Los proyectos europeos de renovables con baterĂ­as se disparan hacia 2030

  • La capacidad de proyectos europeos que combinan renovables y baterĂ­as crecerĂ­a mĂ¡s de un 450% hasta 2030
  • Se pasarĂ¡ de 6,3 GW instalados a cerca de 35 GW, con la solar como tecnologĂ­a dominante
  • Alemania lidera el atractivo para la inversiĂ³n, seguida de Reino Unido y Bulgaria; España gana peso por cambios regulatorios
  • El auge responde al aumento de precios negativos y a mayores restricciones en la red elĂ©ctrica europea

Proyectos europeos de energĂ­as renovables con baterias

La combinaciĂ³n de energĂ­as renovables con sistemas de almacenamiento en baterĂ­as ha dejado de ser un experimento de nicho en Europa para convertirse en una pieza central de la planificaciĂ³n energĂ©tica de la prĂ³xima dĂ©cada. Los Ăºltimos anĂ¡lisis apuntan a un salto cuantitativo y cualitativo en este tipo de proyectos, en un contexto de fuerte volatilidad de precios y creciente saturaciĂ³n de la red en horas de alta generaciĂ³n verde.

De acuerdo con un informe de la consultora Aurora Energy Research, la capacidad instalada de proyectos renovables co-ubicados con baterĂ­as podrĂ­a crecer mĂ¡s de un 450% hasta 2030. Esto supone pasar de unos 6,3 gigavatios (GW) actualmente a cerca de 35 GW al final de la dĂ©cada, impulsados sobre todo por el desarrollo de la energĂ­a solar apoyada en almacenamiento, que ya representa mĂ¡s del 60% de estas instalaciones hĂ­bridas en el continente.

Un crecimiento del 450% para hacer frente a los excedentes renovables

Crecimiento de renovables con baterias en Europa

Europa se encamina hacia una expansiĂ³n masiva de proyectos que combinan generaciĂ³n renovable y baterĂ­as, en un intento de resolver uno de los principales dolores de cabeza de la transiciĂ³n energĂ©tica: quĂ© hacer con la electricidad sobrante cuando la producciĂ³n supera con creces la demanda. El fenĂ³meno es especialmente visible en los dĂ­as de mucho sol y viento, cuando la capacidad instalada de solar y eĂ³lica inunda los mercados al por mayor.

SegĂºn los datos analizados, la capacidad renovable co-ubicada alcanzarĂ­a los 6,3 GW en 2025, para luego acelerarse hasta aproximadamente 35 GW en 2030. Este incremento de mĂ¡s de cuatro veces y media en apenas un lustro refleja tanto la necesidad de gestionar mejor la generaciĂ³n como la mejora de la rentabilidad que ofrece almacenar la energĂ­a en lugar de malvenderla en los momentos de mayor saturaciĂ³n.

El motor principal de este auge es la energĂ­a solar con baterĂ­as, que concentra mĂ¡s del 60% de las instalaciones hĂ­bridas europeas. La caĂ­da de costes de los paneles fotovoltaicos y de las propias baterĂ­as ha facilitado que muchos promotores opten por soluciones integradas, capaces de desplazar parte de la producciĂ³n a las horas punta de precios.

Este modelo de proyectos co-ubicados permite a los generadores guardar la energĂ­a cuando el mercado se hunde y liberarla cuando la señal de precios vuelve a ser atractiva. Frente al esquema tradicional de verter toda la electricidad en tiempo real, la combinaciĂ³n con almacenamiento otorga una flexibilidad que encaja mejor con un sistema elĂ©ctrico dominado por fuentes intermitentes.

El impacto de los precios negativos en los mercados eléctricos europeos

La fuerte apuesta por las baterĂ­as no se entiende sin el fenĂ³meno de los precios negativos en los mercados mayoristas. Durante 2025, paĂ­ses como España, Alemania y PaĂ­ses Bajos registraron mĂ¡s de 500 horas con precios por debajo de cero, un indicio claro de que la oferta renovable en determinados momentos supera ampliamente la demanda disponible.

En esos escenarios, muchos productores se ven obligados a vender la energĂ­a con pĂ©rdidas o incluso pagar por mantener su generaciĂ³n conectada a la red. El problema no es solo econĂ³mico: tambiĂ©n pone de relieve los lĂ­mites de una infraestructura que no siempre puede absorber toda la electricidad verde que se produce, especialmente en las horas valle de consumo.

