mundo, lo que obliga a desarrollar cimientos cada vez más robustos y largos para garantizar la estabilidad frente a oleaje, viento y corrientes. En consecuencia, la cadena de suministro —incluyendo astilleros, fabricantes de acero y operadores logísticos— se ve empujada a modernizar instalaciones y procesos.
El proceso logístico ha implicado la carga de los monopilotes en España y su transporte por mar hasta el puerto de Rønne, en Dinamarca. Desde allí, las piezas se izaron mediante grúas del tipo MTC y se remolcaron con la ayuda de remolcadores especializados hasta el buque de instalación, optimizando tiempos y reduciendo maniobras complejas en mar abierto.
Este flujo de trabajo pone de relieve cómo los grandes proyectos offshore combinan fabricación en el sur de Europa, operaciones logísticas en el norte y montaje final en aguas específicas, integrando capacidades industriales dispersas por todo el continente.
El buque Svanen y la instalación de los mayores monopilotes de Van Oord
Para hacer viable la instalación de estos cimientos de gran formato, Van Oord ha recurrido a su buque de instalación de carga pesada Svanen, una unidad que ha sido objeto de importantes mejoras en los últimos años. Gracias a estas actualizaciones, el buque está ahora completamente preparado para manejar cimientos de turbina eólica marina de nueva generación, mucho más grandes y pesados que los de hace tan solo una década.
La empresa ha confirmado que el monopilote más grande instalado en Windanker es, hasta la fecha, el cimiento más grande y pesado que ha colocado nunca Van Oord. Este hito técnico marca un punto de inflexión para el contratista, que amplía así su capacidad para afrontar proyectos de mayor escala y turbinas de potencia superior.
El procedimiento seguido ha consistido en elevar los monopilotes en el puerto de Rønne mediante grúas MTC de gran capacidad, para después remolcarlos hasta el Svanen, donde se realizan las operaciones finales de posicionamiento y hincado. La coordinación entre remolcadores, grúas y el buque de instalación resulta esencial para minimizar riesgos y asegurar la precisión en la colocación.
Una vez en la ubicación definitiva dentro del parque, el monopilote se sitúa verticalmente y se introduce en el lecho marino mediante técnicas de hincado controlado, que combinan potencia de golpeo y monitorización continua de parámetros estructurales y ambientales. Todo ello se lleva a cabo siguiendo normativas europeas estrictas sobre seguridad y protección del medio marino.
La culminación de esta fase ha sido calificada por la compañía como un hito importante en el proyecto Windanker. La propia Van Oord ha subrayado la dedicación de sus equipos, la buena coordinación con Iberdrola y el rendimiento del Svanen como factores clave para cumplir los plazos y las exigencias técnicas del contrato.
Medidas para reducir el ruido submarino y las emisiones
La instalación de monopilotes en el fondo marino genera niveles de ruido elevados que pueden afectar a la fauna. Para mitigar este impacto, Van Oord ha empleado pantallas de burbujas, una tecnología que crea una cortina de burbujas de aire alrededor de la zona de trabajo, atenuando la propagación de las ondas sonoras bajo el agua.
Además de esta cortina de burbujas, se ha instalado una red Hydro Sound Damper que actúa como un sistema adicional de reducción acústica. La combinación de ambas soluciones permite rebajar de manera significativa el ruido submarino asociado al hincado de pilotes, mejorando la compatibilidad de la actividad con especies marinas sensibles al sonido.
En coherencia con sus objetivos de sostenibilidad, Van Oord ha optado por utilizar combustible renovable para alimentar los compresores que generan la pantalla de burbujas. Según los datos facilitados por la empresa, esta decisión ha permitido reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de esta parte de la operación hasta en un 86 %.
Este esfuerzo se ha realizado mediante un acuerdo de colaboración entre Iberdrola, Van Oord e Hydrotechnik Offshore, compañías que han compartido los costes adicionales asociados al uso de combustibles renovables. La iniciativa refuerza la tendencia de la industria eólica marina a disminuir su propia huella de carbono, no solo en la fase de operación, sino también durante la construcción.
En conjunto, estas medidas ponen de manifiesto que la transición energética en Europa no se centra únicamente en generar electricidad renovable, sino también en mejorar la forma en que se construyen y ejecutan los proyectos, reduciendo impactos ambientales asociados y apostando por tecnologías de mitigación.
Drones para logística offshore y próximos pasos del proyecto
Otra de las innovaciones asociadas a la instalación de monopilotes en Windanker ha sido el uso de drones de largo alcance para el transporte de pequeños artículos y consumibles hasta las embarcaciones que operan en alta mar. Esta solución se ha puesto en marcha en colaboración con Skyports Drone Services dentro de un proyecto piloto.
Gracias a este piloto, Van Oord se ha convertido en el primer contratista marino en realizar vuelos Beyond Visual Line of Sight (BVLOS) hacia buques que trabajan en un parque eólico en construcción. Este tipo de vuelos, más allá del alcance visual directo del operador, permite cubrir distancias mayores y prestar servicios logísticos de forma más flexible.
El objetivo principal de esta iniciativa es reducir la dependencia de los buques de transporte tradicionales para movimientos de carga ligera, lo que puede traducirse en menores costes operativos, menos emisiones asociadas al combustible y mayor rapidez en el suministro de piezas pequeñas, herramientas o documentación.
Completada la fase de monopilotes, el alcance pendiente de Van Oord en Windanker se divide en dos grandes etapas. Por un lado, la empresa tiene previsto encargarse del transporte e instalación de 21 piezas de transición, es decir, los elementos que conectan el monopilote con la torre de la turbina. Esta fase debería quedar finalizada hacia diciembre de 2025.
Posteriormente, durante el primer trimestre de 2026, está programada la instalación de los cables entre matrices, responsables de enlazar las turbinas entre sí y de conducir la energía generada hasta la subestación marina. Estas tareas se integran dentro del alcance EPCI (ingeniería, aprovisionamiento, construcción e instalación) asumido por Van Oord para las conexiones internas del parque.
Cuando todas estas fases estén completadas, Windanker pasará a integrarse plenamente en la red eléctrica, reforzando el flujo de electricidad renovable procedente del mar Báltico y consolidando la experiencia adquirida en soluciones logísticas como el uso de drones y combustibles renovables en operaciones offshore.
El avance de la instalación de monopilotes en Windanker refleja cómo los grandes parques eólicos marinos europeos combinan fabricación en España, tecnología de instalación avanzada, mitigación ambiental y nuevas soluciones logísticas para acelerar la transición energética, al tiempo que impulsan la cadena de valor industrial y refuerzan el liderazgo de Europa en energías renovables.