
En las últimas semanas se han celebrado plantaciones en Castellón y Cádiz, se ha impulsado el apoyo privado en Canarias y se han movido fichas regulatorias en Aragón para renovar encinares truferos envejecidos. El objetivo compartido es claro: multiplicar el éxito de la restauración ecológica y canalizar más manos y recursos hacia el territorio.
Castellón y Cádiz: plantaciones, educación ambiental y cuidados

En Bejís (Castellón), personal de la asociación Oriwa, trabajadores del centro comercial Salera y sus familias promovieron una jornada de restauración en zonas afectadas por el gran incendio de 2022. En la salida del 16 de noviembre se colocaron cerca de 100 árboles autóctonos —de un total de 1.000 donados por Salera— con un método que dirige el agua al sistema radicular para mejorar la supervivencia durante el verano.
La técnica de plantación combinó tubos de riego junto a la raíz y protectores para evitar daños por fauna. Además, se lanzaron bombas de semillas elaboradas en talleres previos y se prevé la instalación de cajas nido y hoteles de insectos, materiales que Oriwa gestionará y ubicará con su voluntariado en los próximos meses.
Desde la dirección del centro comercial se subraya el valor del trabajo en red: la campaña encadena talleres educativos, participación vecinal y acciones sobre el terreno, reforzando el compromiso con una regeneración sostenida en el tiempo. Tras la actividad se compartió una comida en el camping de Bejís Los Cloticos, reforzando los vínculos de una comunidad que quiere ver renacer su entorno.
La implicación educativa continúa: los colegios que participaron en los talleres mantendrán sus cajas de cultivo hasta principios del próximo año y, junto a Oriwa, organizarán una salida para que el alumnado se sume a la reforestación. Quien desee colaborar puede contactar con la asociación a través de su web y unirse a tareas de riego, plantación y mantenimiento.
En Puerto Real (Cádiz), el Ayuntamiento ha iniciado la segunda campaña en el pinar de Las Canteras, adelantando fechas tras las últimas lluvias que han dejado el suelo en condiciones óptimas. La actividad, incluida en la Oferta Educativa Municipal, arrancó con alumnado de 5.º de Primaria del colegio Juan XXIII y pone el foco en corregir aprendizajes de la temporada anterior para mejorar la tasa de éxito.
La operativa cuenta con la Brigada Municipal de Medio Ambiente y un nutrido grupo de voluntariado: vecinos y colectivos como Ecologistas en Acción, El Pulmón de la Bahía o CEAR. Se están plantando especies autóctonas —pinos, encinas, algarrobos, alcornoques, sabinas, enebros, coscojas, acebuches y madroños— y se recalca la colaboración institucional, incluida la Junta de Andalucía, para recuperar un monte público especialmente sensible tras un incendio.
Canarias y Aragón: financiación para reforestar y renovación de encinas truferas

En el archipiélago, la gestora hotelera Canarian Hospitality ha activado su Green Friday, destinando el 1,5% de las ventas directas de noviembre a la Fundación Foresta para reforestar Canarias. La iniciativa, que suma ya cuatro ediciones, apuesta por un consumo más consciente y ha canalizado alrededor de la contribución a la plantación de más de 3.200 árboles en las islas.
El programa de sostenibilidad We Care recoge acciones medibles: ahorro de más de un millón de litros de agua, dispensadores que han evitado cerca de 400.000 botellas de plástico y la contribución a la plantación de más de 3.200 árboles en las islas. Destaca la campaña “No tires la toalla por el planeta”, que dona 0,20 € por toalla no lavada y se acompaña de certificaciones Biosphere y reconocimientos sectoriales por su enfoque de turismo regenerativo.
En Aragón, el Servicio Provincial de Medio Ambiente en Teruel trabaja con el sector trufero para renovar encinares procedentes de antiguas reforestaciones subvencionadas en fincas agrarias. Entre 650 y 1.000 hectáreas plantadas a finales de los 90 —con Quercus ilex, faginea y pirenaica a unas 400 plantas por hectárea— han visto caer su productividad al cumplirse el ciclo útil de esas masas.
La propuesta en estudio permitiría arrancar los árboles envejecidos y replantar encinas micorrizadas en un plazo marcado por los técnicos, manteniendo el uso forestal. Se están localizando expedientes no digitalizados, y el CITA elabora informes sobre la pérdida de rendimiento y las condiciones de renovación. La medida, coordinada con la Diputación de Teruel y ayuntamientos, busca dar seguridad jurídica a los propietarios y podría inspirarse en soluciones adoptadas en otras provincias, siempre con la condición de reponer encina para garantizar la viabilidad del cultivo de trufa.
El empuje de plantaciones locales, voluntariado, financiación privada y marcos normativos más claros dibuja un escenario propicio para acelerar la recuperación forestal. Con técnicas de plantación más eficaces, acompañamiento técnico y una ciudadanía implicada, los montes españoles ganan opciones de consolidar nuevos bosques mejor adaptados al clima y a las realidades del territorio.