Las baterĂ­as se presentan como una herramienta clave para aprovechar esos excedentes. En lugar de apagar turbinas o desconectar plantas solares, el almacenamiento permite capturar la energĂ­a que de otro modo se perderĂ­a o se comercializarĂ­a en condiciones muy desfavorables, para luego inyectarla cuando la demanda y los precios repuntan.

En paralelo, crece la preocupaciĂ³n por el aumento de la llamada restricciĂ³n o vertido renovable, es decir, la energĂ­a que debe limitarse para proteger la estabilidad del sistema cuando la oferta supera la capacidad de la red. El informe de Aurora estima que esta energĂ­a desaprovechada podrĂ­a pasar de algo mĂ¡s de 10 teravatios hora (TWh) en 2024 a alrededor de 33 TWh en 2030, lo que refuerza el argumento a favor de desplegar mĂ¡s almacenamiento distribuido.

La combinaciĂ³n de precios negativos, vertidos crecientes y volatilidad en los mercados elĂ©ctricos estĂ¡ llevando a reguladores y empresas a replantear los modelos de negocio de la generaciĂ³n renovable. Para muchos actores, integrar baterĂ­as ya no es un complemento opcional, sino una forma de proteger ingresos y alargar la vida econĂ³mica de sus activos.

Alemania al frente, con España y otros mercados ganando protagonismo

El anĂ¡lisis de Aurora Energy Research sitĂºa a Alemania como el paĂ­s mĂ¡s atractivo de Europa para desarrollar proyectos hĂ­bridos de renovables con baterĂ­as. Varios factores explican este liderazgo: una rĂ¡pida expansiĂ³n de la capacidad eĂ³lica y solar, un mercado mayorista con alta volatilidad de precios y unas expectativas de retorno sobre la inversiĂ³n que resultan especialmente interesantes para los promotores.

Por detrĂ¡s de Alemania aparecen Reino Unido y Bulgaria como mercados con grandes oportunidades de crecimiento. En el caso britĂ¡nico, la combinaciĂ³n de un sistema elĂ©ctrico liberalizado, una elevada penetraciĂ³n renovable y la necesidad de reforzar la seguridad de suministro crea un entorno propicio para el despliegue de almacenamiento. Bulgaria, por su parte, se beneficia de un potencial renovable en expansiĂ³n y de un atractivo creciente para la inversiĂ³n extranjera en infraestructuras energĂ©ticas.

El informe tambiĂ©n destaca a España, HungrĂ­a y Francia como paĂ­ses a seguir de cerca en los prĂ³ximos años. En estos mercados, los cambios regulatorios en curso y las reformas de diseño de mercado pueden abrir la puerta a nuevos modelos de ingresos para proyectos co-ubicados, facilitando que las baterĂ­as participen tanto en los mercados de energĂ­a como en los de servicios de ajuste y otros mecanismos de flexibilidad.

En el caso español, el fuerte desarrollo de la solar fotovoltaica en la Ăºltima dĂ©cada se ha traducido en episodios frecuentes de precios muy bajos o negativos durante las horas de mĂ¡xima irradiaciĂ³n. Esta realidad, unida a la creciente electrificaciĂ³n de la economĂ­a, estĂ¡ empujando a los actores del sector a considerar seriamente la integraciĂ³n de almacenamiento en nuevas plantas y en instalaciones ya existentes.

El estudio de Aurora abarca los 20 principales mercados elĂ©ctricos de Europa, lo que permite trazar un mapa bastante completo de dĂ³nde se concentrarĂ¡n previsiblemente las oportunidades de inversiĂ³n y quĂ© marcos regulatorios serĂ¡n mĂ¡s determinantes para acelerar o frenar la ola de proyectos hĂ­bridos.

El almacenamiento como pieza central de la transiciĂ³n energĂ©tica

Durante años, la conversaciĂ³n sobre la transiciĂ³n energĂ©tica en Europa se centrĂ³ casi exclusivamente en aumentar la potencia instalada de eĂ³lica y solar. El objetivo era claro: sustituir generaciĂ³n fĂ³sil por fuentes limpias a la mayor velocidad posible. Sin embargo, a medida que la cuota renovable crece, emergen con mĂ¡s fuerza los retos asociados al equilibrio de la red y a la gestiĂ³n de una oferta cada vez mĂ¡s variable.

