En los últimos meses, la provincia de Castellón ha cobrado un protagonismo especial en el panorama de las energías renovables gracias al impulso del proyecto de hidrógeno verde Orange.bat. Se trata de una innovadora iniciativa que busca transformar el sector industrial cerámico mediante la producción a gran escala de hidrógeno renovable, un vector energético estratégico para la transición ecológica en España.
El proyecto Orange.bat está concebido para responder a las necesidades del clúster cerámico castellonense, que afronta el desafío de adaptarse a los parámetros de sostenibilidad que exige la descarbonización industrial. Desde su planteamiento inicial, el objetivo ha sido proporcionar una alternativa limpia al uso de gas natural, clave para reducir emisiones y asegurar la competitividad del sector.
Una inversión europea para liderar la transición energética

La planta, con 100 MW de potencia instalada y ubicada en Onda (Castellón), responde al modelo de infraestructura energética del futuro. Su construcción y operación corren a cargo de la empresa suiza Smartenergy, que ha logrado posicionar a Orange.bat como uno de los proyectos de mayor relevancia en la reciente convocatoria europea de ayudas.
La Agencia Ejecutiva Europea de Clima, Infraestructuras y Medio Ambiente (CINEA), junto al Banco Europeo del Hidrógeno, seleccionó a Orange.bat como beneficiario de la innovadora modalidad de financiación «Subasta como Servicio». La gestión en España está a cargo del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), avalando el carácter estratégico y el avanzado estado de madurez del proyecto.
El mayor respaldo financiero para un proyecto industrial pionero

Gracias a este esquema, Orange.bat ha conseguido la prima más alta de todos los adjudicatarios en la subasta, asegurando un incentivo de 0,69 € por kilogramo de hidrógeno verde producido. El apoyo institucional se traduce en una ayuda económica acumulada de 82,5 millones de euros durante los primeros diez años, vinculada a una producción estimada de 119.604 toneladas de hidrógeno renovable.
Este respaldo financiero no solo garantiza la viabilidad del proyecto, sino que también facilita su rápida ejecución. Orange.bat ha superado exhaustivos criterios de viabilidad técnica y administrativa, situándose a la cabeza de las principales iniciativas energéticas de España. El hito más reciente ha sido la obtención de la primera Autorización Ambiental Integrada para una planta de hidrógeno verde en la Comunidad Valenciana, demostrando el compromiso de avanzar rápidamente hacia su puesta en marcha.
Colaboración industrial y demanda asegurada

Una de las claves del éxito de Orange.bat radica en su profundo arraigo con el tejido industrial cerámico local. Desde el inicio, la mayoría de empresas del sector han mostrado su disposición a consumir el 75% del hidrógeno renovable generado, utilizándolo como alternativa limpia al gas en sus procesos térmicos.
El proyecto cuenta con la implicación de relevantes agentes industriales, proveedores tecnológicos de electrólisis, empresas de construcción, centros de investigación y entidades institucionales. Además, recibe el aval de asociaciones sectoriales como ASCER y ANFFECC, que garantizan una adecuada integración y alineación con las necesidades reales de la industria.
La colaboración público-privada ha sido determinante para sortear los complejos trámites administrativos, asegurando tanto el cumplimiento del calendario de ejecución como el acceso a los incentivos europeos y nacionales. El apoyo acumulado supera los 195 millones de euros en inversión, situando a Orange.bat como una apuesta segura para la renovación energética regional.
Un modelo para la descarbonización industrial en España
La planta de Onda se enmarca dentro de un contexto nacional donde la financiación a través de subastas, fondos europeos y respaldo institucional está permitiendo acelerar la implantación de tecnologías renovables. Junto a Orange.bat figuran otras plantas emblemáticas como el motor de hidrógeno verde en el ferrocarril, todas seleccionadas dentro de los 377 millones de euros habilitados por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
El impacto de estos proyectos se traduce en crecimiento económico, generación de empleo de calidad y desarrollo tecnológico. El proyecto contempla una segunda fase en l’Alcora con una planta adicional de 80 MW, consolidando así el corredor del hidrógeno en Castellón.
Este escenario posiciona a la provincia como referente en la adopción de hidrógeno verde a nivel nacional y europeo. La articulación de incentivos, la coordinación sectorial y el ritmo de ejecución reflejan que el avance hacia la neutralidad climática también puede ser un motor para la innovación y la competitividad en el sector energético.
La firme apuesta del sector cerámico por incorporar el hidrógeno renovable a sus procesos, junto con la agilidad administrativa y el respaldo inversor, están permitiendo que Orange.bat avance a buen ritmo. El proyecto se perfila como un ejemplo de colaboración multiactor, visión estratégica y adaptación a las nuevas exigencias de sostenibilidad y eficiencia energética.
