Punta Langosteira, en el centro del debate por su plataforma de eólica marina

  • Proyecto experimental a 10 km del Puerto Exterior de A CoruƱa para ensayos de eólica flotante y estudios del medio marino.
  • Colaboración de la Autoridad Portuaria de A CoruƱa y Redeia; emplazamiento consensuado en el Observatorio de Eólica MariƱa.
  • Financiación del IDAE de 20 millones y propuesta de seguimiento de avifauna; la Xunta denuncia cambios de criterio por la ZEPA.
  • El Gobierno gallego reclama igualdad de trato frente a PaĆ­s Vasco y CataluƱa y mantiene su apuesta por el desarrollo industrial.

Plataforma eólica marina de Langosteira

La propuesta para habilitar una plataforma experimental de eólica marina en Punta Langosteira vuelve a cobrar protagonismo en Galicia. El proyecto, impulsado por la Administración autonómica, aspira a situar a comunidad en una posición destacada en el desarrollo de tecnologías marinas, con la mirada puesta en ensayos a escala y en la generación de conocimiento sobre el entorno costero de A Coruña.

Desde la Xunta se ha subrayado la necesidad de igualdad de trato frente a otras iniciativas similares, al tiempo que se mantiene el compromiso de seguir trabajando para que la instalación salga adelante. En sede parlamentaria, la Dirección Xeral de Planificación Enerxética e Minas defendió que la plataforma puede ser una palanca para el despliegue de la eólica marina y para reforzar su tejido industrial.

QuƩ contempla la plataforma de Punta Langosteira

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Instalación marina experimental en Langosteira

El plan prevé ubicar la zona de pruebas a unos 10 kilómetros del Puerto Exterior de A Coruña, con un banco de ensayos orientado a prototipos de eólica marina flotante. AdemÔs, incorporaría trabajos específicos de monitorización del medio marino y de la biodiversidad, con campañas de recogida de datos in situ y herramientas de seguimiento científico.

La iniciativa cuenta con el apoyo de la Autoridad Portuaria de A Coruña y de Redeia, y su ubicación fue consensuada en el marco del Observatorio de Eólica Mariña, donde participan representantes de la administración, la industria y el sector pesquero. El diseño busca maximizar la compatibilidad con los usos marítimos y la actividad pesquera.

Sobre el terreno, la plataforma permitiría testear prototipos, validar diseños, componentes y materiales, y ensayar operaciones de instalación y mantenimiento. Se trata de crear un entorno con condiciones reales que facilite la comprobación de la viabilidad técnica y económica de nuevas soluciones, incluidas las asociadas al aprovechamiento del oleaje y de las mareas.

Financiación, trÔmites y cambios de criterio señalados por la Xunta

La memoria del proyecto obtuvo una subvención de 20 millones del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), e incorporaba un sistema específico de seguimiento de avifauna para cubrir carencias de información sobre rutas migratorias. Según la Xunta, esta propuesta de control ambiental no fue tenida en cuenta en la evaluación estatal.

En un primer momento, el Gobierno central trasladó un respaldo que consideraba la iniciativa «fundamental», pero posteriormente, de acuerdo con la parte autonómica, se habría modificado el criterio al señalar la zona como de importancia para las aves. La Xunta sostiene que esa calificación no estaba vigente cuando se planteó el emplazamiento y recuerda la inclusión del Ôrea en una ZEPA a finales de 2023.

En cuanto al marco regulatorio, la Administración gallega apunta a un retraso acumulado de casi tres años en el despliegue de la eólica marina. Tras la aprobación en 2023 de los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo (POEM) y del decreto que regula la producción de energía eléctrica en el mar, reclama apoyo expreso a los proyectos experimentales como paso previo al desarrollo comercial.

Comparaciones con otros polos y reivindicación de igualdad de trato

El Ejecutivo autonómico ha denunciado «agravios comparativos» por los apoyos a plataformas experimentales en el País Vasco y Cataluña, pese a su ubicación en Ôreas de especial protección. Con ese telón de fondo, insiste en que Galicia debe recibir el mismo trato para poder desplegar su hoja de ruta y aprovechar su potencial en tecnologías flotantes.

La Xunta reafirma su intención de defender la industria vinculada a la eólica marina y demanda seguridad jurídica y certidumbre administrativa. La tesis es que los espacios de ensayo son indispensables para acelerar la curva de aprendizaje del sector y para identificar soluciones que compatibilicen innovación y conservación ambiental.

El enfoque técnico propuesto combina la monitorización de la biodiversidad con campañas de instrumentación oceanogrÔfica y protocolos de mitigación. La inclusión del seguimiento de avifauna, recalcan desde la Administración gallega, pretende mejorar la base de datos sobre migraciones y reducir incertidumbres en la evaluación de impactos.

Impacto industrial, infraestructuras y próximos pasos

Los promotores autonómicos sostienen que la consolidación de la zona experimental de Langosteira y la mejora de sus infraestructuras, unidas a las capacidades del sector naval y de las renovables en Galicia, permitirÔn ampliar la cadena de valor local. El Inega y la Consellería de Economía e Industria destacan el efecto tractor en proveedores, servicios y empleo cualificado.

En paralelo, el Puerto Exterior avanza en mejoras de accesibilidad, entre ellas la culminación de su conexión ferroviaria, un hito que puede influir en los calendarios logísticos de montaje, operación y mantenimiento. Estos desarrollos se consideran complementarios para facilitar el transporte de grandes componentes y la ejecución de pruebas.

El debate ha llegado a la Comisión de Industria del Parlamento de Galicia, donde la Dirección Xeral de Planificación Enerxética e Minas reiteró que seguirÔ trabajando con los agentes implicados para materializar el campo de ensayos. El objetivo es alinear tramitaciones, condicionantes ambientales y necesidades industriales para destrabar la fase de despliegue.

Con una financiación específica ya comprometida, un emplazamiento consensuado y un plan de monitorización ambiental detallado, la propuesta de Punta Langosteira apunta a convertirse en un banco de pruebas clave en el noroeste peninsular. Su avance dependerÔ de que se esclarezcan los requisitos ambientales y de que se consolide un marco de apoyo que permita a Galicia competir en igualdad con otros polos europeos.