Diésel vs Gasolina: ¿Qué combustible contamina más hoy?

  • Los coches diésel emiten menos CO2, pero más NOx y partículas que los de gasolina.
  • Las normativas como la Euro 6d han reducido significativamente las emisiones de diésel.
  • Los motores de gasolina emiten más CO2 por kilómetro, contribuyendo más al calentamiento global.
  • Ambos tipos de combustible presentan desafíos diferentes en cuanto a la contaminación.

¿Qué contamina más: diésel o gasolina?

Contaminación diésel y gasolina

A lo largo de los años, la duda sobre qué es más contaminante, si el diésel o la gasolina, ha sido recurrente entre los conductores y la población en general. Aunque durante décadas se ha creído que el diésel es el principal culpable de la mala calidad del aire debido a sus emisiones, en los últimos tiempos las cosas han cambiado. Con la aparición de normativas más estrictas y tecnologías más avanzadas, es importante comprender cómo ambos tipos de combustibles afectan al medio ambiente hoy en día.

En este artículo, vamos a explorar en detalle las diferencias entre los motores diésel y los de gasolina en cuanto a emisiones contaminantes. Desde la cantidad de CO2 emitido hasta las partículas más peligrosas como el óxido de nitrógeno (NOx) y el hollín, te proporcionaremos una visión completa para que sepas qué contamina más, el diésel o la gasolina. También abordaremos las tecnologías actuales para reducir las emisiones y qué opciones existen para una conducción más sostenible.

¿Por qué contaminan los coches?

El funcionamiento de un motor de combustión interna es el principal culpable de las emisiones contaminantes. Cuando se quema combustible fósil, ya sea diésel o gasolina, se producen varios compuestos que salen a través del tubo de escape del vehículo. En una combustión perfecta, solo se emiten nitrógeno (N2), dióxido de carbono (CO2) y vapor de agua (H2O). Sin embargo, en la realidad, dicha combustión está lejos de ser ideal, y se emiten sustancias más dañinas para la salud y el medio ambiente que solo los mencionados tres gases.

El dióxido de carbono (CO2) es el gas de efecto invernadero más conocido. Proviene de la acción de quemar combustibles fósiles, y contribuye directamente al calentamiento global. Aunque un coche diésel produce, de media, menos CO2 que uno de gasolina, ambos tipos de vehículos son responsables de una gran parte de las emisiones de CO2 en las ciudades.

Luego están los óxidos de nitrógeno (NOx), emitidos en mayor cantidad por los motores diésel. Estos compuestos son particularmente perniciosos para la salud humana ya que, a niveles altos, pueden causar o agravar problemas respiratorios. También son responsables de la lluvia ácida y contribuyen a la formación del smog urbano.

El hollín o las partículas en suspensión, conocidas como PM, también son una preocupación importante. Estas partículas son responsables de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, y por lo general, los motores diésel emiten más que los de gasolina. Aunque las normativas actuales, como veremos más adelante, han ayudado a reducir estas emisiones en gran medida.

¿Qué contamina más, el diésel o la gasolina?

Vehículos diésel y gasolina

Esta es una de las típicas preguntas que muchos se hacen cuando van a elegir un nuevo coche. La respuesta corta es que ambos tipos de combustibles emiten contaminantes, pero lo hacen de maneras diferentes. Comparar un coche diésel con uno de gasolina no es sencillo, y depende de muchos factores como la normativa bajo la cual fueron fabricados y las tecnologías empleadas.

Por ejemplo, los coches diésel emiten menos cantidad de CO2 por kilómetro recorrido que los de gasolina. Esto los convirtió en una opción popular en Europa durante mucho tiempo, especialmente entre aquellos que hacemos largos trayectos. Sin embargo, hoy en día los motores diésel, a pesar de esa ventaja en CO2, emiten más NOx y partículas que los de gasolina, aunque las normativas más nuevas como la Euro 6d han mejorado enormemente este aspecto.

En general, podría decirse que los coches de gasolina emiten más CO2 y tienen un mayor impacto sobre el calentamiento global, mientras que los diésel, a pesar de emitir menos CO2, son responsables de una mayor cantidad de partículas contaminantes y compuestos como los óxidos de nitrógeno, que afectan más a la calidad del aire y la salud humana.

