
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha puesto en marcha uno de sus proyectos más relevantes en materia de servicios públicos: la licitación del nuevo contrato de recogida de residuos sólidos urbanos, valorado en 156,9 millones de euros para los próximos ocho años. Se trata de un expediente de gran calado económico y social, llamado a redefinir la limpieza y la gestión de los residuos en todos los distritos de la capital grancanaria.
Con este contrato, el Consistorio pretende reforzar el servicio de limpieza y modernizar por completo el sistema de recogida, incorporando más personal, nuevos vehículos, tecnología avanzada y un importante aumento del parque de contenedores. La medida llega después de años de prórrogas y soluciones de emergencia, en un contexto en el que la ciudad reclamaba una respuesta más estructural a los problemas de insalubridad y acumulación de residuos en la vía pública.
Un megacontrato de 156,9 millones para ocho años
El nuevo contrato de recogida de residuos sólidos urbanos fue aprobado en Junta de Gobierno y cuenta con un presupuesto total de 156,9 millones de euros, que se distribuirán a lo largo de un periodo de ocho años. Esto supone una inversión anual cercana a los 19,6 millones de euros, destinada a cubrir la recogida de residuos en los cinco distritos de la ciudad y a renovar de forma integral el sistema actual.
La alcaldesa, Carolina Darias, explicó que la aprobación de los pliegos ha sido un proceso laborioso y que “llegar a este momento ha sido complicado”, en referencia a los retrasos acumulados y a las distintas tramitaciones técnicas y administrativas. Pese a ello, el Ayuntamiento considera que se trata de un paso imprescindible para adaptar el servicio de limpieza a una ciudad que ha cambiado notablemente en población, extensión y exigencias ambientales en los últimos años.
El anuncio de la licitación se ha publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea y en la Plataforma de Contratación del Sector Público, abriendo el plazo para que las empresas interesadas presenten sus ofertas. El procedimiento se tramita como uno de los expedientes de mayor volumen económico del mandato municipal, lo que refleja la importancia que el Consistorio concede a la gestión de los residuos.
La licitación marca el inicio de la fase formal para adjudicar el servicio, después de que el contrato anterior venciera en 2020 y el Ayuntamiento se viera obligado a recurrir a un contrato de emergencia para paliar el deterioro progresivo de la limpieza en las calles. Con el nuevo pliego, la corporación busca dejar atrás esta situación transitoria y dotarse de un modelo estable con mayores recursos y más capacidad de respuesta.
Según el propio Ayuntamiento, este contrato “representa a la ciudad de hoy”, a diferencia del marco que seguía vigente hasta ahora, considerado desfasado frente a la realidad actual en términos de volumen de residuos, hábitos de reciclaje y demanda ciudadana de un entorno urbano más cuidado.
Refuerzo de personal y renovación de flota
Uno de los pilares centrales del nuevo servicio es el aumento de los recursos humanos y materiales destinados a la recogida y gestión de residuos. El concejal de Limpieza, Héctor Alemán, detalló que el contrato prevé la incorporación de cerca de 190-191 nuevos trabajadores, que se sumarán a la plantilla existente para reforzar tanto la recogida ordinaria como las labores de apoyo y mantenimiento.
Este refuerzo de personal se distribuirá entre conductores, peones especialistas y oficiales de taller y lavado, con el objetivo de mejorar la respuesta en todos los barrios, incluidos aquellos con orografías más complejas o con calles de difícil acceso. La intención del consistorio es que el aumento de efectivos permita incrementar frecuencias, ampliar horarios y atender mejor los puntos donde se detectan más incidencias.
En paralelo, el contrato contempla la llegada de más de 100 vehículos nuevos de diferentes tipologías, entre los que se encuentran camiones recolectores con distintos sistemas de carga, maquinaria adaptada a zonas complejas y equipos específicos para la limpieza y el mantenimiento de contenedores. Se renovará de forma completa la flota destinada a la recogida de residuos, con el fin de ganar eficiencia, reducir averías y mejorar también la seguridad laboral.
La incorporación de esta nueva maquinaria pretende, además, facilitar un cambio en el modelo de contenedores y en la forma de recogida, apostando por sistemas de mayor capacidad y menor impacto en la vía pública. El Consistorio subraya que el servicio será más robusto, con más personal y con vehículos más modernos, lo que debería traducirse en una mayor calidad percibida por la ciudadanía.
