Plan Moves III en Aragón: más fondos para atender la avalancha de solicitudes

  • Aragón recibe 11 millones de euros adicionales del IDAE para el Plan Moves III.
  • Las más de 2.500 solicitudes de vehículos y 1.300 de recarga superaban con creces el presupuesto inicial.
  • La ampliación garantiza que todas las peticiones registradas puedan ser atendidas.
  • El refuerzo regional se enmarca en la ampliación estatal del Moves III y la futura llegada del Plan Auto+.

Plan Moves III en Aragón movilidad eléctrica

Aragón ha logrado un importante refuerzo económico para el Plan Moves III, el programa de incentivos a la movilidad eléctrica gestionado a nivel estatal pero ejecutado por las comunidades autónomas. Tras semanas de incertidumbre por la falta de presupuesto, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha autorizado una ampliación específica para esta región que permitirá dar salida a la avalancha de solicitudes acumuladas.

Este incremento llega en un contexto en el que las ayudas para coches eléctricos e infraestructuras de recarga se habían quedado cortas ante el tirón de la demanda. En Aragón, como en buena parte de España, el Moves III ha tenido más éxito del que se preveía inicialmente, lo que obligó al Gobierno autonómico a reclamar más recursos a Madrid para no dejar a cientos de solicitantes sin subvención.

Un incremento de 11 millones para Aragón

El IDAE, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, ha confirmado la ampliación del crédito del Plan Moves III en Aragón en 11 millones de euros. Esta decisión responde directamente a la petición formal realizada por el Gobierno autonómico el pasado mes de octubre, cuando ya se veía claro que el dinero asignado no sería suficiente para cubrir la demanda registrada.

Hasta ahora, el presupuesto transferido a Aragón para el Moves III ascendía a unos 10,3 millones de euros, repartidos a partes iguales entre ayudas para la compra de vehículos eléctricos y subvenciones destinadas a la instalación de infraestructuras de recarga. Ese montante se ha visto claramente desbordado por el interés ciudadano y empresarial en acceder a los incentivos.

A fecha 1 de diciembre, la Dirección General de Energía y Minas del Ejecutivo autonómico había contabilizado 2.547 solicitudes de ayuda para la adquisición de vehículos eléctricos, que implicaban un volumen económico cercano a los 14,7 millones de euros. Solo este bloque ya suponía casi 9,5 millones más de lo que estaba disponible para el conjunto del programa.

En paralelo, el capítulo destinado a recarga ha experimentado un dinamismo notable: se han registrado 1.331 solicitudes para infraestructuras de recarga, con una subvención total estimada de casi 3,7 millones de euros. En este caso, el presupuesto asignado inicialmente a esta línea no se había agotado completamente y quedaba un cierto margen de actuación.

Ayudas vehículos eléctricos Moves Aragón

Un déficit de más de 8 millones que queda cubierto

Si se tiene en cuenta el conjunto del programa, los cálculos de la administración autonómica señalaban que, cuando todavía quedaba un mes por contabilizar solicitudes, hacían falta más de 8 millones de euros adicionales para poder dar respuesta a todos los expedientes presentados hasta el 1 de diciembre. La brecha entre las peticiones recibidas y el dinero disponible era, por tanto, muy relevante.

La inyección de 11 millones de euros adicionales anunciada por el IDAE permite no solo salvar ese déficit, sino también ofrecer un cierto colchón para las últimas solicitudes aceptadas dentro del marco temporal del Moves III. Desde el Ejecutivo aragonés se ha transmitido que, con este refuerzo, todas las solicitudes serán atendidas, evitando así dejar a nadie fuera por un mero problema de calendario o cupo.

Este movimiento encaja con la ampliación que el Gobierno central ha dado al Moves III a nivel estatal, duplicando el presupuesto global ante el agotamiento prematuro de fondos en numerosas comunidades autónomas. En el conjunto de España, se calcula que la ampliación de diciembre ha permitido resolver las solicitudes pendientes de unas 40.000 personas, muchas de ellas en regiones donde las partidas iniciales se habían consumido meses antes.

En Aragón, el impacto es doble: por un lado, se da seguridad a particulares, empresas y administraciones que ya habían hecho inversiones contando con la ayuda; por otro, se evita frenar el ritmo de electrificación del parque móvil justo en un momento en el que las matriculaciones de vehículos enchufables ganan peso en el mercado.

Cómo se reparten las ayudas del Moves III en Aragón

El Plan Moves III articula subvenciones para la compra de vehículos eléctricos e híbridos, así como incentivos para la instalación de puntos de recarga tanto en entornos privados como públicos. En función del tipo de vehículo, su tecnología, la autonomía eléctrica y si se achatarra un coche antiguo, las cuantías pueden variar de forma significativa.

En el caso de los vehículos, se contemplan ayudas directas que, en el conjunto del programa estatal, pueden alcanzar varios miles de euros por unidad, especialmente cuando se sustituye un turismo viejo por uno de cero emisiones. A esto se añade la posibilidad de aprovechar deducciones fiscales en el IRPF, de hasta un 15% para la compra de vehículos y la instalación de puntos de recarga, una medida que se mantiene activa en el marco del Moves III prorrogado.

