
El arranque del nuevo año llega marcado por un cambio brusco de tiempo en buena parte de España. Tras varios días de ambiente estable, nieblas y heladas, la borrasca Francis tomará el relevo de las altas presiones con un episodio de lluvias generalizadas, viento intenso y nieve que abarcará desde Canarias hasta la Península y Baleares.
Francis ha sido catalogada como borrasca de gran impacto por los servicios meteorológicos del suroeste europeo, lo que implica el potencial de generar avisos amarillos, naranjas o rojos por lluvia, viento, fenómenos costeros o nieve en áreas extensas. Se espera que su influencia se prolongue durante varios días, coincidiendo de lleno con el primer fin de semana del año y con la semana de Reyes, un periodo de alta movilidad en todo el país.
Qué es la borrasca Francis y cómo se ha nombrado
Francis se ha formado como una borrasca atlántica profunda que llegará acompañada de varios frentes asociados, responsables de la nubosidad compacta y las precipitaciones que irán avanzando de oeste a este. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) detalla que se trata de la sexta borrasca o dana de gran impacto de la temporada 2025/2026.
El nombre de este sistema fue asignado por el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA), dentro del Grupo Suroeste europeo, que agrupa a los servicios meteorológicos nacionales de España, Portugal, Francia, Bélgica, Luxemburgo y Andorra. Antes de Francis se han nombrado Alice, Benjamin, Claudia, Davide y Emilia, y aún quedan por identificar otros fenómenos significativos previstos para lo que queda de temporada.
La designación como borrasca de gran impacto obedece al riesgo potencial de generar episodios adversos de lluvia, viento o nieve de suficiente entidad como para justificar avisos oficiales. En el caso de Francis, los escenarios manejados por AEMET y los portales especializados apuntan a acumulados de precipitación relevantes, descenso marcado de la cota de nieve y rachas de viento muy fuertes en litorales, zonas altas y ambos archipiélagos.
Esta borrasca se enmarca en un invierno especialmente dinámico en lo meteorológico, con encadenamiento de sistemas atlánticos y episodios previos de clima inestable en España en Navidad, con la posible interacción de Francis con una masa de aire frío de origen continental o polar, algo que podría potenciar tanto las nevadas como la sensación de frío en amplias áreas del país.

Calendario del cambio de tiempo: de la tregua de Nochevieja al temporal
Los últimos días del año transcurren bajo un patrón claramente anticiclónico en la Península y Baleares. AEMET destaca que Nochevieja estará dominada por nieblas densas y heladas en amplias zonas del interior de la mitad norte y del cuadrante sureste, con cielos poco nubosos en general y apenas algunas lluvias débiles en el Cantábrico, Baleares o tramos del litoral mediterráneo.
En este contexto, la atmósfera vive lo que los meteorólogos describen como un período de transición entre la depresión de la semana anterior y la llegada de la nueva borrasca atlántica. En Andalucía, por ejemplo, se mantiene hasta fin de año un ambiente estable, con cielos poco nubosos o despejados y sin precipitaciones significativas, aunque ya con un descenso progresivo de las temperaturas nocturnas.
A partir del 1 de enero la situación da un vuelco. Las altas presiones se retiran hacia el Atlántico y abren la puerta a la borrasca Francis y a sus frentes. Ese jueves el cambio se notará primero en Canarias, mientras que el viernes comenzará a afectar al oeste peninsular y, de cara al fin de semana, las precipitaciones se irán extendiendo al resto del territorio, con un domingo especialmente movido en la mitad sur y el Mediterráneo.
Durante todo este proceso se esperan oscilaciones térmicas: tras una ligera subida de las temperaturas con la llegada del flujo templado y húmedo atlántico, un nuevo aporte de aire muy frío hará caer los termómetros y la cota de nieve, sobre todo hacia el final del episodio, ya en la semana de Reyes.
Canarias: primeras lluvias fuertes y avisos activos
La influencia de Francis se dejará sentir en primer lugar en el archipiélago canario. AEMET ha activado el aviso amarillo en varias islas desde el jueves por la llegada de un sistema de bajas presiones que traerá lluvias localmente fuertes, tormentas y fenómenos costeros adversos, especialmente en zonas expuestas.
En islas como La Palma, la previsión apunta a precipitaciones que pueden ser intensas en cortos intervalos de tiempo, acompañadas de actividad eléctrica y mala mar. La recomendación general es extremar la precaución en los desplazamientos por carretera, algo especialmente relevante en fechas festivas con abundante tráfico.
La evolución del frente asociado a Francis hará que, ya desde primeras horas del jueves, las lluvias y tormentas se vayan extendiendo al resto del archipiélago. En la madrugada y mañana serán especialmente notables en Lanzarote y Fuerteventura, donde se esperan tormentas fuertes, para después reactivarse sobre el resto de islas a lo largo del día con el paso de nuevos frentes.