En este nuevo escenario, el almacenamiento mediante baterĂ­as ha pasado de ser un complemento interesante a convertirse en un componente estructural del sistema elĂ©ctrico. Su capacidad para responder en cuestiĂ³n de segundos, desplazar energĂ­a a distintas franjas horarias y aportar servicios auxiliares de estabilidad hace que sea especialmente valioso en sistemas con alta penetraciĂ³n de tecnologĂ­as intermitentes.

El auge de los proyectos integrados que combinan generaciĂ³n renovable, almacenamiento y gestiĂ³n inteligente de la demanda tambiĂ©n estĂ¡ atrayendo un creciente interĂ©s por parte de fondos de inversiĂ³n, utilities y nuevos actores especializados en flexibilidad. Estos proyectos permiten diversificar las fuentes de ingresos, por ejemplo participando tanto en el mercado diario como en los mercados de capacidad o de servicios de balance.

AdemĂ¡s, la continua reducciĂ³n de costes de las baterĂ­as, impulsada por mejoras tecnolĂ³gicas y por economĂ­as de escala globales, estĂ¡ haciendo que su incorporaciĂ³n sea cada vez mĂ¡s competitiva desde el punto de vista econĂ³mico. Lo que antes se percibĂ­a como una apuesta arriesgada empieza a verse, en muchos casos, como una forma de asegurar la viabilidad de los proyectos a largo plazo.

Este cambio de enfoque se enmarca en una transformaciĂ³n mĂ¡s amplia de los sistemas elĂ©ctricos, donde la flexibilidad y la resiliencia se vuelven tan importantes como la potencia instalada. En un contexto de electrificaciĂ³n creciente de sectores como el transporte o ciertas industrias, disponer de capacidad de almacenamiento distribuida serĂ¡ clave para evitar cuellos de botella y para aprovechar al mĂ¡ximo la generaciĂ³n renovable disponible.

Una referencia para otros mercados mĂ¡s allĂ¡ de Europa

El camino que estĂ¡ siguiendo Europa en materia de proyectos hĂ­bridos de renovables con baterĂ­as estĂ¡ siendo observado con interĂ©s desde otras regiones del mundo. EconomĂ­as como Estados Unidos o China, asĂ­ como varios paĂ­ses de AmĂ©rica Latina, ya han comenzado a desplegar esquemas similares para mejorar la rentabilidad de sus parques renovables y aliviar la presiĂ³n sobre sus redes elĂ©ctricas.

En todos estos casos, el denominador comĂºn es la combinaciĂ³n de caĂ­da de costes de las tecnologĂ­as de almacenamiento y necesidad de afrontar mercados energĂ©ticos cada vez mĂ¡s volĂ¡tiles. Las baterĂ­as ofrecen una herramienta relativamente rĂ¡pida de desplegar para gestionar picos de producciĂ³n y evitar que la inversiĂ³n en generaciĂ³n renovable se vea infrautilizada.

A medida que la descarbonizaciĂ³n y la electrificaciĂ³n avanzan, la mayorĂ­a de paĂ­ses se enfrenta al mismo dilema: cĂ³mo integrar grandes volĂºmenes de energĂ­a limpia sin comprometer la estabilidad de los sistemas elĂ©ctricos. La experiencia europea con los precios negativos, la restricciĂ³n de plantas y el rĂ¡pido aumento de proyectos co-ubicados ofrece lecciones valiosas sobre diseño regulatorio, señales de precio y marcos de inversiĂ³n.

En este contexto global, el desarrollo de baterĂ­as asociadas a instalaciones renovables no solo tiene una dimensiĂ³n tecnolĂ³gica o econĂ³mica, sino tambiĂ©n estratĂ©gica. Permite a los estados reducir su dependencia de combustibles fĂ³siles importados, gestionar mejor los riesgos de precios internacionales y avanzar hacia sistemas energĂ©ticos mĂ¡s autĂ³nomos y resistentes a shocks externos.

La trayectoria que marcan los datos de Aurora Energy Research apunta a que, de aquĂ­ a 2030, los proyectos europeos de energĂ­as renovables con baterĂ­as pasarĂ¡n de ser una opciĂ³n incipiente a convertirse en una pieza habitual del paisaje energĂ©tico, con Alemania, Reino Unido, Bulgaria y mercados como España ganando un peso creciente. El fuerte aumento previsto de capacidad co-ubicada, la respuesta a los precios negativos y a los vertidos, y la evoluciĂ³n de la regulaciĂ³n configuran un escenario en el que el almacenamiento dejarĂ¡ de ser un complemento para situarse en el centro de la planificaciĂ³n y de la inversiĂ³n energĂ©tica en Europa.

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