La planta de reciclaje de baterías de litio en León que aspira a liderar el mercado ibérico

  • Urbaser construye en Cubillos del Sil (León) una planta de reciclaje de baterías de litio con más de 20.000 toneladas anuales de capacidad.
  • El proyecto ha recibido 6,3 millones de euros del IDAE tras ser el mejor valorado del programa Renocicla.
  • La instalación se integrará en una red logística ibérica con más de 900 camiones y centros de tratamiento en España y Portugal.
  • La compañía prevé nuevas plantas en Zaragoza, el sur de España y Portugal, reforzando su liderazgo en economía circular.

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La localidad berciana de Cubillos del Sil, en la provincia de León, se prepara para acoger una de las instalaciones más relevantes en el reciclaje de baterías de litio de la Península Ibérica. Urbaser, compañía especializada en soluciones medioambientales, está levantando allí una planta de reciclaje de baterías de litio que aspira a convertirse en pieza clave de la economía circular vinculada al vehículo eléctrico y a los residuos electrónicos.

Este proyecto ha sido el mejor puntuado por el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en la primera convocatoria del Programa Renocicla, lo que le ha valido una ayuda pública de 6,3 millones de euros. La futura planta no solo tendrá impacto en el sector energético y de residuos, sino también en el empleo y en la reindustrialización de una comarca que busca nuevas oportunidades económicas.

Una planta estratégica en Cubillos del Sil para la Península Ibérica

La instalación que Urbaser construye en Cubillos del Sil (Castilla y León) se concibe como un complejo de referencia en el tratamiento de baterías de litio en España y Portugal. Las obras comenzaron en enero de 2026 y la compañía prevé que la planta pueda iniciar su actividad industrial en la segunda mitad de 2027, si se cumplen los plazos previstos.

El proyecto se ha diseñado para desarrollarse por fases, de manera que la capacidad de tratamiento aumente progresivamente hasta superar las 20.000 toneladas anuales de residuos. Esta cifra sitúa a la planta leonesa como un actor de escala ibérica, con vocación de centralizar buena parte del reciclaje de baterías de vehículos eléctricos, equipos electrónicos y aplicaciones industriales.

Según la información facilitada por la empresa, la instalación se convertirá en el «epicentro» de la gestión de baterías en la Península Ibérica. No se trata solo de triturar o desmantelar componentes, sino de recuperar materiales de alto valor -como metales y compuestos críticos- para reintroducirlos en nuevas cadenas de fabricación, reduciendo la dependencia de materias primas externas.

La planta está concebida con un marcado carácter innovador, poniendo el foco en un alto grado de reciclabilidad y en la recuperación de materiales de segunda vida. Esto implica optimizar los procesos de separación y valorización de componentes, de forma que el aprovechamiento sea máximo tanto en términos ambientales como económicos. Urbaser también explorará la recuperación y segunda vida de componentes cuando sea aplicable.

Además del impacto tecnológico, el proyecto tiene una dimensión claramente territorial. Urbaser subraya que la inversión permitirá generar empleo de calidad en la comarca del Bierzo, en un contexto de transición justa tras el cierre de instalaciones vinculadas al carbón y a la generación térmica. La planta se sitúa así como uno de los pilares de la nueva industria verde en la zona.

Financiación pública y reconocimiento técnico del IDAE

El impulso definitivo a este proyecto llegó con la resolución del Programa Renocicla del IDAE, enmarcado dentro del PERTE de Economía Circular y financiado con fondos europeos NextGenerationEU. El plan de Urbaser fue el que obtuvo la puntuación más alta entre todas las solicitudes presentadas en la primera convocatoria.

Fruto de esa valoración, la compañía ha recibido una subvención de 6,3 millones de euros destinada específicamente a la construcción y puesta en marcha de la planta de reciclaje de baterías de litio en Cubillos del Sil. Esta ayuda pública se suma a la inversión privada que la empresa aporta para desarrollar la tecnología y la infraestructura necesarias.

La máxima puntuación del IDAE se interpreta en el sector como un respaldo a la solidez técnica y financiera de Urbaser y a la contribución del proyecto a los objetivos de descarbonización, gestión responsable de residuos y autonomía estratégica en materiales críticos. La administración valora especialmente la capacidad de este tipo de plantas para reducir el impacto ambiental de las baterías al final de su vida útil.

Desde la compañía se destaca que solo con una estructura empresarial robusta es posible acometer proyectos de esta complejidad tecnológica e industrial. El reconocimiento institucional refuerza la posición de Urbaser como uno de los actores llamados a liderar el reciclaje avanzado de baterías en España y, por extensión, en el conjunto de Europa.

La subvención pública, además, permite acelerar plazos y dotar al proyecto de un mayor margen de innovación, algo clave en un ámbito en el que la normativa europea sobre baterías es cada vez más exigente en términos de reciclado mínimo, trazabilidad y contenido reciclado en nuevos productos.

Red logística y trazabilidad total del residuo

Más allá de la planta física en León, la propuesta de Urbaser se apoya en una infraestructura logística ya consolidada en toda Iberia. La compañía cuenta con una amplia red de Centros de Tratamiento de Soluciones Industriales, distribuidos entre España y Portugal, que funcionan como nodos de recogida, clasificación y almacenamiento previo de residuos.

