
La Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense ha dado un paso clave en su historia con la puesta en marcha del nuevo huerto solar ‘Manuel Serna Serna’, una instalación fotovoltaica ubicada en el término municipal de Albatera que aspira a cambiar la manera en que los vecinos consumen energía. Tras casi un siglo suministrando electricidad al municipio, la entidad refuerza así su apuesta por un modelo más sostenible, cercano y económico.
La inauguración oficial se celebró el martes 21 de abril, a las 12:00 horas, en un acto que reunió a representantes institucionales de primer nivel y a la dirección de la cooperativa. El huerto solar no solo supone una inversión histórica para la entidad, sino que también marca un antes y un después en el autoconsumo colectivo en la Comunitat Valenciana, con un impacto directo en el bolsillo de cientos de familias socias.
Un acto institucional que refuerza el papel de la cooperativa
La presentación del huerto solar ‘Manuel Serna Serna’ contó con una amplia representación política y social, reflejo de la relevancia del proyecto para Albatera y la comarca. Al evento acudieron el president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca; el presidente de la Diputación de Alicante, Toni Pérez; la alcaldesa de Albatera, Ana Serna; y el presidente del Consejo Rector de la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense, Manuel Serna Cánovas.
Durante el acto, los responsables institucionales subrayaron la importancia de impulsar infraestructuras renovables ligadas al territorio, gestionadas desde el ámbito local y con participación directa de los vecinos. La alcaldesa destacó el impacto que el nuevo huerto tendrá en la reducción de los costes eléctricos de los hogares del municipio, mientras que el president de la Generalitat lo calificó como el principio de una estrategia más amplia para extender este tipo de iniciativas en la Comunitat Valenciana.
Por su parte, Manuel Serna Cánovas puso el foco en el esfuerzo colectivo que ha hecho posible esta instalación, recordando que se trata de la mayor inversión realizada por la Cooperativa en toda su trayectoria. También aprovechó para agradecer el apoyo de los socios y la paciencia mostrada durante los años de gestación del proyecto, marcados por trámites administrativos y gestiones técnicas.
Una inversión histórica: 2,5 millones de euros y 3,1 MW de potencia
El origen de este huerto solar se remonta a 2017, cuando el precio de la energía comenzó a encadenar subidas continuadas que afectaban a los socios de la Cooperativa. Ante ese escenario, la entidad decidió dar un giro estratégico y plantear la producción propia de electricidad mediante una planta fotovoltaica, reduciendo así la dependencia del mercado mayorista.
Con el respaldo de la asamblea de socios, se acordó destinar 2,5 millones de euros de financiación propia a este proyecto. En 2020 se efectuó la compra de los terrenos, ubicados en el término municipal de Albatera, y se inició la adecuación del solar y la tramitación necesaria para levantar la nueva infraestructura energética.
El resultado es un huerto solar que cuenta con una superficie de 67.271 metros cuadrados, sobre la que se han instalado un total de 6.154 paneles fotovoltaicos. Esta configuración permite alcanzar una potencia instalada de 3,1 megavatios (MW), situando a la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense como uno de los referentes del autoconsumo colectivo a nivel local y comarcal.
Según los datos facilitados por la entidad, la planta está diseñada para producir en torno a 5,1 millones de kWh al año. Esta generación renovable permitirá, además, una notable reducción de emisiones contaminantes, cifrada por la cooperativa en cerca de 1,3 toneladas de CO₂ menos vertidas a la atmósfera cada ejercicio gracias al funcionamiento del huerto solar.
Autoconsumo colectivo y ahorro: hasta 500.000 euros anuales
Más allá de las cifras técnicas, uno de los aspectos más llamativos del proyecto es su modelo de reparto de la energía producida, orientado claramente al autoconsumo colectivo. La reciente ampliación del radio de autoconsumo permitido hasta 5.000 metros ha sido clave para hacer viable que un gran número de contratos de la Cooperativa se beneficien directamente de la producción del huerto.
Tal y como explican desde la dirección, cada uno de los contratos de los socios de la Cooperativa tendrá asignada una porción proporcional de la planta fotovoltaica. En palabras de Manuel Serna Cánovas, es “como si se instalasen paneles solares en cada hogar o negocio asociado”, pero concentrando la infraestructura en un único emplazamiento, lo que simplifica la gestión y reduce costes.
Este diseño permitirá alcanzar un ahorro global estimado de unos 500.000 euros al año en las facturas eléctricas de los socios. Dicha reducción se obtiene, fundamentalmente, de la rebaja en el coste de la energía durante las horas solares y de la disminución de peajes y cargos habituales en el suministro convencional.
La instalación nace, por tanto, con una finalidad muy clara: proteger a los socios frente a la volatilidad del mercado energético, ofreciendo una energía más competitiva y previsibles ventajas económicas a medio y largo plazo. La Cooperativa confía en que este proyecto sirva también como impulso para futuras ampliaciones o nuevas iniciativas fotovoltaicas en la zona.
