Lactalis España y Magnon han dado un paso mÔs en su estrategia energética con el lanzamiento de dos proyectos clave de biomasa en sus centros de producción de Granada y Villarrobledo (Albacete). Se trata de una apuesta clara por la descarbonización industrial y por un modelo energético apoyado en fuentes renovables.
Estas nuevas instalaciones de biomasa, ubicadas en dos fĆ”bricas estratĆ©gicas del grupo lĆ”cteo, pretenden reducir de forma muy notable la dependencia del gas natural y reforzar el peso de la energĆa tĆ©rmica renovable en los procesos productivos. Al mismo tiempo, los proyectos buscan impulsar la economĆa local mediante el uso de recursos agroforestales de proximidad y la creación de empleo.
Dos plantas de biomasa en Granada y Villarrobledo

La iniciativa conjunta contempla la promoción de dos nuevas plantas de biomasa en las fĆ”bricas de Lactalis en Granada y Villarrobledo. Magnon, compaƱĆa especializada en energĆa renovable a partir de biomasa forestal y agrĆcola, serĆ” la encargada de ejecutar y gestionar estas instalaciones, integrĆ”ndolas en el dĆa a dĆa de la actividad industrial.
En términos económicos, el conjunto de los proyectos supone una inversión global superior a los 12 millones de euros. La planta de Granada cuenta con un presupuesto de algo mÔs de 6,06 millones de euros, mientras que la de Villarrobledo alcanza los 6,35 millones. Ambas actuaciones se benefician de una cofinanciación parcial a través del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) de descarbonización industrial, impulsado por el Gobierno de España.
MĆ”s allĆ” de la cifra de inversión, la finalidad principal es claramente ambiental: Lactalis aspira a lograr en EspaƱa una reducción del 76% de sus emisiones de COā de alcance 1 y 2 respecto al aƱo base 2019, una vez estas plantas entren en operación. Este objetivo se suma a otros proyectos de energĆas renovables ya en marcha en las instalaciones del grupo en el paĆs.
Desde la compaƱĆa se subraya que estas dos plantas de biomasa encajan en una estrategia mĆ”s amplia de transición energĆ©tica, alineada con los compromisos climĆ”ticos validados por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), que marca una hoja de ruta clara para la descarbonización de sus operaciones.
Capacidad energética y sustitución del gas natural
Cada una de las nuevas instalaciones contarÔ con una caldera de vapor saturado de 10 toneladas por hora a 16 bar(g), dimensionada para cubrir las necesidades térmicas de los procesos de producción lÔctea. La combustión se realizarÔ en calderas diseñadas para biomasa, similares a las que se adjudican en proyectos industriales como otras plantas de gran potencia, garantizando la integración con procesos industriales.
En tĆ©rminos de producción, la planta de Villarrobledo tendrĆ” una capacidad de generación de unos 37.000 MWh tĆ©rmicos al aƱo, mientras que la de Granada alcanzarĆ” los 41.000 MWh/aƱo. En conjunto, se sitĆŗan en el entorno de los 40.000 MWh/aƱo por instalación, lo que representa un volumen significativo de energĆa renovable aplicado directamente a procesos industriales. Proyectos similares en escala muestran la viabilidad tĆ©cnica y económica de estas potencias (ejemplos en otras provincias).
Esta aportación de energĆa tĆ©rmica verde se suma a las plantas fotovoltaicas ya operativas en ambas localizaciones, que llevan aƱos inyectando electricidad renovable para cubrir una parte relevante del consumo elĆ©ctrico de las fĆ”bricas. Con la biomasa, Lactalis refuerza ahora el frente de la energĆa tĆ©rmica, una pieza fundamental en la industria alimentaria.
Desde un punto de vista técnico, la combinación de biomasa y solar fotovoltaica permite diversificar las fuentes energéticas y mejorar la resiliencia del suministro, al tiempo que se reduce la exposición a la volatilidad de los combustibles fósiles. Este enfoque mixto encaja con las tendencias actuales de la transición energética en Europa.
La inclusión de equipos de última generación para la combustión y el control de emisiones busca, ademÔs, optimizar el rendimiento y minimizar las pérdidas energéticas, algo especialmente relevante en un sector con consumos térmicos elevados como es el lÔcteo.
