La Reina Letizia visita BioCultura Madrid

  • Visita privada de la Reina Letizia a BioCultura en IFEMA, sin anuncio previo y con llegada a última hora de la tarde.
  • Recorrido por diversos stands y conversación con artesanos y marcas eco como TicSilver y Be Cherry Cosmetics.
  • La feria reúne centenares de expositores de alimentación ecológica, cosmética natural y moda sostenible.
  • Entidades científicas critican la presencia de contenidos sin evidencia; la organización defiende la programación.

Visita de la Reina Letizia a BioCultura en IFEMA

La Reina realizó una visita privada a la feria BioCultura Madrid 2025, celebrada en el recinto ferial de IFEMA. Sin convocatoria pública ni cobertura oficial, la consorte recorrió la muestra en un ambiente relajado, intercambiando impresiones con expositores y asistentes.

Testigos presenciales sitúan su llegada a IFEMA alrededor de las 18:00, cuando se adentró por el pabellón asignado a la feria para completar el recorrido. La parada no figuraba en la agenda y, según fuentes del entorno ferial, no hubo anuncio previo por parte de la Casa del Rey, al tratarse de una actividad de carácter personal.

Detalles de una visita discreta

Recorrido de la Reina Letizia por BioCultura

La aparición se produjo el jueves 6 de noviembre, unas horas después de que presidiera, en el Palacio de El Pardo, los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño. En IFEMA se la vio caminar con normalidad, acompañada por un discreto dispositivo de seguridad y sin acompañamiento institucional.

El estilismo escogido respondió al tono del evento: prendas cómodas y sobrias —jersey claro y vaqueros oscuros—, con calzado negro de perfil bajo. Una elección funcional y acorde a una aparición no protocolaria en un entorno ferial.

Recorrido por los stands y trato con expositores

Durante el paseo, la Reina se interesó por diferentes propuestas de consumo responsable y artesanía. Volvió a detenerse en el espacio de TicSilver, donde su responsable, Elisabeth Gómez, relató que la consorte reconoció su trabajo de años anteriores y conversó sobre sus diseños. El encuentro terminó con la ya habitual fotografía juntas, un gesto que el público celebró con cercanía.

También pasó por el estand de Be Cherry Cosmetics, firma extremeña que trabaja con activos de origen vegetal. Según explicó Ainoha Mantaut, cofundadora de la marca, Doña Letizia preguntó por la evolución del proyecto y se interesó por algunas de sus referencias de tratamiento, manteniendo un tono cordial y curioso con el equipo.

Además, hubo otras paradas en puestos de cosmética eco, moda sostenible y accesorios, donde los responsables le trasladaron novedades y le ofrecieron pequeños obsequios habituales en el ámbito ferial. En todos los casos, el enfoque fue el de una visita cercana, con conversaciones breves y numerosas peticiones de fotos por parte del público.

Qué ofrece BioCultura en IFEMA

BioCultura Madrid es una de las principales citas de consumo responsable y producción ecológica del calendario nacional. En esta edición, que se celebra del 6 al 9 de noviembre, la feria reúne sectores como alimentación ecológica, cosmética e higiene eco-natural, moda sostenible, casa sana y espacios de ONG, con un programa paralelo de charlas y demostraciones.

De acuerdo con datos difundidos por la organización, el evento congrega a más de 500 expositores y a decenas de miles de visitantes a lo largo de cuatro días. La Reina recorrió buena parte del circuito, parándose a escuchar explicaciones y atendiendo a quienes le pedían una instantánea.

Reacciones y debate público

La presencia de Doña Letizia en la feria ha generado también comentarios críticos. Diversas entidades —RedUNE (Red de Prevención del Sectarismo), Red Parental España, la APETP y ARP-SAPC— han cuestionado la inclusión en el programa de contenidos vinculados a pseudoterapias y usos sin respaldo científico, y han advertido del riesgo de «blanqueo» que podría implicar la visita de una figura institucional. Algunos colectivos han descrito este fenómeno con el término «SectWashing», en referencia a la legitimación indirecta de prácticas controvertidas mediante su asociación a causas amables.

Organizaciones profesionales como la Organización Médica Colegial y la propia APETP vienen alertando desde hace años de los riesgos de abandonar terapias validadas por tratamientos sin evidencia. En informes y estimaciones previas, se subraya el potencial impacto sobre la salud pública y el retraso de diagnósticos, extremo que el sector sanitario pide abordar con criterios de evidencia.

Por su parte, la feria está organizada por la Asociación Vida Sana (AVS), que ha defendido públicamente el evento y su sistema de revisión interna, asegurando que no constan quejas oficiales sobre su programación. Al mismo tiempo, declaraciones de su dirección en medios, aludiendo a conceptos como «dispositivos cuánticos» aplicados a la salud, han alimentado interrogantes sobre el rigor de determinados contenidos.

En paralelo a la oferta de alimentación ecológica y artesanía, la guía de actividades de BioCultura incluye talleres y ponencias sobre prácticas como reiki, homeopatía o acupuntura, entre otras. Para los críticos, esta combinación difumina los límites entre la divulgación de hábitos saludables y la promoción de propuestas no avaladas por la comunidad científica.

Hasta el momento, ni Zarzuela ni el Ministerio de Sanidad han comentado la polémica. Mientras, divulgadores partidarios de la medicina basada en la evidencia han insistido en reforzar la información al consumidor para garantizar decisiones libres y bien fundamentadas.

Contexto en la agenda de la Reina

La visita a BioCultura se produjo después de un acto institucional de peso en El Pardo, donde la Reina destacó la creatividad y el talento del ecosistema innovador español al entregar los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño. Fue su único compromiso en solitario de la jornada antes de dirigirse, ya por la tarde, al recinto ferial.

En los días siguientes, la agenda prevé el viaje de Estado a China, con paradas en Chengdú y Pekín y reuniones al máximo nivel institucional y económico. Un calendario intenso que no impidió que la Reina mantuviera su interés por la sostenibilidad a través de esta visita privada a la feria madrileña.

La aparición en IFEMA dejó una estampa ya conocida: una Reina que reserva tiempo para conocer de primera mano proyectos vinculados al consumo responsable, junto a un debate creciente sobre los límites entre divulgación y pseudociencia en este tipo de eventos. A la espera de nuevas reacciones institucionales, la cita de BioCultura avanza con su programa previsto, y la conversación pública se centra en cómo equilibrar apoyo a la economía eco y garantías de rigurosidad para el visitante.