El Ayuntamiento de Lorca ha puesto en marcha una intervención integral de rehabilitación energética en 12 viviendas de titularidad municipal situadas en los Barrios Altos de la ciudad. Se trata de una actuación que combina objetivos sociales, urbanísticos y medioambientales, con la vista puesta en mejorar tanto la calidad de vida de las familias residentes como la imagen y el funcionamiento de una de las zonas históricas más degradadas del municipio.
Con una inversión que supera los 340.000 euros para esta fase de rehabilitación, el consistorio lorquino da un paso más en su estrategia de regeneración del parque residencial municipal en Santa María, San Pedro y San Juan. Estas obras forman parte de un paquete de actuaciones que se prolongará hasta 2030 y que prevé un volumen total de inversión cercano a 1,3 millones de euros para revitalizar los Barrios Altos.
Un proyecto clave en la regeneración de los Barrios Altos

La rehabilitación energética de estas 12 viviendas se enmarca en el denominado Programa 12 de ayudas para la erradicación del chabolismo y la infravivienda, incluido en el Plan Estatal para el Acceso a la Vivienda 2022-2025. Gracias a este marco estatal y autonómico, el Ayuntamiento ha podido acceder a subvenciones específicas dirigidas a transformar zonas degradadas y mejorar edificios de baja calidad constructiva que concentran situaciones de vulnerabilidad residencial.
Los inmuebles objeto de intervención son viviendas unifamiliares de escasa calidad y con patologías derivadas de su antigüedad, muchas de ellas levantadas sobre materiales de relleno y en calles con trazados irregulares y laberínticos. Estas tipologías, muy presentes en los barrios de San Juan, Santa María y San Pedro, presentan importantes deficiencias de aislamiento térmico, ventilación y confort, lo que se traduce en un consumo energético elevado y en unas condiciones de habitabilidad mejorables.
El alcalde de Lorca, Fulgencio Gil, ha insistido en que la intervención no se limita a una simple mejora estética o puntual, sino que se enmarca en un enfoque de regeneración urbana completa de los Barrios Altos. El objetivo es eliminar focos de insalubridad, reforzar la seguridad ciudadana, dignificar el espacio público y favorecer la cohesión social en unos entornos que, según ha reconocido, han sufrido años de abandono.
La actuación sobre estas 12 viviendas se complementará con otras medidas previstas en el mismo ámbito, como la demolición y posterior reconstrucción de siete inmuebles adicionales, algunos de titularidad municipal y otros privados, así como la creación de nuevos espacios verdes tras el derribo de edificaciones en mal estado. Este conjunto de intervenciones configura un cambio progresivo pero profundo en la fisonomía de los Barrios Altos.
Financiación y marco normativo de la actuación
La puesta en marcha de estas obras ha sido posible gracias a una subvención directa concedida por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, canalizada a través del Decreto 168/2025, que regula las ayudas para la erradicación de zonas degradadas, el chabolismo y la infravivienda. Sobre esta base, el Ayuntamiento de Lorca ha encajado el proyecto dentro de las líneas del Programa 12 del Plan Estatal de Vivienda, alineando recursos autonómicos, estatales y municipales.
El presupuesto total para la rehabilitación energética de las 12 viviendas asciende a 342.630 euros, incluyendo obra, proyectos y dirección facultativa. De esta cuantía, unos 68.536 euros corresponden a aportación propia del consistorio lorquino, mientras que el resto procede de financiación regional y estatal. Traducido a escala de inmueble, se estima una inversión aproximada de unos 28.500 euros por vivienda, cantidad destinada a actuaciones de mejora energética y adecuación general.
Este esfuerzo se enmarca, además, en el denominado Plan Lorca Vivienda, la hoja de ruta municipal para ordenar y coordinar las distintas intervenciones en materia residencial y de regeneración urbana en la ciudad. El programa de rehabilitación en los Barrios Altos se integra así en una estrategia más amplia que intenta responder a problemas estructurales de vivienda, deterioro del casco histórico y carencias de equipamientos.
El alcalde ha subrayado que la decisión de destinar recursos propios, más allá de las ayudas externas, pretende dejar claro que el Ayuntamiento no se limita a anunciar proyectos, sino que los impulsa y ejecuta. La aportación municipal, aunque minoritaria en volumen económico, se interpreta como una señal de compromiso político y presupuestario con la transformación de esta zona.
