El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha emitido la declaración de impacto ambiental favorable para la central hidroeléctrica reversible de Los Guájares (embalse de Rules), un proyecto de 356,872 MW promovido por Villar Mir Energía. La resolución, publicada en el BOE, fija condiciones estrictas que deberán cumplirse para proteger el medio ambiente y los recursos.
Estas instalaciones funcionan como un sistema de almacenamiento por bombeo, clave para integrar eólica y fotovoltaica. En paralelo, el Gobierno prepara una hoja de ruta para ampliar la red de centrales reversibles, mientras avanzan otros expedientes en España como el de Magtel en Entrepeñas.
Qué proyecto se ha aprobado y dónde
La Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental establece que la actuación incluye una balsa superior de nueva creación, una caverna de máquinas y una línea de evacuación desde la SET Guájares hasta la SET Mizán. El ámbito afecta a los términos de Vélez de Benaudalla, El Pinar, Los Guájares y Padul, en la provincia de Granada.
La resolución recoge que el expediente se sometió a participación pública y consultas, y que la DIA no exime de obtener el resto de autorizaciones sectoriales. En concreto, fija medidas preventivas, correctoras y compensatorias de obligado cumplimiento para garantizar una ejecución compatible con el entorno.
El promotor aportó campañas geotécnicas y un modelo de estabilidad de balsa, toma y caverna. Tras las ampliaciones solicitadas por administraciones, se concluye la viabilidad técnica con seguimiento reforzado y ajustes de diseño en la toma inferior.
Magnitud técnica y obras previstas
Con 356,872 MW, sería la mayor instalación de generación eléctrica de la provincia si llega a construirse. La potencia supera con creces los 96 MW que suman las 28 minicentrales hidráulicas granadinas en conjunto, lo que da idea de su escala.
La balsa superior ocupará unas 24 hectáreas, con capacidad aproximada de 1,4 hm³, a una cota por encima de los 800 metros, lo que habilita un salto hidráulico cercano a 600 metros. Entre el embalse de Rules y la balsa discurrirá una conducción de casi 3 kilómetros, con diámetros que varían entre 4 y 5 metros, parcialmente en zanja y en túnel.
El movimiento de tierras estimado ronda los 2,3 millones de m³, con depósito de sobrantes próximo a elementos patrimoniales como el Torreón de la Cebada. La obra se extendería alrededor de cinco años, con planificación específica de accesos, plataformas y zonas auxiliares.
La superficie de afección calculada es de 31,56 hectáreas por las infraestructuras principales de la central y 20,12 hectáreas por la línea eléctrica (vuelos, accesos y apoyos). El promotor estima la eliminación de 18.543 pies de vegetación de más de un metro de altura, con medidas de compensación y restauración.
La evacuación de energía partirá de la SET Guájares mediante una línea de unos 6,5 km y 24 apoyos hasta la SET Mizán, y a continuación enlazará por otros 14 km (con tramos soterrados) hacia la futura SET de Saleres en el Valle de Lecrín.
Condicionantes ambientales y medidas de control
El expediente identifica riesgos de erosión y deslizamientos en la ladera derecha del embalse de Rules, con antecedentes como los deslizamientos de Ventura (inactivo a escala global) y El Arrecife (activo). El área sufrió además un gran incendio en 2022, lo que incrementa la susceptibilidad a la pérdida de suelo.
Entre las condiciones impuestas destaca la revegetación y compensación de la vegetación eliminada: reposición doblada de arbustos y matorrales autóctonos y compensación de árboles en función del número de pies y su edad estimada. Se obliga a un seguimiento geotécnico continuo en obra y explotación, con aviso inmediato a la Junta ante cualquier signo de inestabilidad.
El Miteco establece que la operación del embalse de Rules no quedará supeditada a la obra, exige sismógrafos en la presa durante voladuras y avala una alternativa de toma inferior que evite mantener el nivel por debajo de la cota 222 durante periodos prolongados.
La DIA recoge posibles afecciones a calidad del agua (turbidez, vertidos accidentales) durante la construcción de la toma y accesos, potencial incidencia sobre aguas subterráneas y compatibilidad con el gasoducto Granada–Motril. Se prescriben medidas de control y planes de contingencia.