Esta red se complementa con una flota propia de más de 900 camiones, lo que permite controlar todo el recorrido del residuo desde su origen hasta su tratamiento final. La trazabilidad total es uno de los pilares del modelo, ya que facilita cumplir con las exigencias regulatorias, dar garantías a fabricantes y distribuidores y evitar desvíos incontrolados de materiales peligrosos.

Gracias a esta estructura, la empresa ya está en condiciones de ofrecer soluciones de almacenamiento y gestión final de baterías de litio incluso antes de que la planta de Cubillos del Sil entre en funcionamiento. Lo hace mediante acuerdos internacionales y logística transfronteriza, asegurando que las baterías recogidas tengan un destino adecuado y conforme a la normativa vigente.

Para los clientes industriales, esta red supone poder cumplir desde ya con sus objetivos de sostenibilidad, sin tener que esperar a la apertura de la planta leonesa en 2027. Es decir, los flujos logísticos y los procedimientos de gestión ya están operativos, y la planta de León se integrará como pieza central de un sistema que funciona en red.

La compañía insiste en que el enfoque va más allá del simple tratamiento de residuos: se trata de consolidar un ecosistema de economía circular aplicado a componentes electrónicos, en el que recolección, transporte, almacenamiento y reciclaje trabajen de forma coordinada para maximizar la recuperación de recursos y minimizar los impactos ambientales.

Expansión industrial y nuevas plantas en España y Portugal

El proyecto de Cubillos del Sil se enmarca en una estrategia industrial de mayor alcance que Urbaser está desplegando en la Península Ibérica. La compañía trabaja en paralelo en la transformación de su planta de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) en Zaragoza, adquirida a finales de 2024, para convertirla en una de las instalaciones más eficientes y sostenibles del sector.

Desde esa adquisición, la empresa ha venido invirtiendo en ingeniería, personal especializado y nuevos equipos con el objetivo de situar a la planta zaragozana como referencia en el tratamiento avanzado de RAEE en Iberia. Esta modernización está alineada con las crecientes exigencias regulatorias europeas y con la necesidad de gestionar un volumen cada vez mayor de residuos electrónicos.

Paralelamente, Urbaser desarrolla la ingeniería de tres nuevas plantas específicas de tratamiento de baterías de litio. Una de ellas se ubicará también en Zaragoza, con previsión de entrada en funcionamiento a comienzos de 2029, reforzando el eje Aragón-Castilla y León como corredor industrial clave en el reciclaje de tecnologías asociadas a la electrificación.

Las otras dos instalaciones previstas se situarán en el sur de la península y en Portugal, buscando una cobertura geográfica equilibrada que reduzca distancias de transporte y mejore la eficiencia global del sistema. Con este despliegue, la compañía pretende consolidar un liderazgo técnico y operativo único en el mercado ibérico del reciclaje de baterías.

En conjunto, la red formada por la planta de Cubillos del Sil y los nuevos proyectos en Zaragoza, sur de España y Portugal dibuja un mapa industrial pensado para dar respuesta al fuerte crecimiento previsto en la generación de baterías fuera de uso, especialmente provenientes del automóvil eléctrico y de la electrificación de procesos industriales.

Impacto en la transición energética y en la economía local

La construcción de la planta de reciclaje de baterías de litio en León se produce en un momento clave para la transición energética y la electrificación del transporte en Europa. A medida que aumenta el parque de vehículos eléctricos y se despliegan sistemas de almacenamiento de energía, la gestión del final de vida de las baterías se convierte en un eslabón esencial de la cadena.

Urbaser se posiciona como un socio estratégico para fabricantes de vehículos eléctricos y de electrónica, que necesitan garantizar que sus baterías se gestionarán conforme a la normativa, con altos porcentajes de reciclaje y recuperación de materiales. Este tipo de instalaciones ayudan a cerrar el círculo, evitando que residuos complejos terminen en vertederos o en circuitos informales.

Desde el punto de vista regional, la planta de Cubillos del Sil representa una apuesta por la reindustrialización del Bierzo mediante actividades vinculadas a la economía verde. La generación de empleo estable y cualificado, unida a la llegada de inversión tecnológica, contribuye a redefinir el tejido productivo de una zona marcada por el proceso de transición energética y el cierre de instalaciones térmicas.

El alto grado de recuperación de materiales de segunda vida previsto en la planta también tiene implicaciones estratégicas para Europa, que busca reducir su dependencia de materias primas críticas importadas. Cada tonelada de baterías correctamente reciclada supone recuperar metales y compuestos que pueden alimentar nuevas líneas de producción, en lugar de tener que extraerlos de nuevo.

En este contexto, la combinación de apoyo público a través del IDAE, inversión privada y despliegue de infraestructuras industriales convierte al proyecto de Cubillos del Sil en un caso representativo del tipo de iniciativas que la Unión Europea quiere impulsar en los próximos años para avanzar en descarbonización y autonomía estratégica.

Con la puesta en marcha de la planta de reciclaje de baterías de litio en León prevista para la segunda mitad de 2027, y el desarrollo paralelo de nuevas instalaciones en otras regiones, Urbaser va tejiendo un ecosistema industrial ibérico centrado en la economía circular de las baterías y los residuos electrónicos, que combina innovación tecnológica, creación de empleo en territorios en transición y respuesta a las exigencias ambientales y regulatorias que marcarán el futuro de la movilidad y la energía en Europa.

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