El encadenamiento de olas de calor intensas y prolongadas ha empujado el ozono troposfĆ©rico a cotas inusualmente altas en EspaƱa. Este verano, descrito por los anĆ”lisis como el mĆ”s cĆ”lido desde que hay registros, ha actuado como un acelerador quĆmico que, en presencia de radiación solar, multiplica la formación del llamado ozono āmaloā.
Los datos recopilados por organizaciones y organismos pĆŗblicos seƱalan que las concentraciones han alcanzado mĆ”ximos en diez aƱos en numerosas zonas. Con los estĆ”ndares actuales ya superados en mĆŗltiples estaciones, la aplicación de los nuevos lĆmites de la Unión Europea para 2030 ampliarĆa aĆŗn mĆ”s el mapa de incumplimientos, mientras que bajo las guĆas de la OMS prĆ”cticamente todo el territorio ha quedado por encima del umbral recomendado.
QuƩ estƔ ocurriendo y por quƩ sube el ozono
El ozono troposfĆ©rico no procede de una chimenea concreta ni del tubo de escape de un coche; se forma en la baja atmósfera cuando la luz solar incide sobre contaminantes precursores. Entre ellos, el dióxido de nitrógeno (NO2) āmayoritariamente vinculado al trĆ”fico rodadoā y compuestos orgĆ”nicos volĆ”tiles procedentes de diversas actividades.
A esa mezcla se suma un protagonismo creciente del metano (CH4), asociado en EspaƱa sobre todo a explotaciones ganaderas intensivas, y episodios con monóxido de carbono incrementado por grandes incendios forestales. Es un fenómeno tĆpicamente estacional: donde hay mĆ”s radiación (primavera y verano), mĆ”s reacción y, por tanto, mĆ”s picos de ozono, especialmente en Ć”reas suburbanas y rurales afectadas por la contaminación urbana e industrial.
Dónde se han detectado los mayores aumentos
Los registros muestran que el verano mĆ”s cĆ”lido ha impulsado la media estacional por encima del lĆmite legal vigente en toda la Comunidad de Madrid, buena parte de Extremadura, el suroeste de Castilla-La Mancha, zonas del interior de Catalunya, la Región de Murcia y distintos puntos de AndalucĆa. Con el nuevo valor mĆ”ximo legal de la UE para 2030, prĆ”cticamente toda AndalucĆa y una amplia franja de Castilla-La Mancha quedarĆan incorporadas a las zonas con superaciones.
Si el anĆ”lisis se hace con el criterio sanitario de la OMS, la foto es todavĆa mĆ”s severa: casi la totalidad de la población se habrĆa expuesto a niveles por encima de lo aconsejado durante el verano. En cuanto a picos horarios, se han rebasado topes legales en estaciones de Madrid, la mitad occidental de Castilla-La Mancha, Extremadura, AndalucĆa, Ć”reas de Catalunya y Mallorca.
En el trienio 2023-2025, mĆ”s de doce millones de personas respiraron aire con ozono por encima de los nuevos lĆmites europeos de 2030, segĆŗn Ecologistas en Acción. Con el objetivo legal todavĆa vigente, la cifra rondarĆa los ocho millones. En paralelo, 2025 acumuló, a 30 de septiembre, 320 superaciones del umbral de información a la población, concentradas sobre todo en Madrid y Catalunya.
La Comunidad de Madrid destaca por un deterioro sin precedentes: el informe de referencia describe los niveles mĆ”s altos desde los aƱos noventa, con un incremento notable frente al periodo 2012-2019, y un gran nĆŗmero de rebasamientos en junio, julio y agosto. En el arco mediterrĆ”neo, se notificaron episodios y avisos en Castellón y el interior de Valencia ācon varias activaciones del umbral de informaciónā; en 2025, la fuente consultada no identificó población expuesta por encima del objetivo legal anual en la Comunitat, aunque sĆ se registraron episodios puntuales con concentraciones muy elevadas bajo el baremo de la OMS.
Riesgos para la salud y respuesta sanitaria
La exposición a ozono se asocia a inflamación y estrĆ©s oxidativo en el aparato respiratorio, agravamiento de patologĆas cardiacas y respiratorias, afectación neurológica y, segĆŗn distintos estudios, efectos sobre la salud mental. El Instituto de Salud Carlos III estima en torno a 23.000 ingresos urgentes anuales relacionados con el ozono en EspaƱa; solo el NO2 provoca mĆ”s, con unos 28.000 al aƱo.
