En las últimas semanas se han registrado marcas históricas en la producción de energía solar en Europa, situándola como protagonista en el mix energético y responsable de algunos de los precios eléctricos más bajos de los últimos años. Este avance refleja la consolidación de la energía solar como pilar de la transición energética europea y destaca la importancia de la tecnología fotovoltaica en la gestión eficiente, sostenible y asequible del suministro eléctrico del continente.
El desarrollo imparable de la energía solar ha impulsado a la Unión Europea a batir varios récords de generación en el primer semestre de 2025, situando a esta fuente por encima, incluso, de tecnologías tradicionalmente dominantes como la nuclear y la eólica. La combinación de una capacidad instalada en constante crecimiento y unas condiciones meteorológicas especialmente soleadas han sido claves para alcanzar estos hitos.
La energía solar se convierte en la principal fuente eléctrica de la Unión Europea
Según los datos más recientes, la energía solar generó el 22,1% del total eléctrico de la UE durante junio, alcanzando los 45,4 teravatios hora (TWh). Esto supone un crecimiento del 22% respecto al mismo mes del año anterior, desbancando por primera vez a la nuclear (21,8%, 44,7 TWh) y relegando a la eólica al tercer puesto (15,8%, 32,4 TWh).
Este salto en la generación solar ha sido especialmente evidente en al menos trece países europeos, entre los que destacan Alemania, España, los Países Bajos y Grecia. Todos ellos han logrado batir sus propios máximos mensuales de producción, fruto tanto de la ampliación de la infraestructura solar como de largas jornadas de sol.
Récords solares nacionales y caída de precios en el mercado mayorista
El impulso solar ha tenido efectos directos en los precios de la electricidad, que durante varios días se han situado en niveles históricamente bajos. España, en particular, ha visto cómo su mercado mayorista registraba los precios más reducidos de Europa, llegando en mayo a promedios por debajo de los 17 euros/MWh, el menor desde al menos noviembre pasado.
La tendencia ha sido compartida por otros mercados relevantes. Alemania, Italia, Francia y Portugal también experimentaron picos de producción solar y caídas de precios, mientras que la eólica, aunque creció interanualmente en varias zonas, no logró igualar el empuje de la fotovoltaica.
El fenómeno ha tenido su reflejo en los precios medios mensuales de la electricidad, que en buena parte de los principales mercados europeos han quedado por debajo de los 70 euros/MWh. Francia, por ejemplo, registró su nivel más bajo desde junio de 2020, mientras que otros mercados como Italia, Países Bajos, Alemania y Bélgica marcaron mínimos de varios años.
Impacto de la energía solar en la factura eléctrica y el sistema energético
La proliferación de la energía solar no solo tiene efectos positivos sobre la sostenibilidad, sino que también contribuye a un ahorro tangible en la factura eléctrica de hogares y empresas. Cuando la fotovoltaica cubre una parte relevante de la demanda, reduce la dependencia de tecnologías más costosas, como el gas o el carbón, abaratando el coste del kilovatio hora.
Otra ventaja clave es la independencia frente a combustibles fósiles e importaciones energéticas, blindando a los países frente a crisis internacionales y fluctuaciones de precios. De hecho, informes recientes de la Comisión Europea destacan cómo la generación solar récord ha ayudado a reducir el peso del gas ruso en el suministro energético de la región.
