La compañía noruega Statkraft, considerada uno de los referentes europeos en generación renovable, ha dado un paso relevante en España con el desarrollo de su primer proyecto que combina energía eólica y solar en una misma instalación. El nuevo complejo, denominado Abrazadilla, se ubicará en la provincia de Burgos y aspira a convertirse en un ejemplo práctico de cómo integrar ambas tecnologías para lograr un suministro eléctrico más estable.
Este proyecto híbrido llega en un momento en el que el sector renovable busca soluciones más eficientes y mejor integradas en el territorio, reduciendo la dependencia de una sola fuente de energía y aprovechando de forma inteligente el viento y el sol. La iniciativa se sitúa además en una comunidad, Castilla y León, con un peso cada vez mayor en el mapa renovable español.
Primer proyecto híbrido eólico y solar de Statkraft en España
Abrazadilla será la primera instalación de Statkraft en España que combina aerogeneradores y paneles fotovoltaicos en una misma infraestructura. El proyecto ha obtenido ya las autorizaciones administrativas previa y de construcción (AAP y AAC) por parte de la Junta de Castilla y León, un trámite clave que permite avanzar hacia la fase de obras.
El complejo se desarrollará en varios municipios burgaleses: Los Ausines, Revilla del Campo, Ibeas de Juarros y Carcedo de Burgos. Desde el punto de vista eléctrico, la instalación alcanzará una potencia total de 38,1 megavatios (MW), repartidos entre una parte eólica y otra solar fotovoltaica.
La sección eólica estará formada por tres aerogeneradores que sumarán 21,6 MW de potencia instalada, mientras que la planta solar aportará otros 16,5 MW. Esta combinación permitirá que, en las horas o días con menos viento, la radiación solar pueda compensar parte de la producción, y viceversa, suavizando las variaciones típicas de cada recurso.
Al integrar ambas tecnologías en un mismo emplazamiento, el proyecto persigue un aprovechamiento más equilibrado del viento y el sol, lo que se traduce en una curva de generación más constante. Este enfoque híbrido encaja con la tendencia europea de optimizar el uso del suelo y de las infraestructuras de conexión a la red.
Según la información facilitada por la empresa, Abrazadilla se concibe como un modelo que podría replicarse en otros puntos de España y de Europa, apoyando la transición energética con instalaciones más flexibles y adaptadas a la variabilidad climática.
Inversión, empleo y capacidad de generación renovable
Statkraft estima que la construcción y puesta en marcha de Abrazadilla supondrá una inversión aproximada de 45 millones de euros. Esta cifra incluye tanto los aerogeneradores como la planta fotovoltaica, las infraestructuras eléctricas asociadas y las medidas ambientales previstas.
Durante la fase de obras, la compañía calcula la creación de alrededor de 75 puestos de trabajo, muchos de ellos vinculados a actividades de construcción, logística, montaje y servicios auxiliares. El objetivo de la empresa es que una parte significativa de este empleo sea cubierto por personas y proveedores del entorno cercano.
En términos energéticos, el nuevo complejo híbrido tendrá capacidad para generar la energía limpia equivalente al consumo medio anual de unos 18.000 hogares en España. El cálculo toma como referencia los datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), que sitúan el consumo doméstico medio en torno a 3.487 kWh por vivienda y año. Este dato ayuda a dimensionar el impacto y se puede comparar con guías de consumo y eficiencia para el hogar como la guía práctica para el hogar.
Desde el punto de vista ambiental, la compañía señala que la instalación permitirá evitar la emisión de unas 22.000 toneladas de CO2 al año, si se compara con la generación con el mix eléctrico nacional. Para esta estimación se ha utilizado un factor medio de 260 gCO2eq/kWh, de acuerdo con la información del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.
Con estas cifras, Abrazadilla se posiciona como un proyecto de tamaño medio dentro del panorama español, pero con un peso simbólico relevante por su carácter pionero en la hibridación de tecnologías eólica y solar dentro de la cartera de Statkraft en el país.
Compromiso con el entorno natural y las comunidades locales
Más allá de los datos de potencia y producción, Statkraft insiste en que Abrazadilla se ha diseñado con un enfoque específico en la protección ambiental y el impacto social positivo en el territorio donde se va a implantar. La empresa subraya que el proyecto incorpora un conjunto amplio de medidas orientadas a preservar la biodiversidad y a favorecer la economía local.
En el plano socioeconómico, la compañía tiene previsto priorizar la contratación de empresas y profesionales del entorno durante las fases de construcción, operación y mantenimiento. Esta apuesta por proveedores y mano de obra de la zona pretende generar actividad económica en los municipios implicados y reforzar la aceptación social del proyecto.