La alcaldesa ha insistido en que este incremento de medios permitirá ofrecer “más frecuencia, mejor calidad, más vehículos nuevos y mayores prestaciones”, especialmente en los barrios donde las quejas vecinales por la suciedad se habían intensificado en los últimos años.
Cambio de modelo de contenedores y ampliación del parque
Otro de los grandes bloques del contrato se centra en la renovación y ampliación del parque de contenedores de la ciudad. El Ayuntamiento reconoce que la última renovación generalizada se produjo hace más de una década, por lo que muchos equipos habían llegado al final de su vida útil. La nueva licitación prevé la instalación de más de 10.000 contenedores nuevos, abarcando todas las fracciones de residuos, incluidos los de materia orgánica (contenedor marrón).
Esta renovación permitirá homogeneizar el mobiliario urbano destinado a residuos y avanzar hacia un sistema de recogida con carga lateral en lugar de la tradicional carga trasera. Según explicó el concejal de Limpieza, un contenedor de carga lateral tiene una capacidad aproximada de 3.000 litros, frente a los 1.000 litros de los recipientes de carga trasera, lo que se traduce en menos contenedores necesarios para el mismo volumen de residuos y una mayor eficiencia en las rutas.
El cambio de tipología busca también mejorar la limpieza y la higiene en el entorno de los puntos de recogida, al reducir desbordamientos y facilitar operaciones de vaciado más rápidas y seguras. Con contenedores de mayor capacidad y mejor diseño, el Ayuntamiento espera que se minimicen los depósitos de bolsas fuera de los recipientes y que se mejore la imagen general del espacio público.
Además, el contrato impulsa la extensión del denominado quinto contenedor (el marrón de orgánica) a todos los barrios, de forma progresiva. Hasta ahora este sistema se venía implantando de manera parcial, pero con la nueva licitación se pretende completarlo e integrar la recogida de la fracción orgánica como parte habitual del servicio, en línea con las exigencias europeas en materia de reciclaje y economía circular, fomentando el uso del contenedor marrón.
El Consistorio se ha fijado como objetivo fomentar la recogida separada de residuos, reforzando la presencia de contenedores diferenciados para las cinco fracciones (orgánica, restos, papel y cartón, envases y vidrio) y apostando por la creación de islas ecológicas en puntos estratégicos de la ciudad, también en zonas donde hasta ahora era más complejo colocar contenedores por falta de espacio o accesibilidad.
Contenedor marrón con cerradura inteligente y bonificaciones
Una de las principales novedades tecnológicas del contrato es la incorporación de un sistema inteligente en el contenedor marrón, pensado para mejorar la gestión de los residuos orgánicos y, al mismo tiempo, incentivar el uso responsable por parte de los vecinos. Estos contenedores dispondrán de apertura mediante cerradura inteligente, de forma que solo podrán utilizarlos las personas autorizadas.
El acceso se realizará a través de una tarjeta o una aplicación vinculada a la referencia catastral de la vivienda, lo que permitirá identificar a los usuarios que separan la materia orgánica correctamente. Esta información se conectará con el sistema tributario municipal para aplicar bonificaciones en la tasa de residuos a quienes hagan un uso adecuado del servicio.
Con esta medida, el Ayuntamiento persigue impulsar la recogida selectiva de la fracción orgánica, una de las claves para cumplir los objetivos europeos de reciclaje y reducción de vertidos. El control de acceso al contenedor marrón busca evitar también usos indebidos, como la mezcla de restos orgánicos con otro tipo de residuos que dificultan su tratamiento posterior.
El concejal de Limpieza ha defendido que este sistema de cerraduras inteligentes permitirá monitorizar mejor los hábitos de depósito y adaptar el servicio a la realidad de cada barrio, detectando zonas donde se recicla más y áreas donde es necesario intensificar las campañas de información y sensibilización.
Además, la implantación del quinto contenedor se acompañará de programas de concienciación específica sobre la importancia de separar la materia orgánica, con acciones informativas en barrios, centros educativos y asociaciones vecinales. El objetivo es que la ciudadanía entienda el impacto positivo de esta fracción en la reducción de emisiones y en el aprovechamiento de residuos para compost o biogás.
