La peticiĂłn de una moratoria a las macroplantas de biometano en Nafarroa ha ganado fuerza tras la entrega en el Parlamento de miles de apoyos ciudadanos. Las plataformas vecinales de Viana, Los Arcos, Lodosa y Sesma reclaman detener los proyectos a gran escala para poder evaluar con rigor su encaje en el territorio.
Al mismo tiempo, el Gobierno de Navarra ha expresado reservas por el impacto jurĂdico y econĂłmico de esta medida, apuntando a posibles responsabilidades patrimoniales si se frena de golpe la tramitaciĂłn. El debate, por tanto, se mueve entre la presiĂłn social, la urgencia regulatoria y los planes energĂ©ticos ya en curso.
Qué piden las plataformas ciudadanas
Representantes de estas coordinadoras han depositado en la Cámara foral más de 10.000 alegaciones solicitando una moratoria inmediata. Tras el registro, se concentraron ante el Parlamento con mensajes como Stop biometano, moratoria ya, subrayando que, a su juicio, falta planificaciĂłn pĂşblica y garantĂas suficientes.
La preocupación ciudadana ha ido a más en Lizarraldea y Erriberagoitia, y en municipios navarros como Viana, Lodosa, Sesma, Los Arcos, Mendavia, Arroitz, Sartaguda, Bargota y Aras. También se han hecho eco localidades cercanas de La Rioja y Araba, como Alcanadre y Oion, donde temen un efecto arrastre en la gestión de residuos y en el transporte pesado.
Proyectos en el punto de mira y magnitudes
Las plataformas señalan cuatro macroplantas proyectadas entre ArrĂłniz, Sesma, Los Arcos y Viana, situadas entre 10 y 20 kilĂłmetros unas de otras. Sostienen que no están vinculadas a explotaciones agroganaderas concretas y que su suministro se cubrirĂa con materia prima captada en un entorno amplio.
Cuestionan, además, el volumen de residuos a tratar: 563.500 toneladas anuales en una zona con baja implantaciĂłn ganadera, una escala que consideran desproporcionada y difĂcil de integrar con los lĂmites ambientales y la capacidad de carga de los suelos.
Impactos y riesgos esgrimidos
Entre las objeciones recurrentes figuran la falta de una planificaciĂłn clara, controles efectivos y debate social suficientes. Aducen que la tramitaciĂłn actual prioriza iniciativas corporativas con enfoque de negocio frente a la evaluaciĂłn territorial y sanitaria de largo plazo.
En el plano práctico, apuntan a efectos nocivos: mayor tráfico de camiones para mover residuos desde zonas lejanas, presión para ampliar el número y tamaño de granjas y dudas sobre la trazabilidad y calidad de los subproductos fertilizantes, con presencia potencial de compuestos indeseados.
Otro frente sensible es el de los nitratos. El digestato que resulta del proceso requiere una gestiĂłn fina para evitar excedentes, y recuerdan que Navarra ha pasado de 4 a 12 zonas declaradas vulnerables por nitratos, con un aumento de 99.259 a 247.955 hectáreas en los Ăşltimos años, una tendencia que temen que estas macroinstalaciones puedan agravar si no se acompasa con lĂmites y controles.
Qué moratoria se plantea
La propuesta trasladada a los grupos de la Cámara consiste en suspender de forma inmediata los proyectos que estĂ©n aĂşn en tramitaciĂłn y no dispongan de autorizaciĂłn, a fin de abrir un proceso de revisiĂłn. Esa suspensiĂłn no afectarĂa a plantas diseñadas para servir a una Ăşnica explotaciĂłn agrĂcola o ganadera por debajo de 10.000 toneladas/año.
El propĂłsito es activar un debate territorial amplio en toda Nafarroa para estudiar necesidades locales, idoneidad e impactos con criterios de descentralizaciĂłn, autosuficiencia y calidad, e implicar a sectores sociales, culturales y denominaciones de origen que ya han presentado alegaciones.
La posiciĂłn del Gobierno foral y el tablero polĂtico
Desde el Ejecutivo, la vicepresidenta tercera, Begoña Alfaro, ha señalado que, aun compartiendo el objetivo de ordenar el despliegue, la redacciĂłn de una moratoria general podrĂa generar responsabilidad patrimonial si no distingue el grado de avance de cada expediente.
Desarrollo Rural maneja además la cifra de 15 proyectos de biometanizaciĂłn en distintas fases en Navarra, la mayorĂa orientados al autoconsumo, lo que a juicio del Gobierno exige calibrar cuidadosamente cualquier suspensiĂłn para no paralizar iniciativas ya maduras.
En el plano institucional, el alcalde de Tudela ha criticado la posible instalaciĂłn de una macroplanta vinculada a la depuradora y ha citado que el Parlamento de Navarra aprobĂł recientemente una moratoria especĂfica para la planta prevista en Sesma. Este tipo de decisiones, localizadas y caso a caso, ilustran la complejidad del equilibrio entre proyectos estratĂ©gicos y salvaguardas ambientales y urbanĂsticas.
Con las plataformas presionando por una pausa regulatoria, el Gobierno alertando de riesgos legales y varios proyectos sobre la mesa, el pulso sobre la moratoria a las macroplantas de biometano en Nafarroa se centra ahora en fijar reglas claras: dĂłnde tienen sentido, de quĂ© tamaño, con quĂ© controles y bajo quĂ© lĂmites para que la transiciĂłn energĂ©tica no desborde al territorio.
