La posible construcción de una planta de biogás en el polígono de Los Camachos ha encendido el debate público en Cartagena. El expediente, promovido por Heygaz Spain S. L., sigue su curso administrativo entre informes, alegaciones y posturas encontradas de vecinos, Ayuntamiento, Gobierno regional y tejido empresarial.
Sobre el papel, la instalación trataría hasta 65.000 toneladas anuales de residuos orgánicos mediante digestón anaerobia, en línea con la estrategia de economía circular regional. A la vez, se discute su encaje urbanístico, las distancias a zonas habitadas y la posible incidencia en el entorno del Mar Menor.
Dónde se ubicaría y en qué consiste
La planta se proyecta en una parcela del Polígono Industrial Los Camachos Norte, aproximadamente a 6 kilómetros del centro de Cartagena y a menos de 5 de El Algar. También se ha destacado su cercanía al Corredor Mediterráneo y a la futura ZAL, elementos que condicionan la logística y el tránsito en la zona.
El proyecto contempla una línea de digestón anaerobia para producir biogás a partir de residuos orgánicos y su posterior valorización energética. Este enfoque, según sus defensores, difiere de la incineración convencional al aprovechar el potencial energético del residuo. En Europa operan cientos de instalaciones similares y en España funcionan varias decenas, si bien el caso de Cartagena se somete a la regulación autonómica y municipal.
En el plano socioeconómico, la Cámara de Comercio estima un impacto laboral de alrededor de 80 empleos directos y 110 adicionales entre indirectos e inducidos, vinculado a la construcción, explotación y servicios auxiliares.
Tramitación y marco legal
El expediente se sometió a información pública en el BORM durante el verano. Vecinos han criticado el calendario por dificultar su participación, aunque colectivos como Ecologistas en Acción presentaron alegaciones en plazo. Estas aportaciones forman parte del dossier que analiza la administración.
La Consejería de Medio Ambiente señala que la Dirección General competente mantiene la evaluación abierta y no ha emitido resolución. En el proceso se ponderan informes de distintas administraciones, que pueden ser favorables, desfavorables o desfavorables subsanables, según el caso.
Desde el Ayuntamiento de Cartagena se remite a la normativa sectorial regional: si la Dirección General de Medio Natural y Evaluación Ambiental dictamina que el proyecto cumple los requisitos ambientales, podría obtener la autorización necesaria. El Consistorio subraya la condición de suelo urbano/industrial de la parcela y que la afección ambiental es competencia de la Comunidad Autónoma.
En paralelo, el Grupo Municipal Socialista, a través de Manuel Torres, anunciará en el próximo Pleno una petición para paralizar la tramitación de la licencia hasta que la Comunidad Autónoma apruebe una normativa específica que regule la ubicación de este tipo de plantas. Sostiene además que el suelo calificado como industrial logístico no se ajustaría a la actividad propuesta y propone estudiar la incompatibilidad urbanística, citando precedentes en otros municipios.
Lo que dicen los vecinos y las organizaciones sociales
La asociación vecinal de Los Camachos y residentes de áreas próximas han expresado su malestar por la ausencia de información previa y por la cercanía de la planta a algunos núcleos. Alegan que la recomendación de situar factorías de este tipo a más de 3.000 metros de viviendas no se cumpliría en todos los casos, y temen molestias por olores que podrían alcanzar incluso al casco urbano.
Otro foco de preocupación es la proximidad a la rambla de Miranda. Los vecinos advierten de que episodios de lluvias intensas podrían arrastrar contaminantes hacia el Mar Menor. Señalan asimismo el riesgo de filtraciones desde balsas de purines al acuífero si no se garantizan medidas de contención y control.
En el terreno logístico, al no existir macrogranjas inmediatas, se prevé el transporte de purines y subproductos desde otras ubicaciones. Cálculos vecinales apuntan a la circulación diaria de decenas de camiones (en torno a 56), con el consiguiente impacto sobre el tráfico y la convivencia en el entorno del polígono.
Para canalizar las dudas, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Cartagena y Comarca (Favcac) ha convocado un encuentro con sus asociaciones y ha invitado a la empresa promotora. El objetivo es compartir información contrastada y aclarar los aspectos técnicos del proyecto en un foro público.
La posición del tejido empresarial
La Cámara de Comercio de Cartagena respalda la iniciativa al considerarla una pieza útil para modernizar la gestión de residuos en la Región. Recuerda que la dependencia de los vertederos alcanza el 67% y valora la planta como un paso hacia la reducción de esa tasa en favor de opciones de valorización y recuperación de recursos.
Desde la óptica empresarial, el proceso está sujeto a normas ambientales exigentes e incorpora tecnologías de depuración de gases de alta eficiencia. Argumentan que la valorización energética, a diferencia de la simple incineración, aprovecha el biogás generado y contribuye a la transición energética.
En términos de desarrollo, la institución cameral cifra el impacto potencial en empleo directo e indirecto y vincula el proyecto con las líneas marcadas por el Plan Recircula 2024–2035 de la Región de Murcia, que persigue mejorar la prevención y el aprovechamiento de residuos.
Qué queda por decidir
Para que la planta pueda operar, el proyecto debe acreditar interés público, ubicarse en suelo industrial o demostrar compatibilidad urbanística y superar la autorización ambiental de la administración regional. Estos hitos, según las partes, son determinantes para dirimir el futuro de la iniciativa.
En las próximas fechas, el debate aterrizará en el Pleno municipal con la propuesta del PSOE de suspender la tramitación hasta contar con una normativa autonómica específica. En paralelo, la Dirección General continuará con la evaluación ambiental y la Favcac prevé reuniones informativas con la promoción para aclarar dudas técnicas.
Con el expediente aún abierto, la discusión gira en torno a dónde y cómo implantar la planta de biogás en Los Camachos, el equilibrio entre oportunidades (empleo, gestión de residuos y energía renovable) y riesgos (ubicación, distancias, tráfico y protección del Mar Menor), y el papel decisivo que tendrán las resoluciones técnicas y urbanísticas en la decisión final.