En Cubillos del Sil, en pleno Bierzo, la Fundación Ciudad de la Energía (Ciuden) ultima los preparativos para levantar una planta piloto de combustibles sintéticos sostenibles que aspira a situar a este enclave leonés en el mapa europeo de la descarbonización y la transición hacia los biocombustibles. La instalación, concebida como un demostrador tecnológico a medio camino entre el laboratorio y la industria, se enfocará en la producción de combustibles de nueva generación para el transporte aéreo y otros usos difíciles de electrificar.
La iniciativa llega en un contexto en el que Europa acelera la transición energética y exige una cuota creciente de combustible sostenible de aviación (SAF) en los vuelos comerciales. Desde Ciuden subrayan que esta planta no será un simple prototipo, sino una infraestructura semiindustrial pensada para obtener datos operativos reales y facilitar que estos combustibles renovables puedan competir con los derivados del petróleo en el mercado europeo.
Una planta piloto para combustibles sintéticos en el corazón del Bierzo

El proyecto de Ciuden en Cubillos del Sil se articula en torno a biocarburantes avanzados obtenidos de residuos de biomasa como combustibles renovables de origen no biológico (RFNBO), dos familias clave en las nuevas políticas climáticas de la Unión Europea.
La planta se ubicará en el Centro de Desarrollo de Tecnologías de Ciuden en Cubillos del Sil, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico a través del Instituto para la Transición Justa. El objetivo declarado es que los combustibles generados puedan sustituir directamente a los fósiles convencionales en motores, turbinas y equipos existentes, sin obligar a modificar de raíz la infraestructura actual de transporte y procesos industriales.
Para ello, la instalación se ha concebido como un banco de pruebas versátil, capaz de trabajar con distintas mezclas de gases de síntesis, catalizadores y condiciones de operación. La idea es extraer información técnica robusta que sirva para diseñar futuras plantas de mayor tamaño en España y en otros países de la UE, reduciendo riesgos tecnológicos y facilitando la financiación de proyectos comerciales.
La puesta en marcha de la planta contribuirá también a la reconversión energética y económica del Bierzo, una comarca marcada por el cierre de centrales térmicas y explotaciones mineras. El proyecto se integra en la estrategia de transición justa impulsada por el Gobierno central para generar nueva actividad ligada a las energías renovables y a los combustibles de bajas emisiones.
Tecnología Fischer-Tropsch y producción de combustibles avanzados
El corazón de la planta será un reactor de síntesis Fischer-Tropsch, una tecnología conocida desde hace décadas, pero que ahora se adapta a la era del hidrógeno verde y el CO₂ capturado. Este reactor permitirá transformar gas de síntesis de origen renovable en una mezcla de hidrocarburos líquidos que, tras su acondicionamiento, podrán emplearse como combustible sostenible para la aviación, gasóleo sintético u otras fracciones de interés.
Una de las principales singularidades del proyecto es la flexibilidad en la generación del gas de síntesis. La instalación trabajará con cuatro vías complementarias: hidrógeno verde producido en el propio centro de Cubillos del Sil mediante electrolizadores PEM y de óxido sólido (SOEC) combinado con CO₂ capturado; gas procedente del gasificador de biomasa de Ciuden; gas de síntesis generado mediante coelectrólisis en el electrolizador SOEC; o bien mezclas híbridas de todas estas corrientes, lo que convierte al conjunto en una instalación pionera en Europa.
Este enfoque multicombustible permitirá ensayar distintos escenarios de operación y comprobar cómo se comporta la tecnología Fischer-Tropsch con gases de síntesis de distinta composición, algo fundamental si se quiere replicar el modelo en otras regiones con recursos renovables diferentes. Además, los sistemas de muestreo de la planta podrán recoger hasta seis fracciones diferenciadas de hidrocarburos, lo que facilita estudiar en detalle el rendimiento y la calidad de cada producto.
Según las especificaciones del proyecto, la planta tendrá capacidad para procesar más de 40 toneladas anuales de gases en su conversión a combustibles líquidos. Aunque estas cifras están lejos de una refinería convencional, son suficientes para obtener datos de operación continuada y validar diseños de ingeniería a una escala representativa.
