La Diputación de Málaga impulsa agua, renovables y movilidad sostenible

  • La Diputación de Málaga destinará 60,3 millones a agua, biomasa y carreteras dentro de un presupuesto global de 77,8 millones.
  • Se invertirán 27,9 millones en modernizar el ciclo integral del agua, con digitalización, detección de fugas y renovación de redes.
  • Los proyectos de biomasa para calefacción en edificios públicos contarán con 8,6 millones y se ampliarán a 13 municipios del Valle del Genal y Guadiaro.
  • La red provincial de carreteras recibirá al menos 18,3 millones para refuerzo de firmes, mejoras estructurales y seguridad vial en más de una veintena de vías.

Inversiones de la Diputación de Málaga en agua, energías renovables y carreteras

La Diputación de Málaga ha diseñado para 2026 un paquete de inversiones que busca dar un salto importante en gestión del agua, transición energética y movilidad interior. En total, la institución provincial prevé destinar 60,3 millones de euros específicamente a proyectos relacionados con el ciclo integral del agua, la implantación de energías renovables —con especial protagonismo de la biomasa— y la mejora de la red de carreteras que conecta los municipios.

Estas actuaciones se enmarcan en el área de Infraestructuras y Territorio Sostenible, dirigida por el vicepresidente Cristóbal Ortega, que contará con un presupuesto global de 77,8 millones de euros. Desde esta área se concentran algunas de las prioridades políticas de la Diputación: reforzar la movilidad en los pueblos del interior, modernizar servicios básicos como el abastecimiento de agua y favorecer la implantación de tecnologías limpias en equipamientos públicos.

Un presupuesto centrado en sostenibilidad y cohesión territorial

Ortega ha subrayado que la Diputación lleva años incrementando las partidas ligadas a proyectos estratégicos para el medio rural, con el objetivo de acompañar el crecimiento económico de la provincia sin perder de vista la sostenibilidad ambiental. La hoja de ruta para 2026 mantiene esa línea y aspira a consolidar a Málaga como un territorio más resiliente frente al cambio climático y mejor conectado internamente.

El reparto de los fondos refleja tres grandes ejes de actuación: la modernización del ciclo integral del agua; la extensión del uso de la biomasa y otras soluciones renovables en el ámbito local; y un plan intensivo de renovación, seguridad y conservación de la red viaria provincial, clave para la comunicación entre pueblos y para la vida cotidiana de residentes y visitantes.

Dentro del presupuesto global del área, 60,3 millones se asignan de manera directa a proyectos vinculados con agua, energías renovables y movilidad. El resto se destina a otras líneas complementarias como la promoción turística, el refuerzo de infraestructuras verdes o el apoyo a iniciativas locales alineadas con la adaptación y mitigación del cambio climático.

El vicepresidente provincial ha insistido en que estas prioridades no son puntuales, sino que forman parte de una estrategia continuada: la Diputación pretende mejorar la calidad de vida en los municipios a través de servicios más eficientes, menos consumo energético de origen fósil y carreteras en mejores condiciones.

Modernización del ciclo integral del agua

Uno de los capítulos más relevantes es el dedicado al agua. A lo largo de 2026 está previsto movilizar 27,9 millones de euros en actuaciones para reforzar el ciclo integral del agua en la provincia de Málaga. El objetivo es combinar tecnología, renovación de infraestructuras y obras básicas de saneamiento para reducir pérdidas, optimizar recursos y garantizar un servicio más estable a la ciudadanía.

Una de las principales apuestas es la digitalización de los sistemas de abastecimiento. Para ello se han reservado 12,9 millones de euros, destinados a mejorar la eficiencia del suministro y el control de fugas. Este paquete incluye la implantación de más de 6.000 contadores de telelectura, que permitirán conocer en tiempo real los consumos y detectar incidencias con mayor rapidez.

El contrato para poner en marcha estas medidas ha sido adjudicado a Acciona Agua, que será la encargada de desplegar detectores y localizadores de fugas a lo largo de la red. Se actuará sobre unos 210 depósitos y aproximadamente 600 kilómetros de conducciones, introduciendo sistemas de monitorización que faciliten la gestión técnica diaria.

Además del seguimiento de la red de distribución, el proyecto prevé la monitorización de los caudales de pozos, captaciones municipales y depuradoras. Con ello se busca disponer de una foto más precisa del ciclo del agua en su conjunto, desde las fuentes de suministro hasta el tratamiento de las aguas residuales, para anticipar problemas y tomar decisiones basadas en datos.

Otra línea de actuación destacada es la renovación de infraestructuras básicas. La Diputación destinará 8,3 millones de euros a la modernización de tuberías de abastecimiento y depósitos, un apartado clave para evitar averías frecuentes y pérdidas de agua en redes envejecidas. A esto se suman 2 millones para obras de alcantarillado, orientadas a mejorar el saneamiento en distintos municipios.

Estas actuaciones se refuerzan con 4,7 millones de euros adicionales procedentes del Consorcio Provincial del Agua, que se integran en la misma estrategia de inversión. Con este paquete conjunto, la provincia aspira a aumentar notablemente el rendimiento de sus sistemas de abastecimiento y saneamiento, un aspecto especialmente sensible en un contexto de escasez hídrica creciente en buena parte del sur de Europa.

Impulso a la biomasa y otras energías renovables

Proyectos de energías renovables y biomasa en la provincia de Málaga

Junto al agua, la Diputación ha reservado una parte importante de su presupuesto a impulsar la transición energética en los municipios. En 2026 se invertirán 8,6 millones de euros en proyectos de biomasa para calefacción en edificios públicos, consolidando una línea de trabajo que ya se ha probado en distintas zonas de la provincia.

