La localidad cacereña de Pozuelo de Zarzón cuenta desde finales de 2025 con un sistema de abastecimiento de agua potable renovado y reforzado, tras la culminación de unas obras que han supuesto una intervención integral en sus infraestructuras hidráulicas. La actuación se ha centrado en garantizar un suministro más seguro, estable y eficiente para todos los vecinos del municipio.
Con una inversión que asciende a 571.529,35 euros, cofinanciada a través de los fondos europeos FEDER dentro del Programa Operativo 2021-2027, el proyecto se ha desarrollado a lo largo de todo el año 2025, desde enero hasta diciembre. La Junta de Extremadura ha impulsado y ejecutado esta mejora, que ahora pasa a ser gestionada por el Ayuntamiento como entidad responsable de la explotación diaria del servicio.
Una actuación clave para reforzar la garantía del suministro

El objetivo principal del proyecto ha sido aumentar la fiabilidad y la calidad del agua potable que llega a los hogares de Pozuelo de Zarzón, minimizando incidencias y mejorando la capacidad de regulación del sistema. En un contexto en el que la gestión del agua cobra cada vez más importancia, especialmente en entornos rurales, estas obras suponen un salto cualitativo para el municipio.
Las tareas desarrolladas se enmarcan dentro de una estrategia más amplia de la Junta de Extremadura para modernizar las redes de abastecimiento en distintas localidades, con especial atención a la eficiencia energética y a la sostenibilidad. En el caso concreto de Pozuelo de Zarzón, la renovación de las infraestructuras permite disponer de un sistema más robusto ante posibles episodios de sequía o picos de consumo.
La intervención no se ha limitado a sustituir equipos antiguos, sino que ha abordado de manera global la capacidad de almacenamiento, la impulsión del agua y la desinfección, aspectos esenciales para que el servicio funcione con garantías. Esta visión integral es la que permite hablar de una auténtica mejora del abastecimiento y no solo de una actuación puntual.
Además, el hecho de que la obra haya sido cofinanciada con fondos europeos FEDER 2021-2027 sitúa a este proyecto dentro de las políticas de cohesión de la Unión Europea, que buscan reducir desigualdades territoriales y mejorar servicios básicos como el agua potable, especialmente en zonas rurales o menos pobladas.
Nuevo depósito elevado y mejora de la capacidad de regulación
Uno de los elementos más destacados de la actuación es la construcción de un nuevo depósito elevado de regulación, concebido para reforzar la capacidad del sistema. Este depósito cuenta con un volumen de almacenamiento de 50 metros cúbicos y se eleva hasta los 19,5 metros de altura, lo que permite aprovechar la diferencia de cota para garantizar una presión adecuada en la red de distribución.
La puesta en servicio de esta nueva infraestructura permite que el municipio disponga de una mayor reserva de agua en altura, clave para hacer frente a variaciones de consumo diarias o puntuales, así como para asegurar el abastecimiento en momentos en los que pueda haber incidencias en la captación o conducción. De este modo, se incrementa la estabilidad del servicio y se reduce el riesgo de cortes.
Junto al nuevo depósito, se ha llevado a cabo el acondicionamiento del depósito regulador ya existente, que también forma parte del sistema de almacenamiento del municipio. Esta actuación ha permitido actualizar las instalaciones, mejorar su funcionamiento y adaptarlas a las necesidades actuales, prolongando además la vida útil de la infraestructura.
La combinación de un depósito elevado de nueva construcción con un depósito regulador renovado ofrece al municipio una red de almacenamiento más flexible y segura, capaz de responder mejor ante situaciones de demanda elevada o variaciones en el caudal suministrado desde los puntos de origen del agua.
Impulsión modernizada y control de la calidad del agua
Otro de los pilares del proyecto ha sido la instalación de un sistema de impulsión formado por tres bombas, diseñado para asegurar el transporte del agua desde los puntos de captación hasta los depósitos y desde estos hasta la red de distribución. La incorporación de varios equipos de bombeo aporta redundancia al sistema, de manera que, si uno de ellos se detiene por avería o mantenimiento, las otras bombas puedan seguir operando.
Esta configuración permite ajustar el funcionamiento de las bombas en función de las necesidades reales de caudal y presión, mejorando tanto la eficiencia energética como la fiabilidad del servicio. La posibilidad de modular la impulsión supone también un mejor aprovechamiento de la energía consumida y una reducción del desgaste de los equipos.
En materia de calidad del agua, se ha construido una caseta de dosificación de cloro, destinada a realizar la desinfección del agua potable de manera controlada y segura. Este tipo de instalación facilita un tratamiento más preciso, ajustando la cantidad de producto desinfectante a las características del agua en cada momento y cumpliendo con los requisitos sanitarios vigentes.
Gracias a esta caseta de dosificación, el municipio puede garantizar que el agua suministrada cumple los estándares de potabilidad establecidos por la normativa española y europea, reforzando así la protección de la salud pública. Todo el proceso se integra en el esquema general del sistema de abastecimiento, de forma que el tratamiento y la distribución estén perfectamente coordinados.
Eficiencia energética: instalación eléctrica con apoyo fotovoltaico
La modernización del abastecimiento de agua en Pozuelo de Zarzón incorpora también un componente relevante de eficiencia energética. En el marco del proyecto, se ha ejecutado una nueva instalación eléctrica para dar servicio a los equipos de bombeo, sistemas de control y demás elementos electromecánicos relacionados con el funcionamiento de la infraestructura.
