En los últimos meses, varios ayuntamientos españoles han decidido dar un vuelco a sus servicios de recogida de residuos. Nuevas concesiones, inversiones millonarias y la introducción de sistemas mÔs sostenibles marcan el ritmo de una transformación que busca mejorar la eficiencia y adaptarse a las exigencias medioambientales. La renovación de los contratos y la llegada de nueva maquinaria son algunas de las señales mÔs evidentes.
De norte a sur, localidades como Ourense, Lleida, Alcoy o Alicante han puesto en marcha planes para reforzar la recogida selectiva y ampliar las plantillas. El objetivo común es modernizar un servicio esencial con mejores medios y una mayor implicación ciudadana.
Nuevos contratos y mayores inversiones
La mayorĆa de estas localidades ha optado por licitar nuevas concesiones con presupuestos mĆ”s elevados. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Ourense ha adjudicado a la UTE Eco Auriense un contrato que supera los 15 millones de euros anuales y tendrĆ” una vigencia de diez aƱos. En la misma lĆnea, Lleida firmó un acuerdo con Ilnova por un total de 262 millones para una dĆ©cada, mientras que Alcoy ha asignado a FCC un presupuesto de 3,1 millones al aƱo para la recogida de basuras y, por otra parte, prepara la adjudicación de la limpieza viaria. Las cuantĆas reflejan un esfuerzo presupuestario considerable para atender las demandas de los ciudadanos.

En Alicante, la nueva contrata para la recogida de textiles cuenta con un presupuesto de 1,6 millones para cuatro años e introduce incentivos para triplicar las toneladas recogidas. En Villa de Mazo (La Palma), se destinarÔn 128.000 euros a construir islas ecológicas que oculten los contenedores y reduzcan su impacto visual. La estética urbana también se tiene en cuenta en esta modernización.
Puerta a puerta y mƔs personal
Una de las tendencias mĆ”s destacadas es la implantación de la recogida puerta a puerta en zonas donde antes habĆa contenedores comunes. Lleida tiene previsto extender este sistema a todos sus polĆgonos industriales, eliminando los puntos de vertido que, segĆŗn el ayuntamiento, se habĆan convertido en vertederos ilegales. En Alcoy, el servicio incluye la recogida puerta a puerta del cartón comercial y la recogida de voluminosos por la tarde. Este cambio requiere un mayor nĆŗmero de trabajadores, y por eso ambas ciudades amplĆan sus plantillas: Alcoy pasarĆ” de 78 a 104 empleados, y Lleida contratarĆ” a 95 nuevos profesionales.

AdemĆ”s, se incorporan nuevos vehĆculos y maquinaria. Ourense ha presentado barredoras, carritos y triciclos, mientras que Lleida sumarĆ” 119 vehĆculos a su flota. La tecnologĆa tambiĆ©n llega a los contenedores, como el contenedor marrón con cerradura electrónica que se instalarĆ” en Alcoy para controlar la fracción orgĆ”nica.
Hacia un servicio mƔs eficiente
La preocupación por la calidad no se limita a la contrata principal. En Alhama de Murcia, el ayuntamiento ha encargado una auditorĆa externa por 12.000 euros para evaluar el servicio de limpieza viaria y recogida de residuos durante tres meses. Este tipo de anĆ”lisis ayuda a detectar carencias y proponer mejoras. La gestión de residuos se estĆ” profesionalizando con instrumentos como las auditorĆas o los sistemas de pago por generación.
En definitiva, las iniciativas puestas en marcha por estos municipios demuestran que la recogida de residuos estĆ” viviendo una profunda transformación en EspaƱa. La combinación de mayores inversiones, nuevas tecnologĆas y mĆ”s personal apunta a un servicio mĆ”s sostenible y adaptado a las necesidades actuales. La ciudadanĆa es la principal beneficiada de estos cambios, aunque aĆŗn queda trabajo por hacer en la concienciación y la colaboración vecinal.