Además de este proyecto concreto, el Gobierno local recuerda que consiguió incluir a los Barrios Altos en el Plan Estatal de Acceso a la Vivienda “in extremis”, lo que ha permitido acceder a una financiación conjunta cercana a 1,3 millones de euros para diferentes actuaciones de regeneración urbana con horizonte 2030 en Santa María, San Pedro y San Juan.
Calles afectadas y calendario de las primeras actuaciones
La intervención se desarrollará de forma escalonada. En una primera fase, el Ayuntamiento tiene previsto iniciar esta misma semana el proceso de contratación de las obras en cinco de las viviendas, ubicadas en las calles Palas de Arriba, Sol, Juan Pérez, Cuatro Granadas y Empedrado. Estos inmuebles serán los primeros en someterse a las mejoras de eficiencia energética y adecuación constructiva.
Una vez licitadas y adjudicadas estas cinco actuaciones, el consistorio continuará con la tramitación del resto de inmuebles hasta completar el conjunto de las 12 viviendas municipales incluidas en el programa. En total, las casas seleccionadas se reparten por distintas vías de los Barrios Altos, entre ellas, además de las ya citadas, calles como Atrio de San Juan, Torrevieja, Miras o Moriscos, donde se concentra un parque de viviendas envejecido y de baja calidad.
En paralelo a la rehabilitación de estas casas, el Programa 12 para Lorca contempla la reconstrucción de siete viviendas adicionales, cuatro de titularidad municipal y el resto privadas. Entre estas últimas se encuentra la vivienda del número 20 de la calle Tejeros, que tuvo que ser demolida recientemente por sus graves daños estructurales, agravados por episodios de fuertes lluvias. También se prevé el derribo de otras cuatro viviendas municipales y la configuración de dos nuevas zonas verdes en los solares resultantes.
El desarrollo del programa no se limita exclusivamente a las ayudas derivadas del Plan Estatal. Existen otras iniciativas complementarias, como un proyecto específico en la calle Empedrado y en la calle Sicilia, en el entorno de los antiguos depósitos de la Mancomunidad de los Canales del Taibilla. En este caso, la intervención se financia con fondos europeos Next Generation por un importe de 588.000 euros, destinados a la rehabilitación de una vivienda y la construcción de otras cuatro en el barrio de Santa María.
Este último proyecto incorpora soluciones innovadoras, como el aislamiento de fachadas mediante biopoliuretano que funcionará como base para un jardín vertical. Esta combinación de aislamiento y vegetación pretende mejorar el comportamiento térmico de los edificios a la vez que se introduce vegetación en el tejido urbano, generando beneficios ambientales y un mejor aspecto visual.
Medidas de eficiencia energética y mejora del confort
El núcleo de la intervención en las 12 viviendas municipales pasa por una serie de obras dirigidas a reducir el consumo energético y mejorar el confort térmico de las familias residentes. Se trata de actuaciones habituales en los proyectos de rehabilitación energética, adaptadas al contexto y características de los inmuebles de los Barrios Altos.
Entre las medidas previstas destaca la mejora de la envolvente térmica de los edificios, lo que incluye el refuerzo de muros, cubiertas y, en su caso, forjados, mediante soluciones de aislamiento que limiten las pérdidas de calor en invierno y el sobrecalentamiento en verano. Esta actuación es clave, ya que muchas de las viviendas actuales apenas cuentan con aislamiento o este es muy deficiente, lo que obliga a un mayor uso de sistemas de calefacción o refrigeración.
Otro de los ejes de las obras será la sustitución de las carpinterías exteriores, cambiando ventanas y puertas antiguas por modelos más eficientes desde el punto de vista térmico y acústico. Con ello se persigue reducir infiltraciones de aire no deseadas, evitar condensaciones y mejorar tanto el aislamiento como el confort dentro de las viviendas.
Las intervenciones también contemplan la optimización de las instalaciones existentes, tanto en lo relativo a electricidad como a climatización y, en su caso, producción de agua caliente. Aunque el detalle técnico concreto puede variar según las características de cada vivienda, la prioridad es disminuir la demanda energética y, sobre todo, rebajar las facturas energéticas de los hogares que viven en estas casas municipales.