En cuanto a la integración ambiental, el diseño contempla actuaciones específicas sobre los ecosistemas cercanos. Una de las líneas de trabajo más destacadas es la mejora de los hábitats de ribera en los arroyos próximos, con la creación de áreas de refugio para fauna y vegetación que ayuden a potenciar la diversidad biológica.
Dentro del recinto fotovoltaico está prevista la instalación de refugios para polinizadores e invertebrados, con el fin de favorecer especies clave para el funcionamiento de los ecosistemas agrícolas y naturales de la zona. Estas estructuras buscan ofrecer espacios seguros para abejas, otros insectos polinizadores y pequeños invertebrados.
Asimismo, en el perímetro vallado de la planta se habilitarán pasos de fauna mediante aperturas a ras de suelo que permitan el movimiento de pequeños mamíferos, reptiles y otros animales terrestres. De este modo se intenta garantizar la permeabilidad ecológica del terreno y evitar el efecto barrera que pueden generar las infraestructuras.
Medidas específicas para proteger la biodiversidad
Uno de los aspectos más sensibles en los proyectos eólicos es la interacción con la avifauna y con los murciélagos. En el caso de Abrazadilla, Statkraft pondrá en marcha un sistema de monitorización automática en todos los aerogeneradores, que permitirá detener las turbinas cuando se detecten condiciones de riesgo para determinadas especies.
Entre las medidas técnicas previstas destaca el retraso del arranque de los aerogeneradores hasta los 6 metros por segundo de velocidad del viento durante las primeras horas nocturnas entre los meses de julio y octubre. Este ajuste operativo se ha definido para coincidir con los periodos de mayor actividad de la quiropterofauna, es decir, de los murciélagos.
El proyecto también contempla destinar, dentro del vallado, al menos dos hectáreas para formar rodales de vegetación natural. Estas zonas servirán como hábitat de refugio para distintas especies, entre ellas polinizadores y pequeños vertebrados, contribuyendo a aumentar la biodiversidad en el entorno inmediato de la instalación.
La combinación de estos elementos —refugios, pasos de fauna, bandas de vegetación y sistemas automáticos de parada— busca que el proyecto se adapte mejor al territorio, reduciendo al mínimo los impactos y potenciando los efectos positivos sobre la flora y la fauna locales.
La empresa encuadra todas estas actuaciones dentro de su estrategia global de crecimiento renovable responsable, en la que la aceptación social y el respeto al entorno natural se consideran factores clave para el desarrollo a largo plazo.
La presencia de Statkraft en Burgos y en el conjunto de España
Abrazadilla será el tercer proyecto de Statkraft en la provincia de Burgos, una zona en la que la empresa ya opera desde hace años. En esta provincia están en funcionamiento los parques eólicos de Cernégula y Páramo de Poza, este último operativo desde 2002.
Ambos parques suman 148 MW de potencia instalada, capaces de proporcionar energía equivalente al consumo medio de unos 78.000 hogares al año. Según los datos difundidos por la compañía, estas instalaciones contribuyen a evitar la emisión de más de 70.000 toneladas de CO2 anuales a la atmósfera.
En el conjunto del territorio español, Statkraft está presente desde 2018 y ha desplegado una cartera que incluye 11 plantas solares y 7 parques eólicos repartidos por varias comunidades autónomas. Entre ellas figuran Galicia, Navarra, Castilla y León, Extremadura, Comunidad Valenciana y Andalucía; además, desarrolla iniciativas de energía eólica distribuida que amplían su alcance operativo.
En total, la empresa gestiona una capacidad aproximada de 1,4 gigavatios (GW) en España, de los que alrededor de 650 MW corresponden a activos propios y unos 730 MW a instalaciones de terceros que opera en calidad de gestor. Esta combinación refleja un modelo de negocio en el que Statkraft actúa tanto como promotor directo como operador para otras compañías.
Dentro de su cartera solar, la compañía destaca que seis de sus plantas en Extremadura y Andalucía cuentan con el Sello de Excelencia en Sostenibilidad de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF). Este reconocimiento certifica que los proyectos han sido diseñados y ejecutados con criterios avanzados de integración ambiental, impacto socioeconómico, buena gobernanza, protección de la biodiversidad e impulso de la economía circular.
La puesta en marcha de Abrazadilla encaja así en una estrategia más amplia en la que Statkraft busca fortalecer su posición como actor relevante en la transición energética europea, incrementando el peso de la generación renovable y apostando por fórmulas innovadoras como la hibridación de tecnologías.
Con la combinación de aerogeneradores y paneles solares en un mismo emplazamiento, una inversión relevante, medidas ambientales detalladas y un claro enfoque en el desarrollo local, Abrazadilla se perfila como un ejemplo de evolución de los proyectos renovables en España, que no solo suman megavatios verdes, sino que también prestan atención a la biodiversidad, la estabilidad del sistema eléctrico y las oportunidades para los municipios que los acogen.

