En pleno proceso de transformación del sector del neumático en España, SIGNUS Ecovalor ha puesto sobre la mesa un cambio de etapa marcado por más reciclaje, nuevas exigencias regulatorias y una revisión de sus tarifas Ecovalor a partir de 2026. Todo ello llega de la mano del nuevo Real Decreto sobre neumáticos al final de su vida útil (NFVU) y de una batería de medidas para reforzar la trazabilidad y la lucha contra el fraude.
En su ya tradicional desayuno con los medios celebrado en Madrid el 9 de diciembre, la entidad adelantó los datos preliminares de gestión de 2025, las claves del nuevo marco normativo y los retos inmediatos que asumirán fabricantes, distribuidores, talleres y gestores de residuos. Sobre el papel, el mensaje es claro: más control, más democratización del sistema y una apuesta decidida por la valorización material del caucho reciclado.
Un nuevo Real Decreto para los neumáticos al final de su vida útil

El sector del neumático se mueve ya bajo el paraguas del nuevo Real Decreto que regula los NFVU en todo el territorio español. Esta norma, que sustituye y actualiza el marco anterior, pretende ordenar el mercado, reforzar la responsabilidad ampliada del productor y priorizar la prevención, la reutilización y el reciclaje frente a otras formas de tratamiento.
Entre las medidas más destacadas, SIGNUS subraya la simplificación administrativa gracias a un modelo de autorización única para toda España. Este cambio evita el laberinto de permisos autonómicos y busca homogeneizar los requisitos que deben cumplir las entidades gestoras, algo especialmente relevante para una organización que opera en más de 30.000 puntos de generación de NFVU repartidos por el país.
El Real Decreto introduce, además, la ecomodulación en la fijación de los costes de gestión, es decir, la posibilidad de vincular las tarifas a criterios ambientales, como la reciclabilidad o el impacto del producto. Esta herramienta abre la puerta a que neumáticos con mejor comportamiento ambiental afronten condiciones económicas diferenciadas respecto a los que generen más carga para el sistema.
Otra de las piezas clave es el refuerzo del papel de los productores en la gobernanza: la norma empuja a una mayor participación de los fabricantes y demás responsables de puesta en el mercado dentro de los órganos de decisión de los sistemas colectivos. SIGNUS ha recogido el guante y se ha comprometido a avanzar hacia una estructura más abierta y democrática, en la que todos los adheridos puedan intervenir en la gestión.
El Real Decreto fija también objetivos obligatorios para el periodo 2025-2035, con un incremento progresivo del reciclaje y la valorización material hasta alcanzar un 65 % en 2035. Este horizonte coloca la reutilización y el reciclado por delante de la valorización energética, alineando el tratamiento de los neumáticos con las prioridades de la política ambiental europea y española.
Más toneladas gestionadas y foco en el fraude del mercado

En el plano operativo, la organización ha adelantado que cerrará 2025 con unas 220.000 toneladas de neumáticos gestionadas, una cifra que implica un 6,1 % por encima de la responsabilidad que tendría asignada el sistema. En la práctica, esto se traduce en alrededor de 10.000 toneladas adicionales recogidas y tratadas respecto a lo que marcan las obligaciones teóricas.
Ese “exceso” de recogida, según explicó el director general de SIGNUS, Carlos Prieto, se vincula sobre todo a importaciones y adquisiciones intracomunitarias no declaradas, así como a neumáticos de segunda mano que salen al mercado de reposición desde Centros Autorizados de Tratamiento (CAT-Desguaces). Es decir, hay material que entra y circula por el mercado sin estar adecuadamente registrado, pero que acaba siendo gestionado por el sistema.
Ante esta situación, la entidad ha reiterado la necesidad de reforzar la inspección y el control por parte de las administraciones, un aspecto que el nuevo Real Decreto ya contempla como pieza esencial para mejorar la transparencia. La incorporación expresa de las plataformas de venta online como productores también pretende cerrar vías de fraude y asegurar que todos los agentes contribuyen a la financiación de la gestión de los NFVU.
Prieto ha insistido en que, con el modelo actual, “pagan justos por pecadores”: las empresas que cumplen asumen, vía Ecovalor, el coste de neumáticos que otros comercializan al margen de las reglas. Para tratar de corregir este desequilibrio, SIGNUS prepara un sistema de trazabilidad basado en “derechos” ligados a los neumáticos nuevos puestos en el mercado, que se irán transmitiendo a lo largo de la cadena de venta hasta llegar al taller.