En 2025, ese mismo organismo atribuye 3.840 muertes al exceso de temperatura y a la mayor exposición a contaminantes como el ozono. En la Comunidad de Madrid, se cifraron centenares de fallecimientos asociados a calor y ozono durante el verano, lo que respalda que estamos ante un problema de salud pública de primer orden. En mayores de 65 años, el ozono explica mÔs de la mitad de los ingresos por infecciones del tracto respiratorio superior.
AdemĆ”s, los servicios de salud advierten de que los episodios no afectan por igual: son especialmente vulnerables niƱos y niƱas, personas mayores, embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiorrespiratorias. Por ello, el Instituto de Salud Carlos III recomienda actuar sobre el origen: reducir el trĆ”fico urbano, clave por su vĆnculo con el NO2 y otros precursores.
Impacto en el campo y en los ecosistemas
El ozono no solo perjudica a las personas: al ser absorbido por las hojas, daƱa tejidos vegetales, frena el crecimiento y la reproducción y reduce rendimientos agrĆcolas y forestales, con impacto en la biodiversidad, segĆŗn la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Un trabajo del European Topic Center constató pĆ©rdidas relevantes asociadas a picos de ozono en 2022: mĆ”s de tres millones de toneladas de trigo y alrededor de 1.300 millones de euros en valor, ademĆ”s de unos 680 millones en patata. Los paĆses del sur de Europa ācon temporadas de radiación mĆ”s largas e intensasā como EspaƱa e Italia son especialmente vulnerables. En EspaƱa, los ecologistas denuncian falta de evaluación oficial suficiente del impacto sobre vegetación y ecosistemas.
Información pública y planes en marcha
La red de alertas y avisos a la ciudadanĆa mostró claroscuros durante los episodios de 2025. Hubo centenares de superaciones del umbral de información, pero se detectaron carencias: en Aragón, Asturias, Extremadura y Euskadi no se advirtieron los niveles de ozono como es preceptivo, y en otras comunidades los avisos fueron rutinarios y poco eficaces para llegar a toda la población.
Ecologistas en Acción denuncia que siete comunidades autónomas carecen aĆŗn de planes especĆficos contra el ozono, y reclama la aprobación urgente de un Plan Nacional de Ozono. En Madrid, el colectivo mantiene acciones legales por inacción administrativa y pide activar protocolos durante episodios de alta contaminación, en lĆnea con otras capitales europeas.
QuƩ medidas se proponen
La prioridad, segĆŗn expertos y organismos, es cortar emisiones de precursores. Entre las medidas mĆ”s citadas figuran reducir el trĆ”fico motorizado urbano (incluyendo Zonas de Bajas Emisiones efectivas), potenciar el transporte pĆŗblico, y desincentivar tecnológicamente y con fiscalidad los vehĆculos diĆ©sel y la aviación.
TambiĆ©n se propone sustituir disolventes orgĆ”nicos por agua en procesos industriales, mejorar la eficiencia y el ahorro energĆ©tico, planificar con orden el despliegue renovable, y avanzar en las Ćreas de Control de Emisiones del Mar MediterrĆ”neo y AtlĆ”ntico Noreste. Para el ozono de fondo, destaca la necesidad de actuar sobre el metano: compostar biorresiduos y establecer una moratoria a nuevas macrogranjas que eleven estas emisiones.
Con todo, las administraciones sanitarias insisten en la prevención cotidiana: consultar los niveles antes de hacer deporte al aire libre en dĆas de radiación intensa, evitar las horas centrales y proteger a los grupos vulnerables durante episodios.
Con un verano excepcionalmente cĆ”lido como catalizador, el repunte del ozono troposfĆ©rico ha dejado mĆ”s población expuesta, mĆ”s episodios y mayor presión sobre la salud y el campo. Frenar sus precursores āespecialmente el NO2 del trĆ”fico y el metanoā, mejorar la información a la ciudadanĆa y desplegar planes eficaces a nivel estatal y autonómico se antoja decisivo para que la próxima temporada de calor no vuelva a traducirse en otro salto de este contaminante.