La Junta refuerza la gestión del Parque Natural Montes de Málaga con nuevas inversiones

  • La Junta ha destinado 6,3 millones de euros desde 2019 al Parque Natural Montes de Málaga para gestión forestal, uso público y educación ambiental.
  • Entre 2019 y 2025 se han ejecutado 3,66 millones de euros y entre 2025 y 2027 se prevén más de 2,6 millones adicionales en actuaciones específicas.
  • Las inversiones priorizan la prevención de incendios, la adaptación al cambio climático, la restauración de hábitats y la mejora de infraestructuras tradicionales y de uso público.
  • El CREA El Boticario consolida su papel como centro clave en la recuperación de fauna amenazada, con una fuerte modernización y refuerzo dentro de la red andaluza.

Parque Natural Montes de Málaga gestion ambiental

El Parque Natural Montes de Málaga vuelve a situarse en el foco de la política ambiental andaluza gracias a una inversión sostenida que ha ido creciendo en los últimos años. Desde 2019, la Junta de Andalucía ha movilizado 6,3 millones de euros para reforzar la gestión de este espacio, clave tanto para la protección del medio natural como para la calidad de vida del área metropolitana malagueña.

Buena parte de estos fondos se ha destinado a la gestión forestal, la prevención de incendios y la mejora de infraestructuras, pero también a actuaciones de uso público y educación ambiental que buscan acercar el parque a la ciudadanía. La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, ha visitado el enclave acompañada por el delegado territorial en Málaga, José Antonio Víquez, y el director del parque, Pablo Blanco, para conocer de primera mano los trabajos realizados y los retos que se abordan en los próximos años.

Un parque pequeño en tamaño, pero decisivo para Málaga

Con algo menos de 5.000 hectáreas, los Montes de Málaga figuran entre los parques naturales de menor superficie de Andalucía, pero ejercen una función estratégica para más de un millón de personas residentes en la capital y su corona metropolitana. Su papel va mucho más allá del valor paisajístico: actúa como pulmón verde, ayuda a regular el clima local, protege el suelo y contribuye a ordenar el ciclo del agua en una zona especialmente vulnerable a episodios de lluvias intensas.

Este territorio es, además, resultado de una ambiciosa restauración hidrológico-forestal acometida entre 1919 y 1959, cuando se reforestaron miles de hectáreas y se levantaron centenares de infraestructuras para contener la erosión y laminar las avenidas del río Guadalmedina. Ese esfuerzo histórico ha sido clave para reducir el riesgo de inundaciones en la ciudad desde mediados del siglo XX y ha convertido al parque en un referente de gestión del monte a escala estatal y europea.

En los últimos años, este legado se ha visto reforzado con la declaración del espacio como Zona Especial de Conservación (ZEC) y la aprobación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) y del Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG). Estos instrumentos ordenan los usos del territorio, marcan las prioridades de conservación y garantizan que cualquier aprovechamiento se ajuste a los requisitos de la Red Natura 2000.

La consejera ha subrayado que el parque «sigue siendo un ejemplo de gestión forestal a largo plazo», insistiendo en que mantener ese trabajo continuado es lo que permite proteger a la población, conservar la biodiversidad y ofrecer un espacio de ocio cercano a la ciudad.

Inversión de 3,66 millones entre 2019 y 2025

Inversiones en la gestion del Parque Natural Montes de Málaga

Entre 2019 y 2025, la Junta de Andalucía ha ejecutado en el Parque Natural Montes de Málaga una inversión global de 3.661.711,69 euros. De esta cantidad, la partida más relevante, cifrada en 2.228.534,18 euros, se ha dirigido a la gestión forestal y medioambiental, con actuaciones como tratamientos selvícolas, mejora de pistas forestales y trabajos de prevención frente a incendios.

Estas intervenciones se centran en reducir la carga de combustible vegetal, mejorar el estado sanitario de las masas forestales y facilitar el acceso de los equipos de extinción, de forma que se minimice el impacto de posibles incendios en un entorno donde el monte convive muy cerca de zonas habitadas.

En paralelo, se han destinado 912.160,50 euros a la mejora de equipamientos de uso público. En este bloque se incluyen áreas recreativas, senderos señalizados, miradores o elementos de información y orientación para las personas visitantes. La idea es que el parque sea más accesible y seguro, pero sin perder de vista la protección de los ecosistemas y el control de la afluencia en las zonas más sensibles.

