Varias regiones de EspaƱa han tenido que activar alertas por contaminación atmosfĆ©rica debido a la llegada de masas de aire cargadas de polvo sahariano. Los niveles de partĆculas PM10 han superado los umbrales legales en puntos como Barcelona y Cartagena, lo que ha llevado a las autoridades a poner en marcha protocolos preventivos. Este fenómeno, cada vez mĆ”s frecuente, estĆ” directamente relacionado con el cambio climĆ”tico y las alteraciones en la circulación atmosfĆ©rica.
La situación no es puntual: un estudio publicado en la revista Nature, liderado por el Paul Scherrer Institute y el IDAEA-CSIC, revela que la cantidad de polvo del desierto en la atmósfera europea ha crecido entre un 10 y un 25% en la última década. En el sur de Europa, la concentración media alcanza los 5,3 microgramos por metro cúbico, duplicando los valores del centro y norte del continente. España, por su ubicación, es una de las zonas mÔs afectadas.
Alertas en Cataluña y la Región de Murcia

El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat activó un aviso preventivo por partĆculas PM10 en Catalunya despuĆ©s de que once estaciones de medición superaran los 50 microgramos por metro cĆŗbico de PM10 durante el miĆ©rcoles. El cielo de Barcelona se cubrió de una neblina que dificultó la visibilidad de edificios emblemĆ”ticos como la Sagrada Familia. La medida se mantuvo hasta que las condiciones meteorológicas permitieron la reducción de los niveles.
En el sureste peninsular, la estación de La Aljorra, en el Campo de Cartagena-Mar Menor, registró una media diaria de 51,02 µg/m³, lo que llevó a la Comunidad Autónoma a comunicar al Ayuntamiento de Cartagena la activación del Nivel 1 del protocolo regional. Este nivel, de carĆ”cter preventivo, no impone restricciones adicionales pero sĆ recomienda a la población priorizar el transporte pĆŗblico y evitar consumos energĆ©ticos innecesarios. La PolicĆa Local reforzó la vigilancia para evitar atascos y paradas prolongadas con el motor en marcha.
El polvo sahariano, un fenómeno en aumento
El estudio de Nature, que ha analizado datos de mĆ”s de cien estaciones durante la Ćŗltima dĆ©cada, seƱala que el incremento del polvo del desierto estĆ” facilitado por las emisiones humanas de gases de efecto invernadero. El calentamiento global provoca condiciones mĆ”s secas en el norte de Ćfrica y expande los desiertos, lo que aumenta la cantidad de polvo disponible para ser transportado hacia Europa. SegĆŗn Xavier Querol, investigador del IDAEA-CSIC y coautor del trabajo, en EspaƱa aproximadamente un tercio del aƱo se producen episodios africanos, y en muchos casos se supera el valor lĆmite diario de protección a la salud.
La frecuencia es especialmente alta en Canarias, donde afecta al 40% de los dĆas del aƱo, seguida del sur peninsular con un 35% y el noreste con un 25-30%. Durante episodios severos se han llegado a registrar 3.000 µg/m³ de PM10 en AlmerĆa, muy por encima del lĆmite europeo de 50 µg/m³. Los investigadores advierten que estas partĆculas no viajan solas, sino que pueden arrastrar contaminantes de plantas industriales del norte de Ćfrica, cuyos lĆmites de emisión son mĆ”s permisivos que los europeos.
Recomendaciones para la población

Ante estos episodios, las autoridades sanitarias y municipales insisten en medidas sencillas para reducir la exposición y la contaminación. Se recomienda usar el transporte pĆŗblico en lugar del vehĆculo privado, evitar consumos energĆ©ticos innecesarios y optimizar el uso de la climatización. AdemĆ”s, se aconseja a las personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares que limiten las actividades al aire libre durante las horas de mayor concentración de polvo.
La combinación de altas temperaturas y polvo sahariano, como la vivida esta semana, agrava los efectos sobre la salud. Investigadores de la Universidad de Murcia han señalado que estos fenómenos compuestos pueden multiplicar los riesgos, especialmente para mayores y niños. Por ello, los ayuntamientos mantienen un seguimiento continuo de las estaciones de calidad del aire y evalúan la evolución de los episodios para decidir si es necesario elevar el nivel de alerta.

La tendencia al alza del polvo africano en Europa supone un desafĆo para las polĆticas de calidad del aire. Mientras las emisiones de origen humano se reducen gracias a las normativas, las intrusiones naturales de polvo del desierto frenan parte de los avances conseguidos. Los expertos abogan por establecer sistemas de alerta temprana a nivel europeo y por reducir las emisiones locales durante los dĆas de calima para minimizar el impacto en la salud pĆŗblica. La población, por su parte, debe mantenerse informada a travĆ©s de los canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades para protegerse.
