Las Palmas impulsa un banco de ensayos de energías renovables marinas en su puerto

  • La Autoridad Portuaria de Las Palmas concede al Instituto Tecnológico de Canarias un banco de ensayos de energías renovables marinas.
  • El proyecto probará plataformas fotovoltaicas flotantes y generadores undimotrices para producir electricidad e hidrógeno verde.
  • La concesión, de 18 años, ocupa más de 2.100 m² de lámina de agua y cuenta con financiación europea Next Generation.
  • La iniciativa busca atraer empresas tecnológicas, impulsar la economía azul y ensayar soluciones energéticas para transporte y usos portuarios.

Banco de ensayos de energías renovables

El Puerto de Las Palmas se prepara para dar un salto importante en el campo de las energías renovables marinas con la puesta en marcha de un nuevo banco de ensayos. Esta infraestructura convertirá a la dársena grancanaria en un espacio donde se podrán probar, en condiciones reales, distintas tecnologías limpias ligadas al mar y al viento, reforzando el papel del archipiélago en la transición energética europea.

El proyecto, promovido por el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) y respaldado por la Autoridad Portuaria de Las Palmas, se concibe como una pieza clave de la llamada economía azul. Además de favorecer la investigación y el desarrollo, aspira a atraer empresas innovadoras al entorno portuario y a abrir la puerta a nuevos usos energéticos para el transporte público y determinadas embarcaciones.

Una concesión estratégica para el Instituto Tecnológico de Canarias

En su último Consejo de Administración ordinario de febrero, la Autoridad Portuaria de Las Palmas aprobó la concesión de un banco de ensayos de energías renovables marinas a favor del ITC. Esta decisión se enmarca en una sesión orientada a impulsar la actividad económica y la sostenibilidad ambiental dentro de los puertos del ente público estatal.

La concesión permitirá la instalación de un banco de ensayos de plataformas fotovoltaicas flotantes y generadores undimotrices en aguas del Puerto de Las Palmas. Según los datos facilitados por la propia Autoridad Portuaria, el proyecto ocupará 2.109 metros cuadrados de lámina de agua, junto con 220 m² de espacio sumergido, 38 m² de superficie en tierra y 13 m² destinados a canalizaciones y conducciones auxiliares necesarias para su funcionamiento.

El plazo de la concesión se ha fijado en 18 años, lo que da un margen temporal amplio para amortizar la inversión y consolidar las pruebas tecnológicas. A cambio del uso del dominio público portuario, el ITC abonará una tasa de ocupación anual de 11.797,16 euros, además de una tasa de actividad del 4 % sobre un volumen mínimo de negocio estimado en 60.000 euros al año.

Desde la presidencia de la Autoridad Portuaria, Beatriz Calzada ha subrayado que acuerdos como este responden a una línea de trabajo dirigida a afianzar el crecimiento económico y la sostenibilidad, reforzando al mismo tiempo la seguridad jurídica y el uso ordenado de los espacios portuarios. La responsable portuaria insiste en que el puerto debe ser cada vez más útil para la ciudadanía y más sólido en la gestión de sus recursos.

Un banco de ensayos para energías renovables marinas

El corazón del proyecto será un banco de ensayos de energías renovables específicamente orientado al entorno marítimo. La iniciativa abre la puerta al despliegue de plataformas fotovoltaicas flotantes capaces de generar electricidad a partir de la radiación solar sobre el mar, así como de generadores undimotrices diseñados para aprovechar la energía de las olas.

Según ha explicado la propia presidenta portuaria, una de las líneas principales de trabajo será la producción de hidrógeno a partir de la energía fotovoltaica. Es decir, la electricidad obtenida en el banco de ensayos podría alimentarse a sistemas de electrólisis que separan el agua en hidrógeno y oxígeno, generando así un combustible limpio con importantes posibilidades de uso en el transporte y la industria.

El ITC concibe este espacio como un entorno controlado y real a la vez, donde se puedan probar, medir y perfeccionar distintos dispositivos renovables marinos antes de su despliegue a mayor escala. De esta forma, se reducirán riesgos tecnológicos y se obtendrán datos valiosos sobre el comportamiento de las tecnologías en las condiciones específicas del Atlántico en Canarias.

La presidenta de la Autoridad Portuaria ha insistido en que el banco de ensayos encaja de lleno en la visión de un puerto que apuesta por la innovación tecnológica y la transición energética, alineándose con las prioridades de sostenibilidad marcadas tanto por España como por la Unión Europea.