Tras las experiencias previas en municipios de la Sierra de las Nieves, el objetivo para el próximo ejercicio es extender estos sistemas a 13 localidades de los valles del Genal y del Guadiaro. La idea es sustituir o complementar calderas tradicionales por instalaciones que aprovechen biomasa, reduciendo emisiones y, en muchos casos, también costes de explotación a medio plazo.

Además de la biomasa, la Diputación quiere reforzar la base técnica y científica de sus políticas climáticas. Para ello se han consignado 700.000 euros destinados al Málaga Viva Lab, un centro de investigación y experimentación frente al cambio climático ubicado en Ardales. Este espacio se concibe como un laboratorio para testar soluciones innovadoras aplicables al territorio.

Otra partida de 510.000 euros se dirigirá a atender las demandas de los ayuntamientos en materia de infraestructuras verdes urbanas y comunidades energéticas, dentro del Plan Provincial de Asistencia y Cooperación. Aquí entran proyectos como zonas verdes adaptadas al clima, bancos de terrenos para iniciativas ambientales o suministros orientados a la mitigación y adaptación al calentamiento global, incluyendo medidas de movilidad urbana sostenible.

Completando este bloque, se reservarán 1,8 millones de euros para la mejora de las etapas de la Gran Senda de Málaga y el acondicionamiento de otros senderos, integrando así la dimensión ambiental con el uso público del territorio y el turismo activo. A esto se suman 300.000 euros dedicados a potenciar los viveros provinciales, herramientas clave para el suministro de plantas y arbolado en proyectos de reforestación y jardinería pública.

La institución provincial tampoco descuida el impacto económico y social de estas actuaciones. Con 2,2 millones de euros se apoyará la promoción turística del territorio y las fiestas locales, entendiendo que la mejora de infraestructuras, el paisaje y los servicios también contribuye a reforzar la imagen de la provincia y a dinamizar la economía en las zonas rurales.

Mejora de la red provincial de carreteras y de la seguridad vial

El tercer gran bloque de actuación se centra en la movilidad. Para 2026 está prevista una inversión inicial de 18,3 millones de euros en la red provincial de carreteras, que podría aumentar durante el año mediante la incorporación de remanentes de tesorería, principalmente para financiar actuaciones del denominado Plan Vía-ble.

De esos 18,3 millones, 14,7 millones se orientarán tanto a un nuevo plan de refuerzo de firmes en 17 carreteras —con la intención de mejorar alrededor de medio centenar de kilómetros— como a obras de mejora estructural en otras ocho vías provinciales. El objetivo es actuar de forma combinada sobre tramos deteriorados y puntos con problemas de seguridad o estabilidad.

Entre las intervenciones más destacadas se incluye la rehabilitación y estabilización de la plataforma de la MA-7401, carretera de acceso a Benaoján desde Ronda, que contará con una dotación de 3,7 millones de euros. También se acometerá el arreglo de la MA-3107, que une Benamargosa y Riogordo, con una inversión de 1,4 millones.

Otra obra relevante será la destinada a resolver los problemas de drenaje en la MA-3113, que conecta la A-356 con Benamargosa a su paso por el núcleo veleño de Triana, para la que se han previsto casi 600.000 euros. Estas intervenciones responden a puntos negros detectados en la red, donde las aguas pluviales venían generando incidencias en la calzada.

El plan contempla también inversiones en otras carreteras provinciales: 478.500 euros para la mejora del drenaje y la reparación del firme en la MA-4100, en Villanueva del Trabuco; 411.589,45 euros para la adecuación de cunetas y barreras en la MA-3108, de Benamargosa a Cútar; y 372.000 euros para reparar un tramo de la antigua MA-436 en el término municipal de Casabermeja.

En el ámbito de la ordenación del tráfico, se ha previsto una partida de 289.275 euros para construir una rotonda en la intersección de las carreteras MA-6414 y A-7201, en Villanueva de Algaidas, con el fin de mejorar la seguridad y la fluidez de la circulación. Asimismo, se invertirán 269.999,98 euros en la mejora de la red de drenaje de la MA-4403, en Bobadilla Estación.

Más allá de estas actuaciones concretas, la Diputación reservará 2 millones de euros para la conservación y mantenimiento de la red viaria provincial, que abarca unos 860 kilómetros. Estas labores incluyen tareas periódicas de bacheo, limpieza de cunetas, desbroce y pequeñas reparaciones, indispensables para evitar el deterioro acelerado de las carreteras.

A estas cifras se suman aproximadamente 1,6 millones de euros adicionales en actuaciones específicas de seguridad vial, como la reposición de barreras de protección, la mejora de la señalización horizontal y vertical o intervenciones puntuales en tramos conflictivos. La idea es que las mejoras de firme vayan acompañadas de medidas que reduzcan el riesgo de accidentes.

El paquete de inversiones planificado por la Diputación de Málaga para 2026 dibuja un escenario en el que el agua, las energías renovables y la movilidad interior se convierten en los pilares de la acción provincial. Con 60,3 millones centrados en estos ámbitos dentro de un presupuesto total de 77,8 millones del área de Infraestructuras y Territorio Sostenible, la institución busca avanzar hacia una provincia más conectada, preparada frente al cambio climático y con servicios básicos modernizados, especialmente en los municipios del interior que dependen en mayor medida del apoyo de la administración supramunicipal.

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