Nuevas ayudas para un uso eficiente del agua en regadíos en la Comunitat Valenciana

  • La Generalitat destina 9 millones de euros a modernizar regadíos y ahorrar agua y energía.
  • Las ayudas URA priorizan el riego localizado, la mejora de embalses y la reutilización de aguas depuradas.
  • El 60 % del presupuesto se dirige al uso racional del agua y el 40 % a eficiencia energética en regadíos.
  • Solo podrán solicitarlas comunidades de regantes y entidades de riego sin ánimo de lucro de la Comunitat Valenciana.

Ayudas para un uso eficiente del agua en regadíos

La Generalitat Valenciana ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas para un uso eficiente del agua en regadíos destinada a impulsar la modernización hídrica y energética del campo. Se trata de una convocatoria dirigida a comunidades de regantes y otras entidades de riego que desarrollen proyectos de mejora entre 2026 y 2030 en la Comunitat Valenciana.

Con esta iniciativa, la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca busca reforzar la sostenibilidad, reducir consumos y abaratar costes en un contexto de cambio climático y escasez de recursos. El objetivo es que las explotaciones de regadío den un salto cualitativo hacia sistemas más eficientes, tanto en el uso del agua como en el consumo energético.

Una inversión histórica para modernizar los regadíos valencianos

Inversión en modernización de regadíos

La convocatoria cuenta con una dotación global de 9 millones de euros, lo que la convierte en la mayor partida económica destinada hasta ahora a las conocidas ayudas URA (Utilización Racional del Agua). Esta cifra supera tanto los 8,8 millones asignados en 2024 como los 6 millones de 2020, los 6,8 millones de 2021 y los 6 millones de 2022.

El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha subrayado que este aumento de recursos refleja el compromiso del Consell con un regadío eficiente y sostenible, considerado clave para garantizar la viabilidad del sector agrario valenciano. En un escenario de mayor incertidumbre hídrica, disponer de sistemas de riego modernizados se ve casi como una condición imprescindible para mantener la competitividad del campo.

La administración autonómica quiere que esta inyección económica actúe como palanca para acelerar la modernización de infraestructuras de riego, facilitando que las comunidades de regantes se adapten a nuevas exigencias ambientales y productivas. La idea es que los proyectos financiados tengan un impacto duradero tanto en el ahorro de agua como en la reducción de costes energéticos.

En la práctica, estas ayudas se plantean como un apoyo directo a aquellas entidades que estén dispuestas a dar un paso adelante e incorporar soluciones tecnológicas y de gestión más avanzadas, pasando de un uso intensivo de recursos a modelos de riego más ajustados y controlados.

Actuaciones subvencionables: agua mejor gestionada y menos energía

La nueva línea de ayudas se centra en proyectos que optimicen el uso y la gestión del agua de riego y que, al mismo tiempo, contribuyan a mejorar la eficiencia energética en las instalaciones. La intención es actuar sobre todo el ciclo del riego, desde la captación y el almacenamiento hasta la distribución en parcela.

Entre las actuaciones elegibles destaca la implantación de sistemas de riego localizado, como el riego por goteo o por microaspersión, que permiten ajustar el agua a las necesidades de cada cultivo con mucha más precisión. Este tipo de soluciones reduce pérdidas por evaporación o escorrentía y ayuda a aprovechar mejor cada litro disponible.

Otra línea importante es la mejora de las infraestructuras hidráulicas y de almacenamiento. Aquí se incluye el incremento de la capacidad de embalse, la renovación de conducciones o la adecuación de balsas y depósitos, de forma que se minimicen fugas y se pueda gestionar el agua con más margen en periodos de escasez o de lluvias concentradas. Infraestructura hidráulica: inversiones y retos

También se da cabida a proyectos de reutilización de aguas depuradas para riego, siempre que se cumplan las garantías sanitarias y ambientales. Este tipo de iniciativas se consideran estratégicas para aliviar la presión sobre recursos convencionales, especialmente en zonas donde la disponibilidad de agua es más limitada.

En paralelo, las ayudas contemplan la incorporación de energías renovables y medidas de ahorro energético en las instalaciones de riego. Se apoyarán, por ejemplo, sistemas de bombeo alimentados con energías limpias, mejoras en equipos para reducir consumo eléctrico o automatizaciones que permitan ajustar los tiempos de riego y evitar sobrecostes. Plantas solares en el campo

La convocatoria también valora positivamente las actuaciones que aumenten la rentabilidad de las explotaciones agrarias, impulsen la agricultura ecológica o reduzcan el impacto ambiental global del regadío. En definitiva, se busca un equilibrio entre sostenibilidad económica, social y ambiental.