El diseño también prevé la posibilidad de probar múltiples catalizadores y materiales avanzados en un amplio rango de temperaturas y presiones. Esta capacidad de ensayo resulta especialmente relevante para centros de investigación y empresas interesadas en validar nuevos desarrollos antes de dar el salto a plantas comerciales.
Un ecosistema biomass/power-to-X con hidrógeno verde y CO₂ capturado
La planta piloto de combustibles sintéticos no funcionará de forma aislada. Ciuden ha diseñado un ecosistema tecnológico integrado de tipo biomass/power-to-X que combinará producción de hidrógeno verde, aprovechamiento de biomasa residual y captura de CO₂ para obtener varios combustibles renovables en un mismo complejo.
Junto a la planta Fischer-Tropsch, el centro de Cubillos del Sil contará con dos instalaciones adicionales dedicadas a la producción de metanol renovable y gas natural sintético. Estos proyectos, adjudicados a comienzos de 2025, compartirán infraestructuras clave como los electrolizadores, los sistemas de captura de dióxido de carbono y las redes de gases.
La energía eléctrica que alimentará el conjunto procederá de plantas fotovoltaicas propiedad de Ciuden. Esa electricidad renovable se gestionará y almacenará mediante tres sistemas avanzados de baterías: ion-litio, sodio-azufre y flujo de vanadio. Desde la fundación subrayan que esta combinación permitirá estudiar en condiciones reales el papel del almacenamiento en la integración de grandes volúmenes de renovables con procesos industriales intensivos en energía.
El hidrógeno producido por los electrolizadores actuará como vector energético central del complejo. A partir de él, y del CO₂ capturado de otras corrientes, se generarán tres líneas principales de combustible: SAF o combustible sostenible de aviación, metanol renovable y gas natural sintético. Cada uno de estos productos responde a un nicho distinto dentro de la transición energética, desde la aviación comercial hasta el transporte pesado y determinados usos industriales.
Con la operación coordinada de estas instalaciones, Ciuden espera obtener una visión completa de cómo cerrar el círculo entre generación renovable, almacenamiento, producción de hidrógeno y síntesis de combustibles. Los datos que se recaben servirán, según la fundación, para definir parámetros de diseño y estrategias de operación que puedan replicarse en otros hubs energéticos europeos.
Inversión, plazos y papel de Eurecat en el proyecto
La planta piloto de combustibles sintéticos sostenibles ha sido adjudicada a la Fundación Eurecat, centro tecnológico con amplia experiencia en procesos químicos y energéticos. El contrato, por un importe de 823.895 euros, incluye el desarrollo del diseño detallado, la construcción, el suministro de equipos y la puesta en marcha de la instalación en Cubillos del Sil.
El calendario de trabajo sitúa la finalización de la ejecución en junio de 2026, fecha en la que se espera que la planta esté ya preparada para iniciar las primeras campañas de ensayo. Este horizonte temporal encaja con los plazos de otros proyectos complementarios de Ciuden en la zona, como la planta piloto de metanol verde, de modo que todo el ecosistema power-to-X pueda operar de manera integrada a partir de mediados de ese año.
Eurecat ya había colaborado con Ciuden en el diseño de la planta piloto de metanol renovable, una instalación concebida para producir metanol de alta pureza a partir de hidrógeno renovable y CO₂ capturado. En aquel caso, la primera fase del proyecto se centró en el diseño y la validación experimental de reactores y catalizadores, mientras que la segunda etapa se dedica a la construcción y puesta en marcha de la planta en las mismas instalaciones de Cubillos del Sil.
Esta continuidad en la colaboración entre Ciuden y Eurecat refuerza la intención de ambas entidades de desarrollar soluciones tecnológicas exportables a otros entornos industriales interesados en los combustibles sintéticos. La experiencia acumulada en proyectos previos facilitará la integración entre las distintas plantas piloto y el uso compartido de equipos e infraestructuras.
Desde el punto de vista financiero, el proyecto se inscribe dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y se nutre de fondos del programa Next Generation EU. Esta fuente de financiación europea tiene como prioridad impulsar inversiones que aceleren la descarbonización de la economía y contribuyan a la transformación del tejido productivo.
