Planta fotovoltaica en la piscina municipal de Xàbia: ahorro y transición energética

  • Instalación de 228 paneles solares y un sistema fotovoltaico de 100 kW para autoconsumo en la piscina municipal de Xàbia.
  • Contratazo muy competido: 29 empresas y una rebaja de más del 50% sobre el presupuesto inicial.
  • La planta corrige el elevado consumo eléctrico de la piscina y reduce el gasto público a largo plazo.
  • Proyecto alineado con la estrategia de sostenibilidad y transición energética del Ayuntamiento de Xàbia.

Planta fotovoltaica en piscina municipal

La piscina municipal de Xàbia, una de las instalaciones deportivas más utilizadas del municipio, arrastraba desde su inauguración un problema que muchos vecinos intuían: el consumo eléctrico era muy elevado y dependía por completo de la red, una realidad que contrasta con el impulso de la energía solar fotovoltaica en España. Para un equipamiento climatizado y de uso casi continuo, la factura de la luz se convertía en un gasto fijo muy importante para el Ayuntamiento.

Para corregir esta situación, el consistorio ha dado luz verde a la instalación de una planta fotovoltaica en la cubierta de la piscina situada en la avenida dels Furs. Con esta actuación, la energía solar generada se destinará al autoconsumo de la propia instalación, aliviando las arcas municipales y encajando de lleno en la estrategia local de transición energética y reducción de emisiones.

Un proyecto clave para reducir el coste energético de la piscina

La nueva planta solar pretende atacar de raíz una de las principales carencias detectadas en la infraestructura: la ausencia total de generación energética propia, lo que pone de relieve las ventajas de la energía solar distribuida. Hasta ahora, todo el suministro provenía de la red eléctrica convencional, algo especialmente gravoso en una piscina climatizada, donde los equipos de bombeo, climatización y tratamiento del agua funcionan prácticamente sin descanso.

El Ayuntamiento de Xàbia enmarca esta intervención dentro de su política de eficiencia energética y optimización del gasto público, al entender que cada kilovatio que se deje de pagar a la compañía eléctrica gracias al sol se traduce en recursos disponibles para otros servicios municipales, como ya demuestran ejemplos de autoconsumo en edificios públicos. Además, el proyecto responde a la creciente demanda social de dotar a las instalaciones públicas de soluciones más sostenibles.

Desde el consistorio se subraya que la actuación no solo supone un alivio económico, sino que también corrige un déficit de diseño de la piscina municipal, ya que desde su proyecto inicial no se preveía ningún sistema renovable de apoyo, pese a tratarse de una infraestructura de alto consumo en un municipio con abundante radiación solar durante todo el año, algo que coincide con la demanda social de energía solar fotovoltaica.

La decisión de apostar por una planta fotovoltaica encaja, además, con las tendencias que se están consolidando en España y Europa, donde las cubiertas de edificios públicos se aprovechan cada vez más para producir energía renovable. En el caso de Xàbia, se ha optado por un modelo de autoconsumo con inyección cero, pensado específicamente para cubrir la demanda interna de la piscina y alineado con el concepto de autoconsumo 24/7.

Características técnicas: 228 paneles y 100 kW de potencia nominal

El contrato adjudicado contempla la instalación de un sistema generador fotovoltaico de 100 kW de potencia nominal, diseñado para trabajar en régimen de autoconsumo sin vertido a la red (conocido como sistema de inyección cero). Es decir, toda la energía generada se consumirá directamente en la piscina, sin que haya excedentes que salgan al exterior, similar a otros proyectos fotovoltaicos municipales.

La planta se compondrá de 228 módulos fotovoltaicos, con una potencia pico total de 114 kWp, montados sobre la cubierta del edificio de la piscina municipal de Xàbia. Junto a los paneles, el proyecto incluye los inversores, estructuras de soporte, cableado y todos los equipos necesarios para la conexión a la red interna del inmueble.

Este dimensionamiento se ha planteado para que una parte muy relevante de la demanda eléctrica de la piscina quede cubierta por la producción solar, especialmente en las horas centrales del día, cuando la radiación es más intensa y la instalación deportiva mantiene una actividad elevada.

Al tratarse de un sistema de autoconsumo sin vertido, se instalarán también los elementos de control y seguridad que impiden que la energía sobrante se inyecte a la red general. De este modo, se cumple con la normativa vigente y se simplifica la tramitación administrativa, priorizando el uso interno de la electricidad generada.

Todo este conjunto se integrará en la infraestructura ya existente, de modo que la red interna de la piscina combinará la energía solar con el suministro de la compañía eléctrica, reduciendo al máximo el recurso a esta última siempre que haya sol suficiente.

Datos económicos: fuerte competencia y gran rebaja sobre el presupuesto inicial

Desde el punto de vista económico, el proyecto de la planta fotovoltaica de la piscina municipal de Xàbia también resulta llamativo. El presupuesto base de licitación se situaba en 137.620,97 euros IVA incluido, una cifra acorde con este tipo de instalaciones en edificios públicos.

