En el último mes, la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias del Principado de Asturias ha concedido ayudas por valor de 20 millones de euros para cuatro proyectos industriales de economía circular. Por su parte, la Xunta de Galicia ha puesto en valor el trabajo de Anfaco-Cytma en la creación de una bolsa de subproductos para el sector mar-industria. Ambos casos reflejan el impulso de las administraciones autonómicas y la colaboración público-privada.
Asturias destina 20 millones a cuatro proyectos circulares
Las ayudas del Fondo de Transición Justa, gestionadas por la Consejería de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, permitirán movilizar una inversión global de 51 millones de euros en sectores como el siderúrgico, metalúrgico, refractario y del hidrógeno renovable. La financiación pública generará alrededor de 1,55 euros de inversión privada por cada euro concedido, según la resolución.
El proyecto más ambicioso corresponde a ArcelorMittal en Gijón, con una inversión de 39,86 millones de euros y una subvención de 15,14 millones. La iniciativa se centra en mejorar la eficiencia hídrica mediante la reutilización de aguas pluviales y regeneradas. Por su parte, H2 Aboño, en Llanera, invertirá 1,72 millones (subvención de 775.225 euros) para aprovechar agua residual como recurso para la producción de hidrógeno renovable, con medidas adicionales de ecodiseño.
En el ámbito de los residuos, Refractaria, en Siero, desarrollará un proyecto de 5,95 millones respaldado con 2,68 millones de subvención, para valorizar más del 50% de los residuos refractarios y reincorporarlos al proceso productivo. HICASA, en Carreño, recibirá 1,41 millones para una inversión de 3,75 millones orientada a mejorar la circularidad del corte de carril, reducir residuos y retirar amianto en un emplazamiento industrial transformado.
Galicia apuesta por la simbiosis industrial
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, visitó las instalaciones de Anfaco-Cytma en Vigo para destacar el compromiso ambiental de la cadena mar-industria, que aporta el 5% del PIB gallego y emplea a más de 25.000 personas. En el marco de esta colaboración, se impulsa el proyecto SIMBlue, que busca crear una bolsa de subproductos que conecte empresas para reutilizar residuos como materias primas.
La iniciativa, apoyada con inteligencia artificial, pretende retrasar la conversión de materiales en residuos y fomentar la simbiosis industrial. La Oficina de Economía Circular Industrial, activa desde mayo de 2025, ofrece asesoramiento técnico y acompañamiento a las empresas que quieran avanzar en este modelo. Vázquez subrayó la necesidad de seguridad jurídica y un marco normativo estable para que estas prácticas se consoliden.
Según la Xunta, estas actuaciones demuestran que la economía circular puede traducirse en soluciones concretas y rentables para la industria, y que la colaboración público-privada es esencial para su éxito.
La combinación de inversiones en Asturias y las iniciativas en Galicia evidencia que la economía circular es un motor de modernización industrial y de competitividad. Mientras Asturias apuesta por la reutilización de agua y residuos en sectores pesados, Galicia impulsa la simbiosis entre empresas para aprovechar subproductos. Ambos territorios coinciden en que la financiación pública actúa como palanca para atraer inversión privada y que la sostenibilidad ambiental se consolida como factor clave en la transformación del tejido productivo español.