La idea es que, cuando un taller solicite la recogida de NFVU, disponga de los derechos asociados a esos neumáticos, evitando que se incorporen al circuito unidades que no hayan sido declaradas en origen. Esta iniciativa, cuyo despliegue se prevé a partir de 2026, se concibe como una herramienta para contener el fraude y para dar garantías tanto a los puntos de generación como a los propios productores.
Ajuste de la tarifa Ecovalor y nuevas reglas económicas para 2026

El giro regulatorio y el aumento de las toneladas a gestionar llegan acompañados de un cambio en el esquema económico del sistema. SIGNUS ha anunciado un ajuste general de la tarifa Ecovalor a partir de 2026, con subidas en todas las categorías de neumáticos para poder cubrir los costes asociados a los nuevos objetivos de reciclaje y valorización material.
De forma orientativa, se ha avanzado que las tarifas de algunas categorías aumentarán de forma apreciable por neumático. Es el caso de los neumáticos de categoría N2 (motos, turismos, 4×4-SUV, furgonetas, agrícola ligero, jardinería, industrial ligero…), que pasarán de 1,64 euros en 2025 a 1,80 euros en 2026; o de la categoría N4 (camión, autobús, agrícola e industrial pesado), cuyas tarifas pasarán de 11,17 a 12,29 euros por unidad. Aunque las cifras puedan parecer limitadas por neumático, su impacto global es notable al trasladarse a millones de unidades.
La organización vincula directamente este incremento a la obligación de aumentar el porcentaje de reciclado hasta el 65 % en 2035 y al desfase actual entre las toneladas que realmente es necesario recoger y gestionar y las que son declaradas por las empresas adheridas. Sin recursos suficientes, recuerdan, no sería posible mantener el servicio de recogida ni cumplir con los estándares ambientales exigidos.
Con el ajuste, SIGNUS busca garantizar la sostenibilidad económica del sistema y asegurar que todos los NFVU reciban un tratamiento adecuado, desde la recogida hasta su valorización final. La entidad insiste en que se trata de un modelo sin ánimo de lucro, en el que las tarifas se calculan para cubrir costes y no para generar beneficio empresarial.
De forma paralela, la organización quiere reforzar la capacidad de respuesta de su red de recogida. Tras algunas tensiones registradas en periodos de alta demanda, se está diseñando una Unidad Logística de Emergencia (ULE) que pueda activarse cuando se disparen las peticiones de retirada de NFVU, de forma similar a cómo actúan otras unidades de apoyo en situaciones puntuales.
Democratización del sistema y nuevo liderazgo en SIGNUS
El nuevo contexto regulatorio también ha acelerado cambios internos en la estructura de gobernanza. En este escenario, SIGNUS ha comunicado el nombramiento de Daniel Camacho, Head of Region South West Bridgestone Europe, como presidente de la entidad, en representación de su compañía, asumiendo la presidencia del Consejo de Administración.
Por su parte, Carlos Prieto, que ejerce como director general, ha señalado que en esta nueva etapa pretende aportar “algo más de valor” sobre la base de los veinte años de trayectoria del sistema. Uno de sus ejes es avanzar hacia un modelo más participativo, en el que los aproximadamente 270 productores adheridos —que representan cerca del 70 % del mercado— tengan un papel más activo en la toma de decisiones.
La intención de la entidad es abrir los órganos de gestión a todos los productores que contribuyen al sistema, con el fin de reforzar la transparencia, alinear mejor los intereses del sector y responder con mayor rapidez a los cambios regulatorios y de mercado. Esta democratización se enmarca, además, en las exigencias del nuevo Real Decreto en materia de responsabilidad ampliada del productor.
En la práctica, se busca que los fabricantes y demás agentes obligados no solo financien la gestión de los NFVU, sino que también influyan de forma directa en la estrategia de valorización, en la lucha contra el fraude y en la definición de las prioridades de innovación tecnológica. Según la dirección de SIGNUS, este tipo de implicación será clave para consolidar el sistema a medio y largo plazo.
La entidad recuerda que su razón de ser es permitir a los productores cumplir con las obligaciones que marca la normativa en materia de prevención, reducción, reutilización, reciclaje y valorización, y que su misión no se limita a recoger neumáticos, sino a impulsar soluciones de economía circular con valor para la industria y la sociedad.