El tercer pilar de esta etapa lo conforman las acciones de educación ambiental, divulgación y participación social, que han contado con 460.544,99 euros. A través de programas formativos, actividades con centros educativos y proyectos de voluntariado, se busca impulsar una relación más responsable de la ciudadanía con el entorno natural, especialmente en un parque tan ligado a la vida cotidiana de Málaga.

Durante la visita, Catalina García ha remarcado que este bloque de inversiones ya ejecutadas «ha permitido mejorar la resiliencia del parque frente al cambio climático» y consolidar su función ambiental, social y educativa como espacio de referencia para la provincia.

Nuevos proyectos para adaptarse al cambio climático y prevenir incendios

La Junta ha diseñado también un paquete de actuaciones específicas entre 2025 y 2027 para responder a los retos que se han intensificado en los últimos años. Uno de los más importantes es el decaimiento de las repoblaciones de coníferas, muy sensibles a la sequía y a las altas temperaturas, así como el creciente riesgo de incendios en la interfaz entre el monte y las zonas urbanizadas.

En este marco se prevé una inversión directa aproximada de 2,08 millones de euros hasta 2026. Una de las partidas más destacadas son los 703.000 euros financiados con fondos FEADER, que se destinarán a tratamientos selvícolas orientados a la prevención de incendios y a mejorar el estado de las masas forestales. Estos trabajos incluyen clareos, podas y eliminación de material seco, entre otras actuaciones técnicas.

Otra línea importante son las intervenciones en montes públicos afectados por procesos de decaimiento forestal, con un presupuesto de 459.000 euros procedentes del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El objetivo es favorecer masas más diversas y resistentes, combinando especies y estructuras que soporten mejor las condiciones climáticas actuales y futuras.

A todo ello se suman los nuevos tratamientos preventivos en el monte Cuenca del Guadalmedina, previstos para el periodo 2026-2027, con una inversión estimada de 793.000 euros en el marco del Plan Estratégico de la Política Agraria Común. Esta cuenca, estrechamente vinculada a la ciudad de Málaga, es clave para regular el agua de escorrentía y minimizar daños en episodios de lluvias intensas.

Complementariamente, se están ejecutando proyectos de restauración de hábitats en humedales del parque, como las Charcas del Francés, que cuentan con un presupuesto de 129.000 euros. Estas zonas húmedas actúan como refugio para fauna, contribuyen a la recarga de acuíferos y ayudan a incrementar la diversidad de ambientes en el espacio protegido.

Refuerzo de infraestructuras, usos tradicionales y energía sostenible

La planificación para el periodo 2025-2027 incluye además otras intervenciones por valor de alrededor de 573.000 euros, centradas en mejorar la funcionalidad del parque y su compatibilidad con los usos tradicionales y el disfrute público. Entre las medidas previstas destaca un programa de construcción y rehabilitación de apriscos y corrales, dotado con 83.000 euros y cofinanciado con fondos NextGenerationEU, que persigue impulsar el pastoreo como herramienta de gestión sostenible del combustible vegetal.

Esta apuesta por la ganadería extensiva pretende conjugar la continuidad de actividades tradicionales con la prevención de incendios, ya que el aprovechamiento del pasto contribuye a mantener a raya la vegetación más inflamable y crea discontinuidades en la masa forestal.

En la vertiente de uso público, se están desplegando actuaciones de mejora de equipamientos recreativos con un presupuesto de 96.000 euros y financiación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Estas obras incluyen la renovación de áreas de estancia, mejoras de accesibilidad y adecuación de señalización para orientar mejor a las personas visitantes y reducir impactos sobre el medio.

Otro frente abierto es la incorporación de energías renovables y movilidad menos contaminante en el entorno del parque. Para ello, está prevista la instalación de plantas de autoconsumo solar fotovoltaico y puntos de recarga para vehículos eléctricos, con una dotación de 73.876 euros. De esta forma, se busca que las propias infraestructuras del espacio protegido den ejemplo en eficiencia energética y reducción de emisiones.