El legado de Manuel Serna Serna, un homenaje a la dedicación
El huerto solar lleva el nombre de Manuel Serna Serna, figura clave en la historia de la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense. Vinculado a la entidad durante décadas, ejerció como vicepresidente desde 1974 hasta 1999, un periodo en el que contribuyó de forma decisiva al desarrollo y consolidación del proyecto cooperativo.
Tal y como recordó durante la inauguración el actual presidente, Don Manuel compatibilizaba su trabajo en la enseñanza por las mañanas con su dedicación a la cooperativa por las tardes, pasando largas jornadas en las oficinas y atendiendo personalmente cualquier incidencia o problema que surgiera. Esa implicación diaria dejó una huella profunda en el funcionamiento interno y en la cultura de la entidad.
Desde el Consejo Rector consideran que una parte importante de lo que hoy es la Cooperativa se debe a su compromiso, constancia y vocación de servicio. Por este motivo, la decisión de bautizar la mayor inversión de la historia de la cooperativa con su nombre pretende ser un reconocimiento duradero a su trayectoria y una forma de mantener vivo su recuerdo entre las nuevas generaciones de socios.
El propio Manuel Serna Cánovas quiso subrayar en su intervención el carácter simbólico de este gesto: la familia de Manuel Serna Serna recibe así, de algún modo, la devolución de años de implicación, esfuerzo y trabajo desinteresado al frente de la entidad, ahora materializados en un proyecto con vocación de futuro.
Una cooperativa con casi un siglo de historia en Albatera
La inauguración del huerto solar ‘Manuel Serna Serna’ se entiende mejor si se enmarca en la larga historia de la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense. Sus orígenes se remontan a finales de la década de 1920, en un contexto en el que surgieron centenares de cooperativas eléctricas en España, de las que hoy apenas sobreviven unas pocas decenas.
En el caso de Albatera, la cooperativa se constituyó en 1929 bajo la denominación ‘La Albaterense’. Desde entonces, ha ido evolucionando hasta convertirse en un grupo empresarial que integra tres sociedades: la propia Cooperativa Eléctrica – Benéfica Albaterense Coop. V., Eléctrica Albaterense S.L. y Distribuidora Eléctrica Albaterense Nuestra Señora de la Luz S.L.
Según los datos recientes de la entidad, en 2025 la cooperativa gestionaba un total de 5.257 contratos a través de sus comercializadoras, cifra que supone alrededor del 75% del conjunto de suministros que atiende el grupo. En total, sumando las distintas líneas de actividad, el número de contratos alcanzó los 7.017 el pasado año, lo que pone de manifiesto el peso de esta estructura en el abastecimiento eléctrico del municipio.
A lo largo de estos casi 100 años, la Cooperativa ha mantenido una filosofía basada en la cercanía, el trato directo y la atención presencial, elementos que siguen diferenciando su servicio frente a otros operadores del mercado. El nuevo huerto solar encaja en esa misma lógica, reforzando la autonomía energética local y manteniendo un modelo de gestión en manos de los propios usuarios.
Compromiso social, sostenibilidad y futuro energético
Más allá de su papel como suministradora de energía, la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense destaca por su vocación social y su implicación con la vida del municipio. La entidad destina aproximadamente un 30% de sus beneficios anuales al apoyo del tejido cultural, deportivo y asociativo de Albatera, contribuyendo a financiar actividades y proyectos locales.
Además, la cooperativa cuenta con un bono social específico para los socios más vulnerables, una herramienta que ayuda a aliviar la factura eléctrica de aquellos hogares con mayores dificultades económicas y que refuerza el compromiso de la entidad en la lucha contra la pobreza energética.
En el ámbito medioambiental, la puesta en marcha del huerto solar ‘Manuel Serna Serna’ supone un salto cualitativo en la producción de energía renovable y sostenible a nivel local. La energía generada será de origen solar, limpia y cercana, reduciendo la huella de carbono asociada al consumo de electricidad en Albatera y alineando al municipio con los objetivos de transición ecológica marcados en España y en la Unión Europea.
Durante la inauguración, se insistió en que este proyecto no es un punto final, sino un punto de partida para seguir ampliando las capacidades renovables de la cooperativa. El president de la Generalitat señaló que experiencias como la de Albatera pueden servir de referencia para extender modelos similares de autoconsumo colectivo en otros municipios de la Comunitat Valenciana.
Con esta nueva infraestructura, la Cooperativa Eléctrica Benéfica Albaterense refuerza un modelo energético basado en la proximidad, la participación de los socios y la estabilidad de precios. El huerto solar ‘Manuel Serna Serna’ se erige así en un símbolo de la combinación entre tradición cooperativa y modernización tecnológica, apuntalando el futuro energético de Albatera con una apuesta clara por la energía solar, el ahorro económico y la responsabilidad social.