Innovación, valorización y nuevos usos para el caucho reciclado
Más allá de la gestión diaria de recogida y tratamiento, SIGNUS ha reforzado su línea de trabajo en innovación. Desde la Dirección Técnica se han presentado los resultados de los proyectos desarrollados durante 2025 con el caucho reciclado como protagonista
Entre las iniciativas más relevantes destaca la Guía sobre Materiales Circulares con Neumático Reciclado en Edificación, concebida como una herramienta técnica para arquitectos, ingenierías, promotoras y administraciones. El objetivo es facilitar la incorporación de materiales reciclados procedentes de NFVU en soluciones constructivas, aportando datos sobre prestaciones, seguridad, durabilidad y posibles aplicaciones.
Paralelamente, la entidad ha desarrollado estudios de evaluación de tecnologías de pirólisis tanto de la fracción de caucho como de la fracción textil contenidas en los neumáticos al final de su vida útil. Estos trabajos analizan la viabilidad técnica y ambiental de distintos procesos de valorización, con la vista puesta en recuperar materias primas y energía con menor impacto. evaluación de tecnologías de pirólisis
En el terreno de los nuevos materiales, el Proyecto GREENFU se centra en la combinación de termoplásticos con polvo de caucho reciclado para obtener productos aptos para la automoción, la edificación y otros ámbitos industriales. La aspiración es que el caucho procedente de NFVU pueda integrarse en productos aptos para la automoción, manteniendo estándares de calidad competitivos frente a materiales vírgenes.
Otro de los proyectos sobresalientes es PERSEUS, financiado por el CDTI, cuyo objetivo es diseñar pavimentos seguros, duraderos y con menor impacto acústico. A través del uso de mezclas asfálticas con caucho reciclado, se pretende reducir las emisiones de ruido del tráfico —con estimaciones que apuntan a descensos de hasta un 25 %— y, al mismo tiempo, aumentar la vida útil de las carreteras.
Pavimentos urbanos, hormigones con caucho y “compra verde” pública
Mirando a 2026, la hoja de ruta de SIGNUS pone el foco en consolidar usos ya contrastados y abrir nuevas aplicaciones para el caucho reciclado. Una de las prioridades será el impulso de pavimentos urbanos con contenido de NFVU, tanto en calles como en zonas peatonales y espacios deportivos, aprovechando sus propiedades de absorción de ruido y amortiguación.
De forma complementaria, la organización quiere analizar en detalle la viabilidad de fabricar hormigones con caucho procedente de NFVU, explorando fórmulas que permitan mejorar determinadas características técnicas sin comprometer la seguridad estructural. Esta línea se orienta, sobre todo, a infraestructuras y construcción sostenible, donde el uso de materiales reciclados gana cada vez más protagonismo.
Uno de los retos identificados por SIGNUS es la aceptación de estos materiales por parte de la Administración en sus licitaciones públicas. A menudo, los productos con contenido reciclado presentan un coste inicial algo superior, pero la entidad sostiene que, si se tienen en cuenta las “economías evitadas” —ahorros en mantenimiento, mayor durabilidad, reducción de ruido y emisiones—, el balance global resulta favorable.
Para respaldar este argumento, el equipo técnico ha elaborado informes comparativos de costes y beneficios que se han trasladado o se trasladarán a las administraciones competentes. La finalidad es que la llamada “compra verde” pública tenga en cuenta no solo el precio de licitación, sino también el impacto ambiental y el ciclo de vida completo de los materiales utilizados.
En paralelo, SIGNUS mantendrá su compromiso de recoger todos los NFVU que entren en su circuito, reforzando la formación e información a los puntos de generación para evitar que los talleres y otros centros acaben funcionando como vertederos improvisados. La combinación de mejores herramientas de trazabilidad, una red logística más flexible y proyectos de valorización avanzados configura, según la entidad, el camino para afrontar con garantías la nueva etapa.
Con el nuevo Real Decreto ya en vigor, unos objetivos de reciclaje cada vez más exigentes y un ajuste de las tarifas Ecovalor sobre la mesa, el sistema español de gestión de neumáticos al final de su vida útil entra en una fase de mayor control, más participación de los productores y fuerte impulso a la innovación, en la que el caucho reciclado aspira a consolidarse como un recurso estratégico para la economía circular y no como un simple residuo problemático.