Nantek levantará en Córdoba una gran planta para transformar plásticos en biocombustibles

  • Nantek construirá en Córdoba una planta para valorizar residuos plásticos en biocombustibles y materias primas petroquímicas de segunda vida.
  • La inversión total prevista supera los 65 millones de euros, con una primera fase de 22 millones y una segunda de 43 millones.
  • La instalación alcanzará una capacidad de tratamiento de más de 54.000 toneladas anuales y aspira a lograr el objetivo de vertido cero de plásticos en 2027.
  • El proyecto está alineado con la Estrategia Europea de Plásticos y generará hasta 150 empleos directos y más de 300 indirectos en Córdoba.

planta de transformacion de plasticos en biocombustibles

La compañía vasca Nantek, especializada en la valorización avanzada de residuos plásticos, ha firmado con la Empresa Municipal de Saneamientos de Córdoba (Sadeco) la construcción de una planta industrial en la capital cordobesa para transformar miles de toneladas de plásticos en biocombustibles y materias primas petroquímicas de segunda vida. El complejo se ubicará dentro del Complejo Medioambiental de Córdoba (CMC) y aspira a convertir a la ciudad en un referente europeo en economía circular.

Con una inversión total que podrá superar los 65 millones de euros, el proyecto sitúa a Nantek como la primera empresa europea que obtiene una licitación pública para la eliminación de residuos plásticos mediante tecnologías de valorización. La puesta en marcha de las instalaciones está prevista para alrededor de 2027, fecha en la que Córdoba pretende situarse entre las primeras ciudades de Europa en alcanzar el objetivo de “Vertido Cero de Plásticos”. La operación se apoya en modelos de eliminación de residuos plásticos con aprovechamiento energético.

Una inversión de más de 65 millones en dos fases

inversion en planta de reciclaje de plasticos

El acuerdo entre Nantek, Sadeco y el Ayuntamiento de Córdoba se articula en dos etapas de desarrollo. En la primera fase, la empresa energética destinará 22 millones de euros a la construcción de una planta inicial capaz de tratar hasta 16.000 toneladas anuales de residuos plásticos procedentes de la recogida municipal.

Las instalaciones se levantarán en una parcela de unos 10.000 metros cuadrados dentro del complejo medioambiental de Sadeco, un terreno equivalente aproximadamente a un campo de fútbol. El arranque de las obras se prevé para el segundo semestre de 2026, una vez completados los trámites técnicos, ambientales y de financiación que la compañía está cerrando junto a la consultora Mount Street Group, a través de su oficina en Madrid.

En una segunda etapa, condicionada a la evolución de las necesidades de Sadeco y al volumen de residuos disponibles, Nantek planea ampliar el número de reactores industriales dedicados al tratamiento de los plásticos. Esta expansión incrementará la capacidad de tratamiento del complejo hasta más de 54.000 toneladas anuales de residuos plásticos, lo que convertirá a Córdoba en uno de los nodos tecnológicos más relevantes de economía circular y transición energética del sur de Europa.

Esta segunda fase implica una inversión adicional de 43 millones de euros, que, sumados a la aportación inicial, elevarán el esfuerzo inversor total por encima de los 65 millones. La operación se inscribe en la estrategia corporativa de Nantek de expandir su modelo de colaboración público-privada desde España hacia otros países europeos, así como a África y Oriente Medio.

Capacidad de tratamiento y tecnología de valorización

tecnologia para valorizar residuos plasticos

Una vez completadas todas sus fases, la planta cordobesa tendrá capacidad para procesar más de 54.000 toneladas de residuos plásticos cada año, principalmente plásticos que hoy en día son difíciles o imposibles de reciclar por las vías mecánicas tradicionales. Estos materiales se convertirán en biocombustibles y materias primas petroquímicas de segunda vida, evitando su depósito en vertedero.

El corazón del proceso tecnológico estará basado en la pirólisis, un método de degradación térmica en ausencia de oxígeno. Mediante esta técnica, los residuos plásticos se descomponen por efecto del calor sin combustión directa, generando distintos productos de valor añadido, como aceite pirolítico (destinable a refinerías o empresas energéticas), fracciones sólidas tipo char (similar al carbón) y biogás aprovechable energéticamente.

Según la compañía, la combinación de esta tecnología con los sistemas de clasificación y preparación de residuos permitirá aprovechar la práctica totalidad del plástico que llega al Complejo Medioambiental de Córdoba, dando así una salida rentable a materiales que hasta ahora acababan en vertedero o eran infrautilizados. Nantek subraya que su solución ha alcanzado el nivel TRL9, el máximo grado de madurez tecnológica en entornos industriales reales.

La planta de Córdoba replicará y ampliará la experiencia de la instalación que Nantek opera desde 2022 en el Puerto de Bilbao, donde ya trata unas 25.000 toneladas anuales de residuos plásticos. Con la nueva instalación andaluza, la firma busca consolidar un modelo exportable a otras ciudades que afrontan problemas similares de gestión de residuos y presión regulatoria en materia de plásticos.

Impacto ambiental: vertido cero y reducción de emisiones

Uno de los grandes argumentos del proyecto es su contribución al objetivo de “Vertido Cero de Plásticos” en el municipio. Según las estimaciones incluidas en el diseño de la planta, durante los próximos 30 años se evitará el depósito en vertedero de alrededor de 350.000 toneladas de residuos plásticos, lo que implica también una reducción significativa en la ocupación de nuevo espacio de vertido.