Gases contaminantes emitidos por los vehículos diésel y gasolina

Emisiones de gas

La combustión de diésel y gasolina en un motor produce diferentes tipos de gases contaminantes. En general, los coches diésel y a gasolina generan:

Emisiones de un coche diésel:

  • Nitrógeno (N2)
  • Dióxido de carbono (CO2)
  • Agua (H2O)
  • Óxidos de nitrógeno (NOx)
  • Monóxido de carbono (CO)
  • Dióxido de azufre (SO2)
  • Partículas de hollín (PM)

Emisiones de un coche de gasolina:

  • Nitrógeno (N2)
  • Dióxido de carbono (CO2)
  • Agua (H2O)
  • Óxidos de nitrógeno (en menor cantidad que los diésel)
  • Monóxido de carbono (CO)

Como puedes ver, tanto los diésel como los coches de gasolina emiten gases que son nocivos para la salud y el medio ambiente, aunque en cantidades y proporciones diferentes. Lo que se ha hecho en los últimos años es aplicar normativas más estrictas para reducir estas emisiones.

¿Cuánta contaminación produce un coche de gasolina?

Los motores a gasolina son más comunes en muchas partes del mundo. Este tipo de motores tiende a ser más suave y a producir menos ruido en comparación con los motores diésel. Sin embargo, los coches que funcionan con gasolina emiten más CO2 a la atmósfera.

En promedio, los coches de gasolina emiten 2,32 kilogramos de CO2 por cada litro de combustible consumido, lo que equivale a unos 13 kilómetros recorridos. Teniendo en cuenta las emisiones de NOx, comparativamente más bajas, los coches de gasolina son menos perjudiciales para la salud humana que los vehículos diésel, al menos en lo que se refiere a entornos urbanos.

¿Cuánta contaminación emiten los coches diésel?

Coche diésel contaminante

Si bien los coches diésel, como ya hemos mencionado, emiten menos CO2 por kilómetro recorrido en comparación con los de gasolina, generan otros contaminantes más dañinos de forma significativa. Uno de los gases más peligrosos emitidos por los motores diésel es el NOx, así como otras partículas.

En promedio, un coche diésel emite 2,6 kg de CO2 por litro de combustible consumido, lo que le permite recorrer aproximadamente 16 kilómetros. Sin embargo, los coches diésel siguen siendo una mayor fuente de partículas y otros contaminantes relacionados con problemas respiratorios y el smog en ciudades, lo que ha provocado que diversas ciudades a nivel mundial tengan restricciones específicas para estos vehículos.

Normativas y dispositivos para reducir la contaminación

Dispositivos para reducir la contaminación

Con la entrada en vigor de normativas como la Euro 6d en 2019, la industria automotriz ha tenido que introducir varias tecnologías para reducir las emisiones contaminantes de los motores de combustión, en especial de los diésel:

  • AdBlue: Un aditivo a base de urea que ayuda a reducir los NOx transformándolos en nitrógeno, vapor de agua y dióxido de carbono.
  • Catalizador: Dispositivo que convierte los gases nocivos en menos dañinos, como CO2 o vapor de agua.
  • Filtro de partículas: Retiene las partículas de hollín que se producen durante la combustión del diésel, reduciendo su liberación al aire.
  • Recirculación de Gases EGR: Mecanismo que recircula los gases de escape hacia el motor para reducir las emisiones de NOx.

Estos dispositivos han conseguido que las emisiones de los coches diésel modernos sean casi iguales a las de los de gasolina, contribuyendo a mejorar la calidad del aire en las ciudades europeas.

Con la evolución de la normativa europea y la implementación de tecnologías avanzadas de reducción de emisiones, los coches diésel y de gasolina han mejorado considerablemente en cuanto a su impacto ambiental. Aunque ambos tipos de combustibles siguen contribuyendo al calentamiento global y a la contaminación del aire, el esfuerzo por reducir las emisiones es evidente. Sin embargo, tanto el diésel como la gasolina siguen presentando sus retos, y ahora más que nunca se están abriendo paso opciones más limpias como los coches eléctricos y los híbridos.