Impacto en la descarbonización del transporte y la industria
La apuesta por una planta piloto de combustibles sintéticos en Cubillos del Sil está directamente relacionada con los retos de descarbonizar sectores donde la electrificación directa no es sencilla. Es el caso del transporte aéreo, el transporte pesado de largo recorrido y determinadas actividades industriales que requieren altas temperaturas o características específicas de los combustibles.
En el ámbito de la aviación, el proyecto se alinea con el Reglamento ReFuelEU Aviation, que fija objetivos de uso creciente de combustible sostenible en los aeropuertos europeos. La producción de SAF en plantas como la de Ciuden no será, por sí sola, suficiente para cubrir la demanda prevista, pero sí puede aportar conocimiento técnico y datos de operación esenciales para desplegar proyectos de mayor escala en España y el resto de la UE.
Además del SAF, el metanol renovable y el gas natural sintético que se obtendrán en el complejo de Cubillos del Sil pueden emplearse como materias primas o combustibles alternativos en distintas industrias. El metanol, por ejemplo, gana peso como opción para el transporte marítimo y como insumo en la industria química, mientras que el gas natural sintético puede inyectarse en redes de gas existentes o emplearse en generación eléctrica de respaldo.
La información generada por la planta permitirá evaluar con mayor precisión costes, rendimientos, huella de carbono y requerimientos de infraestructura de estas tecnologías. Estos datos técnicos, difíciles de obtener en laboratorio, son los que suelen demandar inversores, administraciones y operadores energéticos antes de comprometerse con proyectos de gran envergadura.
Desde Ciuden destacan que el complejo de Cubillos del Sil servirá también para probar esquemas completos de economía circular, en los que la biomasa residual de la zona y el CO₂ capturado se transforman en productos de alto valor añadido, cerrando ciclos de carbono y generando nuevas oportunidades de negocio asociadas a la transición energética.
Cubillos del Sil como referencia tecnológica en Europa
La dirección técnica de Ciuden insiste en el potencial de este proyecto para consolidar al centro de Cubillos del Sil como referente nacional e internacional en combustibles sintéticos sostenibles. Alberto Gómez-Barea, responsable del área de I+D+i, ha subrayado en distintas ocasiones que contar con una planta piloto operativa supone un salto cualitativo respecto a los ensayos puramente de laboratorio.
Con la puesta en marcha coordinada de la planta Fischer-Tropsch, la instalación de metanol verde y la unidad de gas natural sintético, el complejo tecnológico de Ciuden aspira a convertirse en un verdadero hub de innovación en power-to-X. Este tipo de hubs, basados en hidrógeno renovable y captura de CO₂, se consideran piezas clave para alcanzar los objetivos de neutralidad climática fijados por la Unión Europea para las próximas décadas.
El proyecto se suma, además, a otras iniciativas industriales y de innovación que se desarrollan en la comarca del Bierzo vinculadas al hidrógeno verde y los e-fuels. Aunque la planta piloto de Ciuden mantiene su propia hoja de ruta, su presencia contribuye a reforzar la imagen de Cubillos del Sil como enclave estratégico en la nueva economía de los combustibles de bajas emisiones.
La combinación de financiación europea, colaboración entre centros tecnológicos y disponibilidad de recursos renovables sitúa al proyecto en una posición favorable para atraer talento y nuevas inversiones relacionadas con la cadena de valor del hidrógeno y los combustibles sintéticos. La expectativa es que, a medio plazo, puedan surgir proyectos adicionales que aprovechen el conocimiento y las infraestructuras generadas en esta primera fase.
Con este conjunto de actuaciones, Ciuden busca demostrar que un territorio marcado por el declive de la minería del carbón puede reorientarse hacia actividades ligadas a la transición energética sin perder su vinculación con la industria y la tecnología. La planta piloto de combustibles sintéticos sostenibles en Cubillos del Sil se perfila, así, como una pieza central de ese cambio de modelo, combinando investigación aplicada, demostración industrial y apoyo a la descarbonización del transporte y la industria en España y en el conjunto de Europa.