Si se considera que una tonelada de plástico film compactado puede equivaler a unos 5 metros cúbicos, ese volumen no enterrado alcanzaría en torno a 1.750.000 metros cúbicos, una cifra que se ha comparado con unas 600 piscinas olímpicas o unos 210 campos de fútbol de un metro de altura. De este modo, se evita destinar nuevas superficies a vertedero y se liberan terrenos potencialmente aprovechables para otros usos urbanos o ambientales.

En términos de emisiones, el proyecto prevé un ahorro acumulado de unas 630.000 toneladas de CO₂ en tres décadas, resultado tanto de la evitación del metano y dióxido de carbono procedentes de la descomposición en vertedero como de la sustitución de combustibles fósiles convencionales. Para hacerse una idea, esta reducción equivaldría, según el cálculo divulgado, a unos 8 millones de viajes en coche entre Madrid y Barcelona o a retirar de circulación varios miles de vehículos particulares durante un año completo.

La iniciativa de Córdoba se alinea con la Estrategia Europea de Plásticos y con la política comunitaria de descarbonización, al convertir residuos que hoy suponen un problema en energía útil y recursos industriales. Además, el planteamiento responde a las exigencias de la Ley española de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular, así como a distintas directivas internacionales sobre reducción de vertidos y promoción de la valorización de residuos.

Nantek enmarca este proyecto dentro de los compromisos de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los relacionados con la acción climática, la producción y el consumo responsables y las ciudades sostenibles. El modelo de planta pretende demostrar que es posible combinar rentabilidad económica, gestión eficiente de residuos y mitigación del impacto ambiental a largo plazo.

Empleo, polo verde y colaboración público-privada

En el plano socioeconómico, la construcción y operación de la planta tendrá un impacto relevante sobre el empleo local. En la primera fase se prevé la creación de unos 25 puestos de trabajo directos, cifra que se irá ampliando a medida que la instalación alcance su capacidad de diseño hasta llegar a unos 150 empleos directos. A ellos se sumarán más de 300 empleos indirectos vinculados a proveedores, servicios auxiliares, transporte y logística.

El proyecto se integra en el llamado polo verde Sadeco 5.0, el plan estratégico con el que la empresa municipal quiere modernizar la gestión de residuos urbanos en Córdoba y avanzar hacia un sistema más eficiente, digitalizado y con menor huella ambiental. Para ello, el Ayuntamiento ha concedido a Nantek un derecho de superficie de 30 años, prorrogable durante una década adicional, que permitirá la amortización de la inversión y la continuidad de la actividad a largo plazo.

Desde la compañía destacan que este modelo se basa en una colaboración público-privada en la que la inversión corre a cargo de Nantek, mientras que el suministro de residuos y la integración del proyecto en la estrategia municipal corresponde a Sadeco. La consultora Mount Street Group participa en el diseño de las estructuras de financiación más adecuadas para cada fase, combinando capital privado y posibles instrumentos complementarios.

El CEO de Nantek, Carlos Uraga, ha señalado que el complejo cordobés marcará “un antes y un después” en la manera de gestionar los residuos urbanos, situando a Córdoba “entre las ciudades más avanzadas del mundo” en términos de sostenibilidad y autosuficiencia en la gestión de plásticos. Según Uraga, la iniciativa reforzará la atracción de inversión industrial en el municipio y consolidará la creación de empleo verde ligado a la nueva economía del reciclaje energético.

La empresa también cuenta en su estructura directiva con profesionales con fuerte vinculación local, como Javier Sánchez-Ramade, procedente de una conocida familia empresarial cordobesa, que ejerce desde hace varios años como director de operaciones de la firma vizcaína. Este tipo de perfiles refuerza el vínculo entre la compañía y el territorio donde se va a implantar la nueva planta.

Nantek y Sadeco: dos actores clave en la nueva gestión de residuos

Nantek se presenta como una empresa energética internacional que apuesta por utilizar los residuos plásticos no reciclables como fuente estratégica de energía y materia prima sostenible. Con la planta de Bilbao ya en funcionamiento y proyectos en marcha en España, Italia, África y Emiratos Árabes Unidos, la firma quiere consolidarse como uno de los referentes en soluciones de valorización avanzada.

La compañía afirma que su tecnología permite obtener productos circulares de alta calidad, con analíticas que avalan la aptitud de los combustibles y materias generadas para su comercialización. De hecho, asegura disponer de cartas de interés para la compra de la totalidad de la producción que se generará en la planta de Córdoba, algo que refuerza la viabilidad industrial del proyecto y su capacidad para integrarse en cadenas de suministro ya existentes.

Por su parte, Sadeco es la empresa municipal encargada de la recogida y tratamiento de residuos, la limpieza viaria, el control de plagas y la gestión del centro de bienestar animal en Córdoba. La entidad pública se ha caracterizado en los últimos años por impulsar iniciativas de sensibilización ambiental y campañas educativas orientadas a mejorar las tasas de reciclaje y a reducir el desperdicio.

El proyecto con Nantek se inscribe precisamente en esa línea de trabajo, al incorporar una solución tecnológica de última generación que refuerza el papel de Córdoba como laboratorio urbano de economía circular. Para la empresa municipal, la alianza permite adelantarse a las futuras exigencias europeas en materia de plásticos y evitar los sobrecostes que tendrán que asumir los municipios que sigan enterrando este tipo de residuos.

Con la nueva planta, Córdoba aspira a consolidarse como un ejemplo de ciudad que transforma un problema ambiental en una oportunidad económica y tecnológica, utilizando la innovación industrial para reducir emisiones, liberar espacio de vertedero y generar empleo local de calidad, al tiempo que se alinea con los objetivos climáticos y de economía circular fijados a nivel europeo.

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