Lorca se moviliza contra las macroplantas de biogás

  • Concentración en la Plaza de Calderón con cerca de un centenar de asistentes convocada por Stop Biogás.
  • La plataforma denuncia impactos por olores, tráfico pesado y emisiones; advierte de una macroplanta en Barranco Hondo.
  • El Ayuntamiento afirma haber denegado en torno a una decena de proyectos y fija condiciones estrictas; tres cuentan con autorización municipal.
  • Vecinos impulsan recogida de firmas y piden transparencia, normativa clara y seguridad en la tramitación.

Protesta en Lorca contra plantas de biogás

En Lorca, una concentración vecinal en la Plaza de Calderón ha reunido a alrededor de un centenar de personas para expresar su rechazo a la implantación de plantas de biogás en el municipio. La cita, convocada para la tarde del jueves, tuvo como objetivo exigir transparencia y una normativa clara sobre unos proyectos que, según la plataforma Stop Biogás, ya suman varios expedientes en tramitación y obra.

Durante el acto, los asistentes corearon consignas como «Lorca, despierta, peligra nuestra tierra» y «No al biogás», denunciando malos olores, emisiones, ruido y tráfico de camiones de gran tonelaje. La portavoz, Sonia Rodríguez, pidió al Ayuntamiento «claridad y seguridad» y sostuvo que su oposición se apoya en testimonios de otras localidades y en informes técnicos que advierten de posibles impactos.

La protesta y las demandas vecinales

Concentración vecinal contra biogás en Lorca

La plataforma Stop Biogás, activa en el municipio y sus pedanías, centró la movilización en alertar sobre las consecuencias de ubicar estas instalaciones cerca de viviendas y espacios sensibles. «Queremos mostrar nuestra oposición antes de que sea tarde», enfatizaron, subrayando la necesidad de participación vecinal en la planificación.

Según la plataforma, vivir en el entorno próximo a estas plantas podría implicar riesgos para la salud, una afirmación que atribuyen a estudios y experiencias previas. Entre las preocupaciones citadas figuran el deterioro de la calidad del aire, del agua y del suelo, así como el impacto de operar en una zona sísmica como la de Lorca.

Uno de los puntos que más inquietud genera entre los convocantes es la prevista construcción de una macroplanta en las inmediaciones de Barranco Hondo, junto al centro de gestión de residuos. De acuerdo con sus estimaciones, trataría unos dos millones de metros cúbicos de purines al año y atraería un trasiego diario cercano a un centenar de camiones pesados por zonas de valor ambiental.

Vecinos como Antonio Torrecillas, residente en Torrealvilla, expresaron su desazón por ver alterado «un proyecto de vida en una zona tranquila» y temen que, una vez operativas, estas instalaciones sean difíciles de revertir. En la misma línea, Ginés Celdrán alertó de ubicaciones sensibles, como El Hinojar, donde cita presencia de especies protegidas y proximidad a viviendas y equipamientos.

El colectivo mantiene contactos con plataformas de ámbito regional y estatal para coordinar acciones y ha lanzado una recogida de firmas en change.org. Además, denuncian desinformación y aseguran que han tenido que recurrir a herramientas de inteligencia artificial para rastrear el boletín oficial y seguir la pista de nuevos expedientes.

Proyectos y respuesta institucional

Vecinos de Lorca contra macroplantas de biogás

La plataforma sostiene que en el municipio se manejan hasta una docena de iniciativas, de las cuales cuatro estarían en marcha según su recuento, incluyendo la ampliación de una planta existente. Este escenario ha elevado la inquietud en pedanías como Torrealvilla y El Hinojar.

Por su parte, el Ayuntamiento de Lorca recordó que en julio denegó la declaración de interés público a alrededor de una decena de proyectos y fijó líneas rojas: lejanía de núcleos residenciales, ausencia de conflicto vecinal, control de olores e impactos y tratamiento exclusivo de residuos generados en el propio municipio.

En paralelo, la administración local confirmó que tres proyectos cuentan con autorización municipal, mientras otro obtuvo informe ambiental favorable de la Comunidad Autónoma para su implantación en Torrealvilla, orientado a producir biogás a partir de purines de porcino y residuos orgánicos no peligrosos.

La protesta recibió respaldo de concejales del PSOE y del portavoz de Izquierda Unida, Pedro Sosa, quien trasladó su inquietud por los posibles efectos sobre el entorno y la salud. Desde Stop Biogás insisten en que no se trata de frenar la transición energética, sino de exigir planificación y ubicaciones seguras.

Mientras se suceden las tramitaciones, los vecinos reclaman normas de ubicación precisas y garantías para evitar autorizaciones por la «puerta de atrás», aludiendo a fórmulas como el «interés social». La petición común es clara: información pública comprensible, evaluaciones rigurosas y una decisión que tenga en cuenta a quienes viven a pocos metros de las plantas.

La movilización deja sobre la mesa un debate que trasciende lo local: cómo desplegar infraestructuras de bioenergía sin comprometer la calidad de vida de los residentes cercanos. En Lorca, el foco está en macroproyectos como el de Barranco Hondo, el avance de expedientes en Torrealvilla y la necesidad de que las administraciones concreten reglas claras y verificables antes de que las obras vayan más allá.

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