Tecnología, trazabilidad y control de flota en tiempo real
El nuevo contrato no solo se centra en más recursos humanos y materiales, sino también en la incorporación de tecnología avanzada para gestionar la recogida de forma más eficiente. Entre las medidas previstas se encuentra la implantación de sistemas de trazabilidad y control de flota en tiempo real, que permitirán al Ayuntamiento conocer en cada momento la ubicación y actividad de los vehículos.
Estos sistemas estarán acompañados de sensores en los contenedores para medir su nivel de llenado, lo que hará posible ajustar las rutas y las frecuencias en función de la demanda real. De esta manera, se busca evitar tanto la recogida de contenedores casi vacíos como la saturación de aquellos que se llenan con mayor rapidez, optimizando el uso de recursos y reduciendo desplazamientos innecesarios.
El pliego también prevé la utilización de herramientas de planificación inteligente de rutas, que tendrán en cuenta factores como el tráfico, la orografía, la generación de residuos por zona y los horarios más adecuados para minimizar molestias a los vecinos. Todo ello se integrará en una plataforma de gestión que facilitará la toma de decisiones y el seguimiento del cumplimiento del contrato.
El Ayuntamiento pretende, además, reforzar el lavado y mantenimiento de los contenedores, tanto mediante vehículos específicos como a través de protocolos de limpieza más frecuentes, con especial atención a los puntos donde se concentran más incidencias por olores o acumulación de restos.
Junto a la tecnología aplicada a la recogida, el contrato incluye campañas de sensibilización y educación ambiental, con especial énfasis en la separación de la materia orgánica y en el uso correcto de los diferentes contenedores. El Consistorio considera que el salto tecnológico debe ir de la mano de un cambio de hábitos en la ciudadanía para que la mejora del servicio se note en el día a día de los barrios.
Organización del servicio: gestión directa e indirecta por barrios
El documento aprobado por la Junta de Gobierno detalla cómo se organizará el servicio de recogida de residuos en los distintos barrios de Las Palmas de Gran Canaria, diferenciando entre gestión directa y gestión indirecta, así como entre recogida en días laborables o diaria de lunes a domingo.
En primer lugar, se establecen barrios con gestión directa de lunes a viernes, atendidos por el personal del Servicio Municipal de Limpieza. En el distrito Vegueta-Cono Sur-Tafira, esto incluye zonas como Casablanca I, San Roque, Hoya de la Plata, Pedro Hidalgo, Tres Palmas, El Lasso, Tafira Baja, El Fondillo, Lomo Blanco, Marzagán o Lomo del Sabinal, entre otros muchos núcleos residenciales y rurales.
En el distrito de Ciudad Alta, la gestión directa se aplicará, por ejemplo, en la Urbanización Díaz Casanova, mientras que en el distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya se prestará en barrios como San Lorenzo, Dragonal Alto y Bajo, Hoya Andrea, Casa Ayala, El Zardo, Siete Puertas, Los Giles, Costa Ayala o Ladera Alta. En estos ámbitos, el servicio se concentrará de lunes a viernes, combinando la recogida ordinaria con actuaciones específicas cuando sean necesarias.
En segundo lugar, el pliego define barrios con gestión indirecta en días alternos, a cargo de la nueva empresa adjudicataria. En este grupo se incluyen áreas como San José, San Juan, El Batán, Zárate, Vegueta, San Cristóbal, La Montañeta, Tafira Alta, Lomo Apolinario, Miller Bajo, Los Tarahales, Almatriche, Tamaraceite, Las Majadillas, Tenoya, Lomo Los Frailes, La Suerte, Piletas, Ciudad del Campo o Riscos Negros, entre otros.
En estos barrios, la recogida no será diaria, sino que se realizará en días alternos, ajustando el servicio a la generación de residuos y a las características de cada zona. El objetivo es garantizar una presencia suficiente del servicio sin sobredimensionar recursos allí donde la producción de residuos es menor.
Por último, el contrato establece barrios con recogida de lunes a domingo mediante gestión indirecta, es decir, con intervención diaria de la empresa adjudicataria. En el distrito Vegueta-Cono Sur-Tafira, esto afecta, entre otros, a Vega de San José, la Fase III del Polígono de Jinámar, Las Ramblas o Mirador del Valle; en el distrito Centro, a La Paterna, Nueva Paterna, Triana, Casablanca III, Ciudad Jardín, Alcaravaneras, Lugo y Canalejas, así como otras zonas residenciales.
