La central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, permanece sin conexiĂłn a la red externa mientras se intensifican los esfuerzos diplomáticos y tĂ©cnicos para restablecer el suministro elĂ©ctrico. Bajo control ruso desde las primeras semanas de la invasiĂłn, sus seis reactores continĂşan detenidos y las funciones crĂticas se sostienen con generadores diĂ©sel de emergencia.
El director general del Organismo Internacional de EnergĂa AtĂłmica, Rafael Grossi, ha redoblado los contactos con Kiev y MoscĂş para concretar propuestas detalladas que permitan reconectar una lĂnea externa con garantĂas. La premisa del OIEA es clara: hace falta mejorar la seguridad sobre el terreno para que los equipos de reparaciĂłn puedan trabajar sin exponerse a riesgos innecesarios.
Qué ha ocurrido

Desde el 23 de septiembre, la planta opera desconectada de la red externa tras el daño registrado en su Ăşltima lĂnea operativa, como se documenta en Zaporiyia sin red. Se trata de la dĂ©cima pĂ©rdida de energĂa desde 2022 y, con diferencia, la más prolongada en todo este periodo de guerra.
El OIEA informĂł de que la Ăşnica conexiĂłn de 750 kV quedĂł inhabilitada en un área prĂłxima a la lĂnea del frente, a alrededor de 1,5 kilĂłmetros de la central. En el emplazamiento permanece un equipo del organismo que supervisa la situaciĂłn y reporta de forma continuada sobre el estado de la instalaciĂłn.
La planta, bajo control ruso desde marzo de 2022, no produce electricidad a la red, pero mantiene activos los sistemas necesarios para la seguridad nuclear y la protecciĂłn radiolĂłgica gracias a energĂa de respaldo.
QuĂ© se está haciendo para restablecer la energĂa

El OIEA mantiene contactos permanentes con altos funcionarios de ambas partes con el fin de acordar una intervención segura en los tramos dañados y avanzar en un plan de reconexión estable. Según el organismo, existe capacidad técnica para acometer las reparaciones, pero la viabilidad depende de la situación de seguridad en la zona.
La condiciĂłn indispensable es que los tĂ©cnicos puedan acceder y operar con protecciĂłn adecuada. De ahĂ que Grossi insista en la necesidad de que se den garantĂas de seguridad y se reduzcan las hostilidades cercanas a la infraestructura elĂ©ctrica para facilitar el trabajo sobre el terreno.
La agencia nuclear de la ONU recalca que el objetivo es prioritario y requiere celeridad, ya que prolongar la dependencia de la energĂa de respaldo incrementa la exposiciĂłn a eventuales incidentes de suministro en un entorno de guerra.
Situación técnica actual de la planta

En estos momentos, la central se alimenta de generadores diésel de emergencia que sostienen funciones clave como la refrigeración de los reactores apagados y de las piscinas de combustible gastado. El OIEA ha señalado que ocho generadores están en operación y una docena adicional permanece en reserva.
Las autoridades han indicado que hay combustible suficiente para al menos diez dĂas de funcionamiento y que se están organizando nuevas entregas con regularidad. Este margen resulta esencial para mantener la estabilidad de los sistemas hasta la restauraciĂłn de una fuente externa fiable.
La infraestructura de seguridad de la planta, incluidas bombas, sistemas de control y monitorizaciĂłn, depende de un suministro elĂ©ctrico continuo. Por eso, el organismo de control insiste en que reducir la dependencia de los generadores y recuperar la energĂa externa es prioritario.
El OIEA ha advertido de que una pĂ©rdida total de energĂa podrĂa desembocar en un escenario grave, con potencial fusiĂłn del combustible y liberaciĂłn de radiaciĂłn. Aunque los reactores permanecen apagados desde 2022, la necesidad de refrigeraciĂłn no desaparece y exige un flujo elĂ©ctrico estable y redundante.
Acusaciones cruzadas y tensiĂłn en torno a la red

Mientras el OIEA busca una salida práctica, continúan los reproches entre ambas partes. Las autoridades rusas y ucranianas se acusan mutuamente de poner en riesgo la seguridad alrededor de la central, y se han producido advertencias públicas sobre la proximidad de acciones militares a la instalación.
Desde Kiev se sostiene que MoscĂş habrĂa buscado desconectar la planta para enlazarla con su propia red, una opciĂłn que algunos expertos consideran tĂ©cnicamente viable como vĂa de suministro básico. Sin embargo, cualquier paso que implique modificar el esquema de alimentaciĂłn o plantear la reactivaciĂłn de un reactor incrementarĂa las exigencias de seguridad y requerirĂa un entorno más estable y verificable por el OIEA.
Grossi ha subrayado que el problema no reside tanto en la posibilidad tĂ©cnica como en la voluntad polĂtica de crear las condiciones en las que los equipos puedan trabajar con seguridad y sin interrupciones, algo imprescindible para cerrar el capĂtulo de la desconexiĂłn.
A falta de una fecha cierta para completar la reconexión, la prioridad inmediata es blindar la seguridad de los técnicos y consolidar las rutas de reparación en los tramos afectados, de modo que la central recupere un suministro externo estable y reduzca su dependencia del diésel en un escenario volátil.