Biomasa certificada y desarrollo rural

Una de las claves del proyecto es el tipo de combustible empleado. La biomasa utilizada estarĆ” Ćntegramente certificada conforme a los estĆ”ndares europeos de sostenibilidad, un aspecto que ha centrado anĆ”lisis y debates en publicaciones sobre sostenibilidad y trazabilidad.
El abastecimiento se realizarĆ” con recursos agroforestales procedentes de Albacete, Granada y provincias cercanas. Esta proximidad tiene varias ventajas: reduce la huella de carbono asociada al transporte, favorece el aprovechamiento de subproductos y restos de origen agrĆcola y forestal, y genera actividad económica en zonas rurales. La cadena de suministro de biomasa y la movilización de subproductos son elementos clave en este esquema.
El enfoque pretende que las instalaciones no solo sean un proyecto energƩtico, sino tambiƩn una palanca para dinamizar territorios tradicionalmente ligados al sector primario. La cadena de suministro de biomasa implica a propietarios forestales, empresas de servicios agrarios, transportistas y pequeƱos proveedores locales.
Al mismo tiempo, se refuerza la idea de circularidad: materiales que antes podĆan considerarse residuos se transforman en un recurso energĆ©tico Ćŗtil, contribuyendo a una gestión mĆ”s ordenada de montes y cultivos, lo que tambiĆ©n puede ayudar a la prevención de incendios y al mantenimiento del paisaje.
Para las administraciones y la industria, este tipo de proyectos sirve como ejemplo de cómo la transición energĆ©tica puede ir de la mano del desarrollo rural, evitando el vaciamiento de determinadas comarcas y generando nuevas oportunidades de negocio vinculadas a la bioenergĆa.
TecnologĆa innovadora y economĆa circular
AdemĆ”s del origen renovable del combustible, las nuevas plantas se han diseƱado con tecnologĆas avanzadas para la generación y gestión eficiente de energĆa tĆ©rmica. Los sistemas de control, la regulación de la combustión y los equipos de intercambio de calor se han dimensionado para asegurar un funcionamiento estable y con altos niveles de eficiencia.
El planteamiento contempla no solo el rendimiento energĆ©tico, sino tambiĆ©n la reducción al mĆnimo de las emisiones asociadas al proceso, cumpliendo con la normativa europea mĆ”s exigente en materia de calidad del aire y emisiones industriales. De esta forma, se busca compatibilizar la producción intensiva con un impacto ambiental limitado.
Otro aspecto relevante es la gestión de subproductos como cenizas y escorias. En lugar de tratarlos como simples residuos, el proyecto estudia su valorización como fertilizantes agrĆcolas o incluso como combustible alternativo en determinados usos, encajando de lleno en los principios de economĆa circular.
La integración de estas soluciones permite que el ciclo completo de la biomasa, desde su origen hasta la gestión de los restos, quede alineado con los criterios de sostenibilidad y aprovechamiento mÔximo de recursos, algo cada vez mÔs valorado por clientes, administraciones y sociedad.
Esta visión global se enmarca en la polĆtica de responsabilidad social corporativa de Lactalis y en la estrategia de Magnon, que lleva mĆ”s de dos dĆ©cadas desarrollando proyectos de generación renovable con biomasa en EspaƱa, ahora cada vez mĆ”s focalizados en aplicaciones industriales.
Impacto en el empleo y en la industria lƔctea
En el plano laboral, las previsiones apuntan a que cada planta generarÔ alrededor de 20 empleos, sumando puestos directos e indirectos ligados tanto a la operación de las instalaciones como a la cadena de suministro de biomasa. En total, se estima la creación de unos 40 empleos asociados a estos proyectos.
Los trabajos de construcción y puesta en marcha tambiĆ©n implican la participación de empresas auxiliares de ingenierĆa, montaje y mantenimiento, lo que aƱade un impacto adicional sobre el tejido productivo local y regional.
Desde la óptica sectorial, la iniciativa sitúa a Lactalis España como uno de los referentes en descarbonización dentro de la industria lÔctea europea. La sustitución de combustibles fósiles por soluciones térmicas renovables se ha convertido en uno de los grandes retos para las empresas de alimentación y bebidas, dada su elevada demanda de calor de proceso.
