Tudela eleva la presión contra la planta de biometano de NILSA

  • El BON publica que la Fase II de la EDAR de Tudela no aprecia impactos ambientales significativos.
  • El Ayuntamiento rechaza la ubicación a 800 metros del casco urbano y cuestiona la coherencia del Gobierno foral.
  • Toquero anuncia presión institucional y movilización vecinal, con la referencia de la moratoria en Sesma.
  • El alcalde sostiene que el proyecto busca producir y comercializar biometano y pide otro emplazamiento.

Planta de gas biometano en Tudela

El debate en torno a la planta de gas biometano en Tudela ha ganado intensidad tras la publicación en el Boletín Oficial de Navarra de la resolución ambiental sobre la Fase II de la EDAR. La decisión, que considera que no se aprecian efectos significativos en los términos del informe, ha encendido las alarmas en el Ayuntamiento.

El alcalde, Alejandro Toquero, ha avanzado que reforzarÔ la presión política y social para frenar el proyecto promovido por NILSA, al situarse la instalación prevista a unos 800 metros del núcleo urbano y junto al cauce del Ebro, un emplazamiento que el Consistorio ve problemÔtico.

Qué dice la resolución ambiental

Según la documentación publicada en el Boletín Oficial de Navarra, la «planta centralizada de fangos de Tudela (Fase II, tratamiento de fangos en la EDAR)» no generaría impactos ambientales significativos, siempre en los términos y condiciones establecidos por el informe de la Dirección General de Medioambiente.

La resolución no autoriza la obra por sí misma, pero actúa como un hito administrativo que allana el camino a los siguientes trÔmites, algo que el Ayuntamiento interpreta como una puerta abierta al desarrollo de la iniciativa en la parcela contigua a la depuradora.

Instalación de biometano en Tudela

Postura del Ayuntamiento y crĆ­ticas a la coherencia

Toquero ha mostrado su malestar al considerar que existe falta de coherencia por parte del Gobierno foral: mientras se extreman las precauciones para proteger el entorno de Las Norias durante eventos como el DĆ­a del Ɓngel, se avala —con condiciones— una instalación de alto impacto en un entorno sensible como la ribera del Ebro.

El regidor insiste en que el proyecto no se limita a optimizar la gestión de fangos, sino que su finalidad pasa por producir y vender biometano. A su juicio, priorizar esa vertiente económica no encaja con una ubicación tan próxima a viviendas y zonas frecuentadas por la ciudadanía.

Ubicación, seguridad y entorno

El punto mƔs controvertido es la cercanƭa: la parcela estƔ a aproximadamente 800 metros del casco urbano de Tudela y junto al rƭo. Desde el consistorio se aduce que un proyecto de estas caracterƭsticas deberƭa emplazarse mƔs lejos de Ɣreas residenciales para minimizar cualquier riesgo percibido y reducir molestias potenciales.

El Ayuntamiento sostiene que, ademÔs de la proximidad a viviendas, la localización junto al Ebro obliga a ser especialmente exigentes con la prevención y el control. Por ello, pide estudiar alternativas que garanticen mayor distancia respecto a la población.

La referencia de Sesma y el anuncio de movilizaciones

El alcalde recuerda que el Parlamento de Navarra activó recientemente una moratoria para la planta de biometano de Sesma, donde la separación con el casco urbano de Lodosa era mayor —en torno a dos kilómetros—. En ese caso, la presión vecinal se considera que fue determinante para frenar los plazos.

Con ese precedente, el consistorio de Tudela prepara una estrategia de respuesta que combinaría acciones administrativas ante los organismos competentes y un calendario de movilizaciones, en coordinación con municipios de la Ribera, para reclamar otro emplazamiento o la renuncia al proyecto.

QuƩ propone NILSA en la EDAR

El plan, promovido por la empresa pública NILSA, se integra en la EDAR de Tudela y se vincula a la «Fase II» de la planta centralizada de fangos. La lectura que hace el Ayuntamiento es que, mÔs allÔ de la mejora del tratamiento, se busca habilitar capacidad para generar biometano a partir de los lodos, entrando así en el circuito de comercialización del gas renovable.

La corporación municipal sostiene que de materializarse esa orientación, el volumen de actividad y la naturaleza de la instalación exigirían criterios de ubicación mÔs estrictos. Por ello, reclama paralizar el proyecto en su emplazamiento actual o estudiar su traslado.

La situación queda, por tanto, marcada por dos planos: el procedimiento ambiental —que ha emitido un dictamen de no afección significativa en los tĆ©rminos del informe— y la oposición polĆ­tica y social que gana fuerza en el municipio. En las próximas semanas podrĆ­an definirse nuevos pasos institucionales y ciudadanos a la espera de cómo evolucione la tramitación.

biometano-1
ArtĆ­culo relacionado:
El biometano en España: impulso, retos y oportunidades de un gas renovable clave para la transición energética