La otra gran pata del programa es la implantación de infraestructuras de recarga. En Aragón, las más de 1.300 solicitudes registradas abarcan desde cargadores en viviendas unifamiliares o garajes comunitarios hasta instalaciones en empresas y espacios de acceso público. Este despliegue es clave para dar confianza a los usuarios y reducir la sensación de que todavía «faltan enchufes» en el territorio.

El diseño del plan también permite que pymes, autónomos y administraciones locales se beneficien de las ayudas, no solo los particulares. Eso facilita que flotas de reparto, servicios municipales y vehículos de uso profesional puedan dar el salto a la movilidad eléctrica con un coste más asumible.

Infraestructuras recarga Aragón Moves III

Aragón en el contexto del impulso estatal a la movilidad eléctrica

El refuerzo del Moves III en Aragón no se entiende aislado, sino dentro de un impulso general a la movilidad eléctrica en toda España. En los últimos meses, el Gobierno central ha tenido que reaccionar al fuerte incremento de las ventas de coches eléctricos e híbridos enchufables, que ya suponen en torno a una quinta parte de las nuevas matriculaciones.

El programa, que comenzó el ejercicio con 400 millones de euros distribuidos por población entre las comunidades autónomas, se quedó corto en numerosas regiones, generando listas de espera e incertidumbre. Comunidades como Madrid o Cataluña agotaron rápidamente sus partidas, mientras otras gestionaban los fondos con algo más de margen según el ritmo de solicitudes.

Para evitar que miles de compradores que confiaron en las ayudas se quedaran sin ellas, el Ejecutivo ha habilitado una ampliación de otros 400 millones de euros a nivel estatal, con la que se busca cerrar el capítulo de expedientes pendientes y asegurar que la promesa de apoyo público se cumple. Aragón se beneficia de este movimiento a través de los 11 millones extra asignados por el IDAE.

Además, la vigencia del Moves III se ha prolongado hasta el 31 de diciembre de 2025, con efecto retroactivo desde el 1 de enero del año de aprobación de la prórroga, lo que permite reconocer compras ya realizadas dentro del periodo. Para los usuarios, esto se traduce en una mayor ventana temporal para planificar la adquisición de un vehículo eléctrico o la instalación de un cargador con respaldo económico público.

Transición energética y oportunidades económicas en Aragón

El Ejecutivo aragonés destaca que esta ampliación no solo tiene una dimensión ambiental, sino también una relevante vertiente económica y de reindustrialización verde. La movilización de recursos hacia la movilidad eléctrica impulsa la actividad en concesionarios, talleres, empresas instaladoras, suministradores de equipos de recarga y otros actores vinculados a la energía y la automoción.

La movilidad eléctrica se considera una de las herramientas clave para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, mejorar la calidad del aire en las ciudades y avanzar hacia los objetivos de descarbonización marcados por la Unión Europea. En una comunidad con importantes corredores logísticos y una creciente actividad industrial como Aragón, acelerar este cambio de modelo de transporte tiene un peso estratégico.

La combinación de ayudas directas, ventajas fiscales y despliegue de infraestructuras crea un entorno más favorable para que familias y empresas se animen a dar el paso, especialmente en un contexto en el que el precio de los vehículos eléctricos todavía supone una barrera para muchos bolsillos. Sin este respaldo público, la penetración de estas tecnologías sería previsiblemente mucho más lenta.

A la vez, el sector automovilístico observa estas medidas como una señal de compromiso estable con la electrificación, un factor que puede resultar decisivo a la hora de atraer inversiones en nuevas plantas, centros de recarga rápida o proyectos de innovación vinculados a la movilidad del futuro.

Perspectivas futuras: del Moves III al Plan Auto+

Mientras las comunidades autónomas rematan la tramitación de las ayudas pendientes del Moves III, el Gobierno central trabaja ya en el que será su relevo: el Plan Auto+, integrado en la estrategia Auto 2030. Este nuevo programa contará con otros 400 millones de euros y, según ha avanzado el Ministerio de Industria, estará gestionado de forma centralizada, a diferencia del esquema descentralizado del Moves.

La idea es simplificar y homogeneizar la gestión de las ayudas, evitando los problemas de reparto por población que han dejado desajustes entre territorios. Además, el Auto+ se enfocará en la demanda presente y futura, sin arrastrar las listas de espera heredadas del Moves III, y pondrá el acento en apoyar a familias y pymes, dejando fuera determinados casos como algunos puntos de recarga particulares.

Para Aragón, la transición hacia este nuevo marco puede suponer una oportunidad para consolidar la red de recarga y seguir renovando el parque móvil, siempre que se mantenga un flujo razonablemente estable de recursos y que los plazos de tramitación no se alarguen en exceso. La experiencia acumulada con el Moves permitirá afinar procedimientos y mejorar la atención a usuarios.

El refuerzo actual del Moves III en la comunidad marca un punto de inflexión en la implantación de la movilidad eléctrica en la región: las solicitudes que habían tensionado el presupuesto quedan cubiertas, el programa gana continuidad y se sientan las bases para que el salto al vehículo enchufable deje de ser algo excepcional y se vaya normalizando poco a poco en el día a día de los conductores aragoneses.

ayudas a los coches eléctricos
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