Ubicación en el puerto y conexión con otros proyectos

El nuevo banco de ensayos se situará en las aguas interiores del Puerto de Las Palmas, concretamente en la zona comprendida entre los muelles Nelson Mandela y Reina Sofía. Esta área ofrece unas condiciones marítimas adecuadas para realizar pruebas controladas, al tiempo que se mantiene la compatibilidad con el tráfico portuario habitual.

El proyecto se vincula al marco del programa Renmarinas, que el ITC ya desarrolla en el Puerto de Arinaga. Con esta ampliación a Las Palmas de Gran Canaria se busca aprovechar las particularidades de ambos enclaves y consolidar un auténtico polo de ensayos de energías renovables marinas en el archipiélago.

El director de I+D+i del Instituto Tecnológico de Canarias, Gonzalo Piernavieja, ha defendido que esta infraestructura tiene como objetivo hacer «más atractiva» la región para que empresas desarrolladoras de tecnología marina puedan venir a probar sus dispositivos. El mensaje de fondo es que parte del futuro energético mundial pasa por este tipo de soluciones renovables ligadas al mar.

Para su desarrollo, el ITC ha aprovechado una subvención de 1.465.000 euros procedente de los fondos europeos Next Generation, dirigida específicamente a proyectos de energías marinas en puertos. Esta financiación encaja con la estrategia del Estado español de que las instalaciones portuarias sirvan también como plataforma de ensayo para tecnologías limpias emergentes, más allá de su función logística tradicional.

Hidrógeno verde y nuevos usos para el transporte

Uno de los aspectos que más interés suscita del banco de ensayos es su potencial para impulsar el hidrógeno verde. A partir de la electricidad renovable generada por las plataformas fotovoltaicas flotantes, el proyecto explorará la viabilidad de producir este vector energético con bajas emisiones, un campo en el que se están concentrando muchas expectativas tanto en España como en la UE.

Durante la presentación de la iniciativa, Beatriz Calzada destacó que inicialmente se pensó en el banco de ensayos para suministrar energía a las guaguas municipales de Las Palmas de Gran Canaria. A partir de ahí, se abrió la posibilidad de dar un paso más y plantear la generación de hidrógeno que también pueda destinarse a determinados tipos de embarcaciones que no requieran grandes potencias.

Este enfoque encaja con las tendencias de descarbonización del transporte público y marítimo, donde se están buscando alternativas tanto eléctricas como basadas en hidrógeno para reducir la dependencia de los combustibles fósiles. El banco de ensayos permitirá, en este contexto, analizar técnicamente distintas opciones y valorar su rendimiento en un entorno real.

Más allá de su posible uso en guaguas o barcos, el proyecto abre la puerta a explorar otras aplicaciones del hidrógeno y de la energía generada, siempre con la prioridad de emplear métodos limpios y tecnologías de baja emisión. La concesión de 18 años ofrece margen para ir incorporando nuevos prototipos y soluciones a medida que avance la transición energética.

Canarias como polo europeo de innovación en energías marinas

La puesta en marcha de este banco de ensayos en el Puerto de Las Palmas se suma a otros proyectos que están situando a Canarias en el mapa europeo de la innovación en energías renovables marinas. El archipiélago cuenta con condiciones de viento, sol y oleaje que lo hacen especialmente atractivo para probar tecnologías emergentes antes de su expansión comercial.

En este sentido, el papel del Instituto Tecnológico de Canarias resulta determinante. Al liderar bancos de ensayos y participar en iniciativas ligadas a la investigación aplicada, el ITC se posiciona como un actor que facilita la transferencia tecnológica entre centros de conocimiento, empresas y administraciones públicas.

La Autoridad Portuaria de Las Palmas, por su parte, incorpora esta dimensión innovadora a una estrategia más amplia que incluye la actualización de servicios, la mejora de la gestión del dominio público y el refuerzo de la sostenibilidad ambiental. La idea es que los puertos canarios no solo sean nodos logísticos, sino también espacios donde se ensayan y validan soluciones energéticas de futuro.

Con la ayuda de los fondos europeos Next Generation y el respaldo institucional, el banco de ensayos de energías renovables marinas aspira a convertirse en un referente dentro de la transición energética, tanto a nivel nacional como en el conjunto de la Unión Europea, generando conocimiento, empleo cualificado y oportunidades para el tejido empresarial ligado a la economía azul.

Todo este movimiento en torno al nuevo banco de ensayos en el Puerto de Las Palmas refleja cómo la combinación de innovación, financiación europea y planificación portuaria puede abrir vías para diversificar la economía y avanzar hacia un modelo energético más limpio. Si el proyecto cumple las expectativas, el puerto grancanario reforzará su papel como laboratorio a cielo abierto para tecnologías renovables marinas, con impacto directo en el transporte, la industria y la atracción de empresas especializadas.

energías renovables en Canarias
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