A la convocatoria acudieron 29 empresas especializadas en instalaciones solares y eficiencia energética, lo que refleja el interés del sector por este tipo de proyectos municipales. Esta elevada concurrencia ha favorecido una competencia intensa que se ha traducido en una rebaja muy notable respecto a la estimación inicial.

Finalmente, el Ayuntamiento ha adjudicado el contrato por algo más de 58.000 euros, IVA incluido (en torno a los 58.000-58.500 euros, según las distintas comunicaciones oficiales), lo que supone una reducción superior al 50% sobre el presupuesto previsto. Desde el consistorio se ha calificado esta cifra como “una importante optimización del coste” en relación con el cálculo de partida.

El proceso de licitación y la adjudicación a una de las mercantiles participantes han generado cierto debate sobre el equilibrio entre el fuerte ahorro económico logrado y las garantías necesarias en una obra de carácter técnico. Sin embargo, el Ayuntamiento defiende que se han seguido los procedimientos habituales de contratación pública y que la actuación cuenta con los requisitos necesarios para su ejecución con solvencia.

En cualquier caso, el ahorro conseguido en la adjudicación, unido a la previsión de disminuir la factura eléctrica de la piscina durante los próximos años, convierte a esta planta fotovoltaica en una operación con un potencial retorno económico significativo para Xàbia.

Transición energética local y alineación con la estrategia europea

Más allá de las cifras, el proyecto de la piscina municipal se considera una pieza más dentro de la estrategia de transición energética del Ayuntamiento de Xàbia. La idea es ir reduciendo progresivamente la dependencia de fuentes fósiles en las instalaciones públicas y avanzar hacia un modelo más autosuficiente, apoyado en la energía solar.

La actuación entronca con las líneas marcadas a nivel europeo, donde se impulsa que los edificios municipales y servicios públicos aprovechen sus cubiertas para generar energía renovable. En España, muchas localidades mediterráneas están siguiendo una senda similar, aprovechando su alta radiación solar para reducir emisiones y gasto corriente.

En el caso concreto de Xàbia, el Ayuntamiento destaca que el proyecto de la piscina contribuirá a disminuir las emisiones asociadas al consumo eléctrico de la instalación, al sustituir parte de la energía procedente de la red por generación fotovoltaica propia. Aunque no se han detallado públicamente los cálculos de reducción de CO₂, la combinación de potencia instalada y alto nivel de uso apunta a un impacto ambiental apreciable.

La iniciativa se enmarca también en un contexto en el que los costes de la electricidad han mostrado gran volatilidad en los últimos años. Al contar con un sistema que produce energía en el mismo punto de consumo, la piscina municipal gana cierta protección frente a las subidas del precio de la luz, algo especialmente relevante para los presupuestos locales.

Además, el hecho de que una instalación tan visible para la ciudadanía incorpore energía solar tiene un componente ejemplarizante: los vecinos pueden ver de primera mano cómo se aplica la fotovoltaica en un servicio público, lo que a menudo favorece que más particulares y empresas se planteen apostar por el autoconsumo en sus propios inmuebles.

Impacto para los vecinos y futuro de la piscina municipal

En el día a día, los usuarios de la piscina municipal de Xàbia probablemente no notarán cambios drásticos en el servicio una vez que la planta fotovoltaica esté operativa. La climatización del agua, la temperatura ambiente o los horarios de apertura seguirán siendo los mismos, pero el coste de mantener todo eso en funcionamiento será menor para el Ayuntamiento.

Ese ahorro energético tiene margen para traducirse, a medio plazo, en mayor estabilidad de las tarifas de uso, mejoras en el mantenimiento o incluso en inversiones complementarias en la propia instalación deportiva. Aunque el consistorio no ha detallado aún en qué se reinvertirán los recursos liberados, sí ha dejado claro que el objetivo es contener el impacto de la factura eléctrica en las cuentas municipales.

El proyecto también puede marcar el camino para futuras actuaciones en otros edificios públicos de Xàbia, como centros educativos, instalaciones deportivas adicionales o dependencias administrativas. Si la experiencia de la piscina demuestra un buen comportamiento técnico y un ahorro económico apreciable, es previsible que se replique el modelo en otras cubiertas municipales.

En cualquier caso, la decisión de dotar de energía solar a una infraestructura tan intensiva en consumo como la piscina climatizada lanza un mensaje claro: las administraciones locales pueden jugar un papel protagonista en la adaptación del sistema energético, empezando por sus propios edificios.

Con la adjudicación ya resuelta y el diseño técnico definido, la planta fotovoltaica de la piscina municipal de Xàbia se perfila como una actuación que combina alivio del gasto público, reducción de emisiones y aprovechamiento de un recurso tan cotidiano como el sol. Un paso más en la modernización de los servicios locales que, si se gestiona con rigor, puede convertirse en referencia para otros municipios que se planteen soluciones similares en sus instalaciones deportivas y de uso intensivo.

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