Quién puede solicitar las ayudas y en qué condiciones

Los posibles beneficiarios son las comunidades de regantes y otras entidades de riego sin ánimo de lucro que cuenten con personalidad jurídica propia. Estas entidades deben estar legalmente constituidas y tener su domicilio fiscal en la Comunitat Valenciana.

Además, la superficie regable sobre la que se actúe con el proyecto financiado deberá estar también situada en el ámbito territorial de la Comunitat Valenciana. Con esta condición se pretende asegurar que los fondos públicos reviertan directamente en la mejora de los regadíos valencianos.

Las ayudas se concederán en régimen de concurrencia competitiva. Esto significa que no se reparten de forma automática, sino que los proyectos presentados se evaluarán y priorizarán en función de su calidad técnica, su impacto en el ahorro de agua y energía, su relevancia ambiental y su contribución a la modernización del sector.

El procedimiento establece que las solicitudes podrán registrarse a partir del día siguiente a la publicación oficial de la convocatoria en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV). A partir de ahí, las entidades interesadas deberán preparar la documentación técnica y administrativa que acredite la viabilidad y el interés de sus propuestas.

Este enfoque competitivo busca que los recursos disponibles se orienten a las actuaciones con mayor capacidad transformadora, premiando a aquellas iniciativas que consigan un uso más racional del agua de riego y un descenso claro de los consumos energéticos en los sistemas de distribución.

Reparto del presupuesto: agua frente a energía

La dotación total de 9 millones de euros se divide en dos grandes bloques que marcan las prioridades de la convocatoria. Por un lado, el 60 % del presupuesto se reserva a proyectos específicamente dirigidos al uso racional del agua de riego. Por otro, el 40 % restante se destina a actuaciones orientadas a mejorar la eficiencia energética en los regadíos.

En la práctica, esto se traduce en que una parte importante de los fondos irá a parar a infraestructuras y tecnologías que reduzcan el consumo de agua, mientras que la otra parte se focalizará en la reducción de la factura energética, una de las grandes preocupaciones de muchas comunidades de regantes.

La distribución responde a la idea de que, aunque el ahorro de energía es fundamental, la prioridad inmediata es asegurar un uso responsable del agua disponible. De este modo, los proyectos que consigan recortar pérdidas, mejorar la distribución y reutilizar recursos hídricos ganan un peso especial dentro del programa.

Sin embargo, el componente energético no se queda atrás. Los sistemas de riego presurizado y la gestión del agua en grandes superficies agrícolas suelen requerir un consumo eléctrico significativo, por lo que introducir mejoras en este ámbito, como la energía solar distribuida, puede marcar la diferencia en la viabilidad económica de muchas explotaciones.

Esta combinación de esfuerzos en agua y energía pretende favorecer un modelo de regadío más equilibrado y resiliente, capaz de adaptarse mejor a subidas de precios, sequías prolongadas y nuevas exigencias medioambientales europeas.

Un paso más hacia un regadío competitivo y sostenible

La nueva convocatoria de ayudas URA se enmarca en una estrategia más amplia de la Generalitat para modernizar el tejido agrario valenciano y alinearlo con los objetivos de sostenibilidad marcados a nivel estatal y europeo. El regadío sigue siendo una pieza clave para la producción agraria de la región, pero necesita adaptarse rápidamente a un entorno cada vez más exigente.

Gracias a estos fondos, se espera que numerosas comunidades de regantes puedan renovar instalaciones obsoletas, apostar por riegos de precisión, mejorar sus infraestructuras de almacenamiento y dar entrada a energías renovables en sus estaciones de bombeo y redes de distribución.

Al mismo tiempo, la administración autonómica busca que este tipo de apoyos económicos sirvan para concienciar sobre la importancia de cada gota de agua y de cada kilovatio consumido, promoviendo una cultura de gestión responsable entre los usuarios de regadío.

Con todo, la combinación de inversión pública, proyectos bien diseñados y tecnologías más eficientes puede suponer un salto cualitativo para el sector. Si las entidades de riego aprovechan esta oportunidad, la Comunitat Valenciana estará mejor preparada para afrontar los retos de la sequía, la competencia internacional y las nuevas normativas ambientales que vienen marcadas desde la Unión Europea.

En conjunto, estas ayudas para un uso eficiente del agua en regadíos representan una oportunidad relevante para transformar el regadío valenciano hacia un modelo más moderno, ahorrador y respetuoso con el entorno, reforzando al mismo tiempo la posición del sector agrario como motor económico y social en muchas comarcas de la región.

Qué es la radiación solar: definición, tipos y aplicaciones en energías renovables
Artículo relacionado:
Qué es la radiación solar: definición, tipos y aplicaciones en energías renovables