En fauna, el estudio señala riesgos para aves planeadoras y rapaces. Se advierte especial atención a busardo ratonero, águila culebrera, cernícalo vulgar y primilla, con evaluación de peligro de colisión en el tendido; también seguimiento de posibles refugios del murciélago ratonero patudo, con parada de obra si se detectan ejemplares o áreas críticas.
- Control y reporte periódico de procesos erosivos y estabilidad de laderas.
- Medidas de restauración vegetal y compensación reforzada.
- Minimización de impacto en calidad de agua y protección de usos recreativos.
- Protocolos de fauna y vigilancia de colisiones en líneas eléctricas.
El promotor aportó informes firmados por catedráticos de las universidades de Granada y Politécnica de Madrid. Según esos análisis, las oscilaciones diarias de nivel del embalse asociadas a la operación no comprometerían la estabilidad de los grandes deslizamientos cartografiados, y la ubicación y diseño de la toma inferior evitarían incidir sobre masas deslizadas.
Reacciones políticas y sociales
La parlamentaria andaluza Alejandra Durán (Por Andalucía/Podemos), vecina de la zona, ha mostrado su rechazo al proyecto por el riesgo de erosión y deslizamientos, por la eliminación de arbolado y matorral autóctono y por la afección a diversas especies de aves. También cuestiona la línea de evacuación y su impacto.
Durán considera que se priorizan intereses particulares frente al interés general y expresa respaldo a parte del sector agrario ante eventuales efectos sobre el agua disponible. En sentido opuesto, la administración autonómica emitió un informe favorable en materia de seguridad de presas y explotación del embalse tras analizar la información adicional del promotor.
Contexto nacional: el papel del bombeo
Las centrales reversibles utilizan la energía excedentaria para elevar agua a un depósito superior y la recuperan cuando la demanda crece, aportando flexibilidad al sistema y respaldo a la integración de renovables variables.
España cuenta ya con varias instalaciones, entre ellas La Muela II (Júcar, Valencia), considerada la mayor de Europa en su categoría. Aun así, la capacidad actual se queda corta para absorber todos los excedentes verdes en determinados momentos.
Transición Ecológica ha contratado la elaboración de una hoja de ruta para identificar dónde, cómo y en qué orden aprovechar embalses estatales con fines de almacenamiento por bombeo. Este trabajo técnico, valorado en varios millones de euros, servirá de base a futuros concursos.
El objetivo es reducir vertidos de energía renovable no aprovechada, asegurar el suministro en horas punta y disminuir el uso de combustibles fósiles cuando no hay viento o sol, avanzando en los objetivos del PNIEC y la Ley de Cambio Climático.
Otros proyectos en tramitación
En Guadalajara, la compañía Magtel ha presentado el “Aprovechamiento Hidroeléctrico Reversible Entrepeñas”, de 644 MW. El diseño contempla cuatro grupos reversibles Francis de 161 MW cada uno, un caudal máximo de 200 m³/s y un volumen útil de depósito superior de 6,5 hm³, con capacidad de almacenamiento en torno a 7 GWh.
El salto neto medio se sitúa entre 304 y 330 metros, con circuito hidráulico que incluye tubería de acero de 6,5 m de diámetro y 527 m de longitud, y conducto de aspiración de 7 m y 2.060 m. La casa de máquinas será subterránea (unos 115 m) y la evacuación prevista a 400 kV hacia la subestación de Budia. El proyecto está en fase de tramitación ambiental y se asocia a impacto económico y empleo en la zona.
En la provincia de Granada se tramitan además otras centrales reversibles, incluida una segunda propuesta en Rules de 1.048 MW y otra en el Negratín, lo que confirma el interés por reforzar el almacenamiento en el sur peninsular.
Con la DIA favorable, la central reversible de Los Guájares avanza un peldaño importante, pero su materialización dependerá de cumplir al detalle los condicionantes ambientales, de la obtención de permisos pendientes y del resultado del diálogo territorial. El auge del bombeo en España sitúa a estas obras en el centro del debate energético, entre la necesidad de respaldo renovable y la preservación de los valores naturales.