Una importante avería eléctrica dejó a oscuras al sureste de Francia durante varias horas este sábado, generando una situación inédita en la región de los Alpes Marítimos justo el día en que Cannes celebraba la clausura de su emblemático festival de cine. El corte, que afectó a más de 160.000 viviendas y diversas localidades, causó numerosas alteraciones en la vida cotidiana y la logística del festival, considerado uno de los eventos cinematográficos más relevantes a nivel mundial.
El apagón sorprendió a la población en la mañana del 24 de mayo, particularmente en ciudades como Cannes, donde la electricidad se cortó en torno a las 10:00 de la mañana. El impacto fue inmediato: comercios, semáforos, estaciones de tren, redes de comunicación y actividades culturales se paralizaron o funcionaron al ralentí, generando un ambiente de incertidumbre y desconcierto entre residentes y visitantes.
Orígenes del apagón y presunta intencionalidad

Según los primeros análisis realizados por el operador de la red eléctrica francesa (RTE), el corte de suministro estuvo provocado por una cadena de incidentes muy poco habituales. La secuencia se inició de madrugada, alrededor de las 2:45, cuando un incendio afectó a una subestación en la zona de Tanneron. Las autoridades sospechan que el fuego fue provocado de manera deliberada, ya que en la zona se halló material posiblemente utilizado para iniciar las llamas, un hecho que actualmente está siendo investigado como acto criminal.
Este primer incidente supuso un debilitamiento en la red de distribución eléctrica, que se agravó a media mañana. Poco después, sobre las 10:00, una torre de alta tensión se desplomó en la localidad de Villeneuve-Loubet, cortando de forma repentina la energía en un área aún mayor. Varias informaciones apuntan a que al menos una pata del pilar fue serrada de forma intencionada. La prefectura y la fiscalía de la región han declarado que todo apunta a un sabotaje coordinado, y han movilizado a equipos de la Gendarmería para esclarecer lo sucedido y evitar posibles nuevos incidentes.
Afectaciones en servicios y transporte

El impacto del apagón se hizo notar de inmediato en servicios esenciales. Los semáforos dejaron de funcionar, complicando la circulación urbana y obligando a los conductores a extremar la precaución en los desplazamientos. Numerosos comercios tuvieron que interrumpir su actividad, limitando las formas de pago a efectivo y en muchos casos cerrando ante la imposibilidad de garantizar la seguridad o el suministro habitual.
La infraestructura ferroviaria se vio afectada. En la estación de tren de Cannes, los paneles electrónicos dejaron de informar a los pasajeros, quienes tuvieron que conformarse con actualizaciones manuales en pizarras. Aunque no hubo cancelaciones graves, sí se registraron importantes retrasos en trenes de cercanías y media distancia, y la línea entre Grasse y Antibes fue suspendida temporalmente. Los bomberos realizaron decenas de intervenciones, principalmente para liberar a personas atrapadas en ascensores durante el apagón.
El fenómeno no solo alteró la vida diaria en Cannes. Otras ciudades de la región, como Antibes, Vallauris, Mandelieu-la-Napoule y pueblos cercanos a Niza, también sufrieron cortes de electricidad. Esto provocó interrupciones en las comunicaciones móviles, la red de tranvías y, en algunos casos, afectó al aeropuerto de Niza, aunque en general los tiempos de recuperación fueron más rápidos.
El Festival de Cannes y la respuesta de los organizadores

Buena parte de la atención mediática se centró en el Festival de Cannes, que este año celebraba su 78ª edición y cuya gala de clausura coincidió con la crisis energética. A pesar de que el Palacio de Festivales se mantuvo iluminado gracias a sus propios generadores, las proyecciones y eventos paralelos sufrieron interrupciones, reanudándose solo tras varios minutos de espera o incluso siendo suspendidos en algunos casos. La organización afirmó que la entrega de la Palma de Oro y la ceremonia principal continuarían con normalidad, pese a las complicaciones en el transporte y en la logística.
La ciudad y los asistentes experimentaron una atmósfera poco habitual: comercios a media actividad, calles con menos iluminación y muchas personas consultando sus móviles con señal intermitente para obtener información. La prefectura recomendó a los ciudadanos evitar desplazamientos innecesarios hasta que la situación se estabilizara.
Investigaciones y respuesta de las autoridades
Las autoridades, tanto la fiscalía como el Ministerio del Interior, consideran el suceso como posible sabotaje y trabajan para esclarecer los focos de incendio, el colapso de torres eléctricas y el uso de herramientas para causar daños. Se han difundido mensajes atribuidos a grupos extremistas que reivindican ataques contra infraestructuras en la Costa Azul. El alcalde de Cannes, David Lisnard, calificó los hechos como un “acto criminal” y pidió colaboración ciudadana para identificar a los responsables. Los cuerpos de seguridad reforzaron la vigilancia en puntos críticos de la red eléctrica regional.
Los equipos técnicos de RTE y Enedis actuaron con rapidez para reparar los daños y restablecer el suministro. Desde las 15:00 horas comenzaron a normalizarse muchas zonas, y al terminar el día el servicio se recuperó por completo en la mayoría de ellas. Sin embargo, algunos servicios, como el ferroviario y las telecomunicaciones, continuaron con incidencias durante varias horas más.
Este incidente ha evidenciado la vulnerabilidad de las infraestructuras eléctricas ante acciones maliciosas y resaltado la importancia de contar con planes de contingencia eficaces en eventos de gran envergadura y en zonas turísticas. La investigación sigue abierta y las autoridades aseguran que continuarán trabajando para reforzar la seguridad y prevenir futuros ataques.