En conjunto, la combinación de mejoras en envolventes, carpinterías e instalaciones permitirá reducir emisiones contaminantes y avanzar hacia un parque de vivienda pública más eficiente. En un contexto de precios de la energía volátiles y de incremento de las exigencias climáticas a nivel europeo, este tipo de actuaciones en vivienda social resulta especialmente relevante para prevenir situaciones de pobreza energética.
Impacto social y urbano en una zona con especiales necesidades
Más allá de los aspectos puramente técnicos, el Ayuntamiento de Lorca subraya el componente social del proyecto. La rehabilitación de estas 12 viviendas forma parte de una estrategia orientada a la erradicación progresiva de la infravivienda y la mejora de las condiciones de vida en los Barrios Altos, un ámbito urbano que concentra parte de la población en situación de mayor vulnerabilidad.
Los barrios de San Juan, Santa María y San Pedro se caracterizan por una trama urbana compleja, con calles estrechas, recorridos irregulares y un parque edificado envejecido. La baja calidad constructiva de muchas viviendas, unida a la falta de mantenimiento durante décadas, ha generado problemas de salubridad, seguridad y confort que afectan directamente al día a día de sus vecinos.
Según ha apuntado el alcalde, actuaciones como esta persiguen dignificar espacios que han sufrido abandono prolongado, eliminar puntos conflictivos y favorecer una convivencia más segura. La mejora del estado de las viviendas y de su entorno inmediato también tiene como finalidad generar una percepción diferente de los Barrios Altos, tanto para quienes residen en ellos como para quienes visitan el casco histórico.
En paralelo a la intervención en edificios, el plan de regeneración contempla la creación de nuevos espacios verdes donde ahora hay viviendas en ruina, lo que permitirá introducir zonas de estancia y respiración en un tejido muy denso. La combinación de rehabilitación, derribos selectivos y creación de áreas ajardinadas busca equilibrar el número de viviendas con la calidad de los espacios públicos disponibles.
El consistorio también plantea que estas actuaciones contribuyan a reforzar la cohesión social y evitar la expulsión de los residentes. Al tratarse de viviendas municipales, la mejora de los inmuebles no pretende dar pie a procesos especulativos, sino garantizar que las familias que ya viven en la zona puedan seguir haciéndolo en condiciones más dignas, con menos gasto energético y con un entorno urbano más amable.
Compromiso municipal con una ciudad más sostenible y habitable
El Ayuntamiento de Lorca ha reiterado su intención de seguir impulsando proyectos que combinen rehabilitación energética, regeneración urbana y atención social, tanto en los Barrios Altos como en otras zonas del municipio que presenten situaciones de vulnerabilidad. El objetivo es avanzar hacia una ciudad más responsable en el uso de los recursos y más equitativa en el acceso a una vivienda adecuada.
La experiencia de los Barrios Altos se alinea con las prioridades marcadas a nivel europeo y estatal, donde la rehabilitación energética del parque residencial se ha convertido en uno de los ejes de la transición ecológica. Aunque se trata de un proyecto de escala local, la actuación en estas 12 viviendas municipales encaja con las metas de reducción de emisiones, mejora de la eficiencia y lucha contra la pobreza energética fijadas por la Unión Europea.
El consistorio destaca que este tipo de intervenciones solo es posible gracias a la coordinación entre administraciones y la captación de fondos autonómicos, estatales y europeos. En el caso de Lorca, esa combinación se traduce en la suma del Programa 12 del Plan Estatal de Vivienda, las ayudas reguladas por el decreto autonómico para zonas degradadas y los proyectos financiados con fondos Next Generation, como el de la calle Sicilia.
En última instancia, la rehabilitación energética de las 12 viviendas municipales representa un paso más en la recuperación de los barrios históricos de Lorca, con actuaciones que van desde la mejora del aislamiento de las fachadas hasta la creación de jardines verticales o zonas verdes. Todo ello con la mirada puesta en que los vecinos vivan en hogares más confortables y eficientes, y en que los Barrios Altos dejen de asociarse a infravivienda y deterioro para convertirse en un entorno seguro, cohesionado y con mejores oportunidades de futuro.