Finalmente, la red viaria forestal se reforzará mediante el programa RedVIA, con una inversión de 320.000 euros cofinanciada con fondos FEADER. Estas mejoras persiguen aumentar la seguridad, la accesibilidad y la capacidad de respuesta ante emergencias, además de facilitar los trabajos ordinarios de gestión forestal en todo el ámbito del parque.

El CREA El Boticario, pieza clave en la protección de la fauna

La visita institucional al Parque Natural Montes de Málaga ha incluido un recorrido por el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) El Boticario, situado en el interior del espacio protegido. Desde 2019, la Junta de Andalucía ha destinado 1,1 millones de euros al funcionamiento y modernización de este centro, cifra que se elevará hasta aproximadamente 1,4 millones de euros con la inversión prevista para 2026.

Entre las actuaciones ya realizadas se encuentran la mejora de la eficiencia energética del edificio, la instalación de sistemas de energía solar fotovoltaica y la incorporación de nuevo equipamiento veterinario especializado, como monitores multiparamétricos para el seguimiento avanzado de la fauna ingresada.

Además, la Junta ha adquirido el compromiso de destinar hasta 2027 cerca de 13 millones de euros a la Red Andaluza de Centros de Recuperación de Especies Amenazadas, de los que 1,13 millones corresponden específicamente a El Boticario. Estas inversiones, cofinanciadas con fondos FEDER, permitirán crear una unidad de cuidados intensivos veterinarios, nuevos voladeros y aviarios, áreas específicas para tortugas, zonas de cuarentena y mejoras en las acometidas de agua y en el cerramiento perimetral.

Con estas mejoras, el centro reforzará su especialización en el tratamiento de buitres y tortugas, dos grupos de fauna que requieren instalaciones y protocolos muy concretos para su recuperación y posterior liberación. La consejera ha destacado que «la apuesta por los CREA es, en la práctica, una apuesta por la biodiversidad y por el compromiso social con la fauna silvestre».

La Red Andaluza de CREA, creada en 2012 y gestionada por la Dirección General de Política Forestal y Biodiversidad, dispone de un centro en cada provincia. Solo en 2024 atendió a 7.917 ejemplares de especies protegidas, de los cuales casi un 5% pertenecían a categorías de amenaza como vulnerable o en peligro de extinción. Provincias como Sevilla, Cádiz y Málaga superaron el millar de ingresos, lo que evidencia el papel de estos dispositivos en el conjunto del territorio.

En el caso concreto de El Boticario, se registran cada año en torno a 1.000 ingresos, la mayoría aves, seguidas de mamíferos y reptiles. Más de la mitad de los ejemplares llegan al centro de la mano de particulares, un dato que refleja el alto nivel de concienciación social existente en torno a la protección de la fauna silvestre y el peso de la colaboración ciudadana en el éxito de los esfuerzos de conservación.

Educación ambiental y participación social como ejes de futuro

Además de la parte más técnica, la Junta insiste en el papel educativo y social tanto del parque como de los centros de recuperación. Las acciones impulsadas desde 2019 en el Parque Natural Montes de Málaga han puesto el foco en acercar la gestión forestal y la conservación a la población, especialmente a jóvenes y comunidades locales que utilizan el espacio de forma habitual.

En este contexto, el trabajo del CREA El Boticario incluye actividades de sensibilización ambiental, visitas guiadas y colaboraciones con centros docentes y entidades sociales. La consejera ha hecho hincapié en que «la implicación de la ciudadanía es fundamental» y que el componente educativo «contribuye a construir una sociedad más respetuosa y comprometida con su entorno natural».

La combinación de inversión en infraestructuras, gestión forestal activa, restauración de hábitats y programas de educación ambiental configura un modelo de actuación que busca ir más allá de la respuesta a emergencias puntuales. Se trata de anticiparse a los riesgos, adaptarse al nuevo contexto climático y consolidar un espacio que sea a la vez refugio de biodiversidad y área de ocio ordenado para la población metropolitana.

Con todo este paquete de medidas, la Junta de Andalucía pretende que el Parque Natural Montes de Málaga mantenga y refuerce su papel como barrera natural frente a inundaciones, sumidero de carbono, refugio de fauna y escuela al aire libre, alineando la gestión con las directrices europeas de conservación y con las demandas de una ciudadanía cada vez más atenta a la salud de su entorno natural.

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