En ese contexto, la Comunitat Valenciana ha puesto en marcha una iniciativa que quiere llevar la inteligencia artificial al corazón de estos sistemas. El proyecto DIGICAP-CO2 trata de dar un paso más allá de la captura convencional y convertirla en un proceso capaz de aprender, predecir y ajustarse sobre la marcha.
Qué es DIGICAP-CO2 y quién lo impulsa

El Instituto de TecnologÃa Cerámica (ITC) y el Instituto Tecnológico del Plástico (AIMPLAS) han activado esta investigación, que está coordinada por AIMPLAS. La meta es diseñar y comprobar una arquitectura digital que sea capaz de vigilar, anticipar y mejorar en tiempo real el comportamiento de instalaciones industriales dedicadas a retener CO2. La iniciativa busca que el sistema no trabaje a ciegas, sino con información continua sobre lo que ocurre dentro del proceso.
Para ello, el equipo combinará sensores avanzados, automatización en la toma de datos, análisis avanzado e inteligencia artificial. Todo ello se probará en un sistema hÃbrido de captura que reúne acondicionamiento de gases, membranas y tecnologÃa VPSA, conocida en inglés como adsorción por oscilación de presión al vacÃo. No se trata de una única técnica, sino de integrar varias etapas para mejorar el resultado global.
Machine learning para anticipar fallos y ahorrar energÃa
Uno de los frentes del proyecto es el desarrollo de modelos de aprendizaje automático. Estos modelos buscarán patrones de funcionamiento, detectarán desviaciones antes de que vayan a más y calcularán cuándo puede ser necesario un mantenimiento. La idea es recomendar ajustes operativos que mantengan el sistema en un rendimiento alto sin disparar el gasto energético.
También se persigue que los componentes crÃticos duren más. Membranas y adsorbentes son piezas sensibles dentro de estos sistemas, y alargar su vida útil ayuda a reducir costes y residuos. Ese ahorro de mantenimiento y energÃa es clave para que la captura de CO2 sea viable en plantas que trabajan de forma continua.
La investigación parte de la experiencia que ITC y AIMPLAS han acumulado en proyectos anteriores, como CAPTURO2 y CUCO2. DIGICAP-CO2 añade ahora una capa digital para analizar y optimizar el sistema en condiciones parecidas a las de una planta industrial real. La continuidad de esos trabajos previos permite no empezar de cero y centrarse en mejorar lo que ya se conoce.
Diez empresas valencianas y aplicación industrial

La iniciativa cuenta con la colaboración de diez empresas valencianas. Algunas aportan conocimiento en digitalización, automatización e inteligencia artificial, como Numbia, Nunsys, Sener Dcode, Bluemation y Boreal Open Systems. Otras pertenecen a sectores que podrÃan beneficiarse de estas soluciones, como KERABEN, integrada en Victoria Ceramics Spain, CAPLANSA, Blue Plasma Power, Perseo Biotechnology y Aigües d’Alacant. Su papel es validar los desarrollos con datos y condiciones reales, no solo en laboratorio.
Los resultados podrÃan aplicarse en actividades intensivas en emisiones de CO2, en especial en los ámbitos cerámico, cementero, quÃmico y energético. La arquitectura digital también tendrÃa recorrido en otros procesos industriales complejos que necesiten supervisión inteligente y optimización basada en datos. La captura de CO2 aparece asà como una pieza más dentro de la descarbonización industrial, junto a la eficiencia y el cambio de procesos.
El proyecto se enmarca en la convocatoria de ayudas para centros tecnológicos de la Comunitat Valenciana destinada a I+D de carácter no económico dentro de la Plataforma de TecnologÃas Estratégicas para Europa (STEP). Cuenta con el respaldo de IVACE+i y con financiación de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER). Ese apoyo público busca reforzar la autonomÃa tecnológica y la competitividad del tejido industrial europeo.
El desarrollo de DIGICAP-CO2 no resuelve por sà solo el problema de las emisiones, pero sà trata de poner orden en uno de sus cuellos de botella: la gestión eficiente de sistemas de captura que aún consumen mucha energÃa y requieren ajustes finos. La combinación de sensores, analÃtica e inteligencia artificial, probada con empresas valencianas y orientada a sectores como el cerámico o el cementero, apunta a una vÃa práctica para que la captura de CO2 sea menos costosa y más estable. Si los ensayos confirman su comportamiento en condiciones industriales, la Comunitat Valenciana podrÃa consolidarse como un laboratorio de soluciones digitales para descarbonizar actividades difÃciles de electrificar.