Como complemento a esta instalación, se ha previsto un apoyo fotovoltaico que contribuye a cubrir parte del consumo energético asociado al sistema de abastecimiento. Este recurso a la energía solar permite reducir la dependencia de la red eléctrica convencional y disminuir el coste energético a medio y largo plazo.
La utilización de energía fotovoltaica está en línea con las políticas europeas y nacionales que promueven una transición hacia modelos más sostenibles, especialmente en servicios públicos esenciales como el suministro de agua potable. De esta forma, el proyecto no solo mejora el servicio, sino que también avanza en materia de sostenibilidad ambiental.
Este enfoque resulta especialmente relevante en el medio rural, donde las infraestructuras municipales suelen tener recursos limitados y cualquier ahorro energético puede liberar fondos para otras necesidades locales. En el caso de Pozuelo de Zarzón, la combinación de modernización hidráulica y eficiencia energética refuerza la viabilidad del sistema a futuro.
Urbanización de la parcela y elementos auxiliares
Además de las actuaciones más visibles sobre depósitos, bombas o sistemas de tratamiento, el proyecto ha incluido el cerramiento y la urbanización de la parcela en la que se ubican las instalaciones. Estas tareas son fundamentales para garantizar la seguridad, el acceso adecuado y la protección de los equipos frente a agentes externos.
El cerramiento perimetral contribuye a evitar accesos no autorizados y posibles actos vandálicos, mientras que la urbanización facilita las labores de mantenimiento y operación diaria, permitiendo una circulación más cómoda y segura del personal técnico. También se han tenido en cuenta aspectos como la evacuación de aguas pluviales y la ordenación de los espacios interiores.
Junto a ello, se han ejecutado todas las conexiones y elementos auxiliares necesarios para integrar las nuevas infraestructuras en la red de abastecimiento existente: conducciones, válvulas, sistemas de control y demás piezas que aseguran el correcto funcionamiento global del sistema.
Este conjunto de actuaciones auxiliares, aunque menos visibles para la ciudadanía, es clave para que la infraestructura pueda operar de forma coordinada y fiable, evitando puntos débiles que puedan provocar incidencias o pérdidas de rendimiento en la red.
Del Gobierno autonómico al Ayuntamiento: gestión y mantenimiento
Una vez finalizadas las obras y verificado el correcto funcionamiento de todas las instalaciones, la infraestructura ha sido transferida al Ayuntamiento de Pozuelo de Zarzón, que asume a partir de ahora la gestión directa del sistema de abastecimiento de agua potable.
Este traspaso implica que el consistorio pasa a ser responsable de la explotación y el mantenimiento ordinario de las instalaciones, desde la operación de los equipos de bombeo hasta la supervisión de la calidad del agua, pasando por la conservación de los depósitos, la caseta de cloración y el resto de elementos asociados.
La coordinación entre la Junta de Extremadura, que ha impulsado y financiado el proyecto, y el Ayuntamiento, que se encarga de la gestión diaria, resulta esencial para garantizar la durabilidad de la inversión y que las mejoras introducidas se mantengan en el tiempo. Un mantenimiento adecuado será clave para evitar averías, pérdidas de agua o caídas de rendimiento.
Con esta nueva infraestructura ya en manos del consistorio, el municipio dispone de una base técnica más sólida sobre la que articular futuras mejoras o ampliaciones, si fueran necesarias, en función de la evolución demográfica o de las demandas de la población.
Un proyecto integrado en el Plan de Garantía y Calidad del Agua Potable
La intervención en Pozuelo de Zarzón forma parte del Plan de Garantía y Calidad del Agua Potable de Extremadura, aprobado en enero de 2024. Este plan autonómico tiene como finalidad reforzar las infraestructuras hidráulicas de la región, con especial atención a los municipios del entorno rural que, en muchos casos, cuentan con sistemas más antiguos o con necesidades de modernización.
Dentro de este marco, la Junta de Extremadura viene promoviendo actuaciones que combinan mejoras técnicas, eficiencia energética y garantía sanitaria, aprovechando la cofinanciación europea para acometer inversiones que, de otro modo, resultarían muy costosas para los ayuntamientos.
El caso de Pozuelo de Zarzón ilustra cómo estos proyectos contribuyen a equilibrar las condiciones de vida entre el medio urbano y el medio rural, asegurando que la población disponga de servicios básicos de calidad, como un suministro de agua potable fiable y controlado.
En conjunto, la modernización del abastecimiento de agua en este municipio cacereño representa un ejemplo de colaboración institucional entre la administración regional, la Unión Europea y el ámbito local, articulada alrededor de un objetivo común: garantizar agua potable segura, estable y gestionada con criterios de sostenibilidad.
Con las obras ya terminadas, el nuevo depósito elevado, el sistema de impulsión renovado, la caseta de cloración y el apoyo fotovoltaico en funcionamiento, Pozuelo de Zarzón dispone de un sistema de abastecimiento de agua potable más moderno, eficiente y preparado para responder a las necesidades actuales y futuras de sus habitantes, reforzando al mismo tiempo la seguridad del suministro y la protección de la salud pública.