
La costa de Telde vivió este domingo una movilización masiva entre el muelle de Melenara y la playa de Salinetas para exigir actuaciones inmediatas ante el episodio de contaminación marina que se prolonga desde hace semanas. La marcha, impulsada por asociaciones vecinales y plataformas ecologistas, puso el foco en el origen del vertido y en la necesidad de respuestas ágiles y coordinadas por parte de las administraciones.
El malestar ciudadano crece al ritmo de los cierres de playas, los restos grasos en superficie y los avisos sanitarios. En el arco costero del sureste de Gran Canaria, vecinos y colectivos reclaman control, responsabilidades y limpieza del litoral, señalando a las jaulas de acuicultura frente a Telde como el principal foco del problema.
La marcha entre Melenara y Salinetas

Centenares de personas recorrieron el paseo entre Melenara y Salinetas con pancartas y consignas que reclamaban un litoral limpio y actuaciones urgentes. La acción concluyó con la lectura de un manifiesto y la colocación de cruces en la arena, un gesto simbólico con el que los asistentes denunciaron la degradación del ecosistema costero y el impacto social y económico de la crisis.
Participaron colectivos vecinales de Melenara, Salinetas, Clavellinas, Playa del Hombre, Taliarte, Tufia, La Garita y Ojos de Garza, junto con entidades ecologistas como Turcón, Barrios Verdes, Asociación Canaria por la Biodiversidad o Latitud Azul. Entre los cargos públicos presentes se encontraban el alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, la concejala de Playas, María Calderín, representantes de Mogán y la diputada canaria Carmen Hernández, además de ediles de distintos grupos.
El manifiesto, leído por la vecina de Melenara Sara Velázquez, exigió la retirada de las jaulas marinas próximas a la costa y una revisión transparente de los informes ambientales. También pidió la creación de un gabinete de crisis con participación ciudadana y la priorización de la salud del mar sobre intereses económicos particulares.
Las plataformas plantearon además un paquete de acciones inmediatas: instalación de barreras de contención, skimmers y salchichas absorbentes, retirada de residuos presentes en el agua, auditoría de autorizaciones de acuicultura y suspensión de nuevas concesiones o ampliaciones hasta aclarar el episodio.
Vecinos y bañistas describieron episodios de malos olores, aguas con película aceitosa, restos de pienso en la orilla y molestias de salud compatibles con irritaciones u otitis. Aunque las causas precisas están bajo análisis, el relato vecinal insiste en la necesidad de intervención preventiva ante riesgos para usuarios, hostelería y actividad turística.
Estado de las playas y alcance territorial
En el municipio de Mogán, las playas de Mogán, Puerto Rico, Patalavaca, El Perchel y Anfi han reabierto el baño bajo medidas de precaución y con bandera amarilla. El consistorio advierte de que cualquier indicio de contaminación conllevará cierres inmediatos hasta garantizar la seguridad.
Siguen cerradas zonas como Las Marañuelas, Costa Alegre, Taurito, Tauro y El Cura, donde se mantiene un operativo diario de vigilancia y limpieza para retirar cualquier resto compatible con el vertido. Las autoridades locales insisten en la importancia de la supervisión continua y de las actuaciones de contención.
Más allá de Telde y Mogán, se registran afectaciones en tramos de costa de Agüimes, Santa Lucía de Tirajana y San Bartolomé de Tirajana, con dispositivos activos de control de calidad del agua. La crisis llegó a impactar a más de una docena de zonas de baño, algunas de las cuales han recuperado la apertura con cautelas.
Los ayuntamientos implicados actualizan el estado de las playas con alta frecuencia y coordinan la comunicación con Salud Pública para emitir recomendaciones y protocolos de uso del litoral en función de los análisis.
Origen del episodio y pruebas aportadas
Asociaciones vecinales y organizaciones ecologistas señalan como origen del episodio los viveros marinos ubicados frente al litoral teldense, a la altura de El Goro. Denuncias acompañadas de imágenes aéreas del 5 y 10 de noviembre muestran una pluma de residuos moviéndose según el viento, con presencia de capas grasosas y restos flotantes que habrían afectado con intensidad a Melenara y Salinetas.
Ecologistas apuntan a factores combinados dentro de las jaulas: alta densidad de peces (en torno a 40.000 por jaula), restos de pienso sin consumir, bajos niveles de oxígeno, mar en calma y el calentamiento del agua, circunstancias que habrían favorecido una mortandad significativa y el arrastre de materia orgánica a la costa.
La Fiscalía de Medio Ambiente mantiene abierta una investigación a la espera de resultados analíticos y de informes técnicos. En paralelo, las administraciones locales y regionales aseguran que continúan las labores de seguimiento y limpieza, con actualizaciones públicas casi a diario sobre la evolución del episodio.
Exigencias y respuesta institucional
Nueva Canarias – Bloque Canarista (NC-BC) anunció su participación en la marcha y criticó lo que consideran falta de impulso en la gestión municipal durante las primeras semanas del episodio. La formación reclama mayor presión sobre la empresa y medidas más contundentes sobre el foco del vertido.
El alcalde de Telde, Juan Antonio Peña, reclamó transparencia total y la publicación de todos los informes existentes sobre el caso. También aseguró que el Consistorio emprenderá las acciones necesarias para defender los derechos de la ciudadanía y, si procede, revisar concesiones vinculadas a la actividad acuícola en el entorno.
Colectivos ciudadanos y ecologistas insisten en declarar una situación de emergencia para acelerar la limpieza, reforzar la contención y revisar la normativa aplicable. Las plataformas animan a mantener la presión social mediante pancartas y acciones informativas en los barrios costeros hasta lograr soluciones verificables.
Movilización sostenida y acciones simbólicas
En Salinetas, un vecino dibujó sobre la arena las palabras STOP y SOS, un gesto que se ha convertido en símbolo del descontento por una contaminación que la ciudadanía percibe como grave y prolongada en el tiempo. La intervención visual llamó la atención de paseantes y visitantes.
Asociaciones como Punto y Seguido (La Garita) y la AV Meclasa (Melenara, Clavellinas y Salinetas) se sumaron públicamente a la protesta, llamando a una participación amplia y plural. Reivindican medidas urgentes que garanticen playas seguras y sostenibles, así como un marco de diálogo institucional que agilice decisiones y recursos para la recuperación del litoral.
La movilización de este fin de semana cristaliza semanas de quejas, vídeos, imágenes y escritos vecinales. La ciudadanía pide intervenciones inmediatas para contener los residuos, asegurar la limpieza, reforzar los controles y someter a revisión integral las autorizaciones de acuicultura próximas a la costa de Telde.