La entrada en operación de las plantas estÔ prevista, según el calendario actual, para junio de 2026. A partir de ese momento, el impacto en la huella de carbono de las fÔbricas serÔ inmediato, consolidando el avance ya conseguido con otras inversiones previas en renovables.
En un contexto de creciente presión regulatoria y de mercado sobre las emisiones, contar con instalaciones energĆ©ticas propias y renovables ofrece a la compaƱĆa mayor flexibilidad para adaptarse a futuras exigencias climĆ”ticas y para responder a la demanda de productos con menor impacto ambiental.
Una estrategia de descarbonización por etapas
Las plantas de biomasa forman parte de una estrategia mĆ”s amplia de Lactalis EspaƱa, que lleva varios aƱos transformando su modelo energĆ©tico. El camino no empieza aquĆ: en 2020, por ejemplo, la planta de Granada ya habĆa realizado el cambio de gasóleo a gas natural, logrando una reducción aproximada del 88% en las emisiones de COā de esa instalación respecto a 2019.
A este primer paso se han ido sumando otras iniciativas. En 2019, la empresa firmó un acuerdo PPA con Engie para asegurar que al menos la mitad de su demanda eléctrica anual en España proviniera de fuentes renovables, reforzando asà el peso de la electricidad verde en su mix energético.
Desde 2021 se han puesto en marcha plantas solares fotovoltaicas en varios centros de producción, entre ellos Granada, Villarrobledo, Marchamalo (Guadalajara) y Mollerussa. Estas instalaciones cubren actualmente entre el 10% y el 23% del consumo de energĆa elĆ©ctrica de cada fĆ”brica, dependiendo de la ubicación y de la configuración de cada proyecto.
Con la incorporación de la biomasa a gran escala en Granada y Villarrobledo, la compaƱĆa avanza ahora en la descarbonización de la energĆa tĆ©rmica, un Ć”mbito donde la electrificación directa no siempre resulta viable tĆ©cnica o económicamente, especialmente en procesos que exigen grandes volĆŗmenes de vapor.
AdemÔs, Lactalis España participa en la Alianza Q-Cero, impulsada por Iberdrola, que tiene como objetivo acelerar la descarbonización térmica en el tejido industrial español mediante soluciones colaborativas y proyectos compartidos entre empresas.
El papel de Magnon en la transición energética industrial
Por su parte, Magnon se posiciona como un socio especializado en soluciones integrales de energĆa tĆ©rmica renovable con biomasa. Con mĆ”s de 20 aƱos de trayectoria en este campo, la compaƱĆa ha ido trasladando su experiencia desde la generación elĆ©ctrica con biomasa hacia proyectos especĆficos para industrias intensivas en energĆa.
En los Ćŗltimos aƱos, Magnon ha trabajado con distintas compaƱĆas del sector agroalimentario para diseƱar y operar sistemas de biomasa que permitan sustituir combustibles fósiles en procesos de producción, aportando no solo tecnologĆa, sino tambiĆ©n gestión de suministro y operación.
En el caso de los proyectos de Granada y Villarrobledo, la firma se encargarÔ de la ejecución y gestión de las plantas de biomasa, asegurando su integración con las necesidades de proceso de Lactalis y manteniendo un enfoque orientado a la eficiencia y al respeto al entorno.
La colaboración entre ambas empresas se presenta como un ejemplo de cómo la alianza entre industria y especialistas energéticos puede acelerar la transición hacia modelos productivos de menor impacto climÔtico, sin renunciar a la competitividad ni a la seguridad de suministro.
A través de este tipo de proyectos, Magnon refuerza su estrategia de crecimiento en el Ômbito de la descarbonización industrial, poniendo su experiencia y capacidad técnica al servicio de grandes consumidores energéticos que buscan transformar sus instalaciones en clave climÔtica.
Todo este despliegue de biomasa, solar y acuerdos de suministro renovable sitúa a Lactalis España en una posición destacada dentro del proceso de transición energética en la industria europea, mostrando cómo una empresa lÔctea puede combinar rentabilidad, seguridad de suministro y reducción drÔstica de emisiones mediante una planificación por etapas, alianzas estratégicas y el aprovechamiento de recursos locales.