En el distrito Isleta-Puerto-Guanarteme, la recogida diaria cubrirá barrios como Santa Catalina, Guanarteme, Las Canteras, La Isleta, Las Coloradas, El Confital, Nueva Isleta o El Sebadal. Mientras, en Ciudad Alta, el servicio de lunes a domingo se prestará en lugares como Escaleritas, Barrio del Atlántico, Schamann, Las Rehoyas, Las Torres, Siete Palmas, San Antonio, El Polvorín o El Pilar, entre otros enclaves.
Esta configuración mixta de gestión directa e indirecta, con diferentes frecuencias según el barrio, pretende adaptar el contrato a la realidad de cada zona, garantizando una cobertura más homogénea y respondiendo de manera específica a las necesidades de cada distrito.
Gestión de fines de semana, rutas y campañas de sensibilización
Un aspecto clave del nuevo modelo será la organización del servicio durante los fines de semana. El Ayuntamiento ha decidido que, en buena parte del territorio, la gestión en sábados y domingos sea principalmente indirecta, es decir, asumida por la empresa que resulte adjudicataria, mientras que la gestión directa municipal seguirá teniendo un papel relevante en el resto de jornadas.
Esta combinación permitirá reforzar la presencia del servicio en los momentos de mayor generación de residuos, como son los fines de semana y los días festivos, especialmente en zonas de alta densidad de población o con un componente turístico y comercial destacado, como áreas del centro y de la fachada litoral.
En paralelo, el Consistorio pondrá el foco en la optimización de las rutas de los camiones, apoyándose en la tecnología de planificación inteligente y en los datos de llenado de contenedores. La idea es que los recorridos se diseñen con criterios de eficiencia, reduciendo tiempos muertos y desplazamientos innecesarios, lo que también contribuye a disminuir emisiones y ruido.
El pliego contempla igualmente un refuerzo de las campañas de sensibilización ciudadana. Estas acciones irán dirigidas a mejorar los hábitos de separación en origen, fomentar el uso correcto de los contenedores y recordar las normas básicas para depositar los residuos, con especial atención a la materia orgánica y a los residuos reciclables.
Las autoridades locales insisten en que, aunque el nuevo contrato supondrá más medios y más tecnología, la mejora de la limpieza en la ciudad también depende del compromiso de los vecinos y vecinas, por lo que se trabajará de manera coordinada con colectivos sociales y vecinales para difundir buenas prácticas y reducir conductas incívicas relacionadas con los vertidos en la vía pública.
Un contrato muy esperado para modernizar la limpieza urbana
La aprobación de este megacontrato de recogida de residuos de Las Palmas de Gran Canaria por 156,9 millones supone un punto de inflexión en la política municipal de limpieza. Tras varios años con el contrato anterior vencido y un servicio de emergencia en marcha, el Ayuntamiento aspira a dar un salto cualitativo en la gestión de los residuos, alineándose con las exigencias ambientales de España y de la Unión Europea en materia de reciclaje, reducción de vertidos y mejora del entorno urbano.
La combinación de más personal, una flota renovada, 10.000 nuevos contenedores, el despliegue del quinto contenedor con cerraduras inteligentes y sistemas avanzados de control y trazabilidad dibuja un escenario en el que la ciudad contará con más herramientas para mantener las calles más limpias y ordenar mejor la recogida en todos los barrios.
Al mismo tiempo, la nueva organización entre gestión directa e indirecta, con zonas de recogida diaria y otras de servicio en días alternos, persigue ajustar los recursos a la realidad de cada distrito, reduciendo desigualdades y tratando de responder a las demandas históricas de muchas zonas que reclamaban más atención.
En conjunto, este contrato se presenta como una oportunidad para actualizar por completo el modelo de residuos de la capital grancanaria, incorporando criterios de sostenibilidad, eficiencia y participación ciudadana. Si las previsiones del Ayuntamiento se cumplen y el despliegue se realiza en los plazos previstos, los próximos años estarán marcados por un cambio profundo en la manera en que la ciudad recoge, gestiona y valora sus residuos.