La red de 25 pymes de biodiĆ©sel que abastece el corte obligatorio del diĆ©sel interrumpió su actividad para el mercado interno y puso sobre la mesa el riesgo de faltas de gasoil a partir de septiembre. Repartidas entre Buenos Aires, Santa Fe, La Pampa, San Luis y Entre RĆos, estas plantas sostienen que el contexto regulatorio las empuja a vender por debajo del coste y que el parón es, por ahora, la Ćŗnica salida para evitar mayores quebrantos.
SegĆŗn las cĆ”maras que las representan, la decisión llega tras 15 meses de atraso en los valores oficiales y los cambios regulatorios y de mercado que afectan al sector. Denuncian que los precios publicados por la SecretarĆa de EnergĆa no cubren los costos de fabricación y que, con este desajuste, solo podrĆan cumplir una Ćnfima porción del cupo que tienen asignado por normativa.
Por qué se detuvo la producción
De acuerdo con la CĆ”mara de Empresas Pymes Regionales Elaboradoras de Biocombustibles (CEPREB), el precio vigente fijado por la SecretarĆa es de 1.408.687 pesos por tonelada, mientras que el costo efectivo de producir esa misma tonelada ronda los 1.641.000 pesos. La fórmula sectorial sugiere un nivel en el entorno de 1.690.000-1.691.000 pesos, incluyendo un margen mĆnimo de rentabilidad.
La brecha no es nueva: en agosto se publicó un valor de 1.354.507 pesos frente a un precio teórico cercano a los 1.690.000 pesos. Con semejante desfasaje, las pymes ya avisaron a EnergĆa que la mayorĆa no podrĆ” cumplir el cupo, lo que tensiona el abastecimiento de diĆ©sel al consumidor final.
El contexto se agrava porque cerca del 90% de los insumos (aceite de soja y metanol, entre otros) estĆ”n dolarizados. En paralelo, estimaciones privadas del sector calculan pĆ©rdidas acumuladas por mĆ”s de 80 millones de dólares desde mediados de 2024, un rojo difĆcil de pilotar con el precio regulado por debajo de los costos.
Impacto en el abastecimiento y el mercado
El marco regulatorio viene dado por la Ley 27.640, vigente hasta 2030: fija cupos de adquisición obligatoria para refinadoras y establece un corte del 7,5% de biodiĆ©sel en el gasóleo. En el caso del bioetanol, la mezcla con las gasolinas es del 12% (6% maĆz y 6% caƱa).
Pese a ese mandato, en los Ćŗltimos meses el corte efectivo quedó por debajo de lo previsto: en noviembre se ubicó en torno al 4%, y en febrero y marzo no superó el 6%. La parada de las plantas amenaza con profundizar ese desvĆo si no hay cambios en los precios regulados.
Con la producción detenida, las empresas anticipan que solo podrĆ”n entregar una parte mĆnima de su cupo. El sector advierte que, de persistir, podrĆa resentirse la oferta de diĆ©sel para el transporte y las actividades productivas, con potencial impacto en los costes logĆsticos.
En el plano laboral, de momento no se reportan despidos, pero las cĆ”maras admiten que podrĆan darse suspensiones o vacaciones anticipadas si la crisis se estira. La actividad, subrayan, es clave para el interior productivo por su aporte al empleo y a las cadenas agroindustriales.
QuƩ reclaman las cƔmaras del sector
Las entidades que nuclean a las plantas āCEPREB, CASFER y CAPBAā apuntan a la SecretarĆa de EnergĆa y denunciaron la crisis en la industria del biodiĆ©sel. Sostienen que los precios no se actualizan conforme a la fórmula prevista en la normativa, sino con criterios vinculados al control de la inflación, lo que las deja operando en pĆ©rdida.
TambiĆ©n remarcan que el biodiĆ©sel no fue el responsable de las subas en el precio de surtidor. Aseguran que la liberalización de los combustibles lĆquidos permitió incrementos que trasladaron el grueso del ajuste al consumidor, mientras el biodiĆ©sel quedó rezagado y presionado a la baja.
En documentos tĆ©cnicos presentados al Gobierno, calculan que una actualización plena del biodiĆ©sel aƱadirĆa apenas 19 pesos por litro de gasoil, un valor que, dicen, podrĆa ser absorbido por las refinadoras tras los incrementos que ya aplicaron en los combustibles tradicionales.
El sector denuncia ademĆ”s un trato asimĆ©trico: el aceite de soja y el diĆ©sel en surtidor tienen precio liberado y se mueven con el tipo de cambio, mientras que el biodiĆ©sel permanece anclado por debajo del costo. A su juicio, esto vulnera la seguridad jurĆdica e incluso afecta derechos de propiedad al obligar a operar en quebranto durante mĆ”s de un aƱo.
QuƩ puede pasar a partir de ahora
Con las notificaciones ya cursadas a la autoridad energĆ©tica y sin una seƱal inmediata de corrección, el sector pide una actualización urgente que restablezca la fórmula. De no ocurrir, el desabastecimiento de gasoil podrĆa empezar a notarse en las próximas semanas, especialmente desde septiembre, y el corte obligatorio seguirĆa por debajo del objetivo.
En este tablero, la definición del precio de referencia y el cumplimiento de los cupos serÔn determinantes. Las pymes recuerdan su papel como generadoras de ahorro de divisas, empleo en el interior y industrialización de la ruralidad, ademÔs de contribuir a la transición energética con menores emisiones respecto a los combustibles fósiles.
La foto que dejan estos datos es nĆtida: el parón de las 25 plantas de biodiĆ©sel combina un conflicto de precios regulados con efectos inmediatos sobre la oferta de diĆ©sel y la actividad. Entre un valor oficial de 1.408.687 $/t, un costo de 1.641.000 $/t y una referencia tĆ©cnica en torno a 1,69 millones $/t, el margen negativo luce insostenible; si no hay correcciones, la producción, el empleo regional y la logĆstica podrĆan quedar bajo mayor presión.