El episodio vendrá acompañado de viento de componente sur y oeste con rachas fuertes o muy fuertes en puntos elevados y litorales, así como de un aumento del oleaje que podría complicar la situación en las zonas costeras y en las comunicaciones marítimas entre islas.
En términos de acumulados totales, AEMET prevé que Canarias se sitúe entre las zonas con mayores registros de precipitación vinculados a Francis, junto con el tercio occidental peninsular, los Pirineos y el entorno del mar de Alborán.
El frente alcanza la Península: oeste, centro y norte en primera línea
Una vez que Francis haya impactado con fuerza en Canarias, sus frentes asociados comenzarán a entrar por el oeste peninsular. Según la AEMET y los modelos manejados por portales como Eltiempo.es o Meteored, el viernes será el día en que el cambio se haga patente en la Península.
Durante esa jornada, la borrasca se situará al oeste de la península Ibérica, favoreciendo chubascos y lluvias abundantes en gran parte de la mitad oeste. Las primeras precipitaciones afectarán a Galicia, el oeste de Castilla y León, Extremadura y Andalucía occidental, extendiéndose después hacia el centro y el norte.
En la zona del Sistema Central, especialmente en las provincias de Ávila, Cáceres y Salamanca, se aguardan acumulados destacados de lluvia, con tramos del día en los que los chubascos pueden ser intensos. También en las costas de Galicia se prevén precipitaciones importantes, acompañadas de viento y mal estado de la mar.
De cara a la tarde del viernes, el frente seguirá avanzando y las lluvias se generalizarán en el norte de España. Se esperan precipitaciones en Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco, siendo más fuertes en zonas de costa, mientras en el interior del Cantábrico podrán combinarse con un ambiente más frío a medida que vaya entrando aire de procedencia continental.
En paralelo, el frente irá abandonando Canarias progresivamente, aunque en el archipiélago se mantendrán intervalos nubosos y no se descartan nuevos chubascos residuales durante la jornada, sobre todo en las islas de mayor relieve orográfico.

Fin de semana de lluvias generales, nieve en descenso y frío en aumento
A medida que avance el fin de semana, Francis continuará desplazándose hacia el suroeste y posteriormente hacia el interior de la Península, reactivando las precipitaciones y favoreciendo la llegada de aire más frío. El sábado y el domingo se perfilan como los días más complicados en cuanto a lluvia, viento y nieve.
En la madrugada y mañana del sábado todavía se mantendrán lluvias frecuentes en el norte, sobre todo en el Cantábrico y Pirineos, mientras que se irán extendiendo al suroeste peninsular. Se prevé que las precipitaciones sean especialmente intensas en el litoral de Huelva y Cádiz y en zonas de Extremadura, con municipios como Badajoz bajo episodios de lluvia persistente.
La entrada de una masa de aire frío más densa empezará a notarse a partir de la tarde del sábado. Este aire, de origen continental o polar, hará descender la cota de nieve en la mitad norte. En la cordillera Cantábrica y en los Pirineos podrán registrarse nevadas en cotas que podrían llegar a situarse en torno a los 400 metros en algunos valles y zonas de montaña.
En el Mediterráneo, aunque la influencia será algo más tardía, también se esperan chubascos durante el fin de semana, que afectarán a la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y sectores del valle del Ebro. No se descarta que algunos de estos episodios sean localmente fuertes, sobre todo si coinciden con el paso del centro de la baja hacia el Mediterráneo occidental.
El domingo el temporal tenderá a intensificarse en la mitad sur. AEMET y otros servicios de predicción apuntan a fuertes aguaceros en Andalucía, con especial incidencia en Huelva, Sevilla, Cádiz, Málaga y Jaén, sin descartar lluvia en el resto de la comunidad. En Murcia, Comunidad Valenciana, Castilla-La Mancha y Aragón también se prevén precipitaciones significativas, coincidiendo con un descenso notable de las temperaturas.
El aporte de aire muy frío hará que, desde la segunda mitad del domingo, la cota de nieve baje a niveles relativamente bajos en el sistema Ibérico y el Sistema Central, con valores en torno a los 800 metros o incluso inferiores en algunos sectores. Localidades de montaña y algunas capitales de provincia del interior, como Teruel, podrían registrar nevadas durante la tarde-noche.
Efectos regionales: del País Vasco a Andalucía y el sureste
El impacto de Francis será desigual según la región, pero se espera que todas las comunidades se vean afectadas en mayor o menor medida. En el País Vasco, AEMET prevé que el primer fin de semana del año venga marcado por cielos nubosos o cubiertos, precipitaciones generalizadas y un descenso progresivo de la cota de nieve.
En Gipuzkoa, por ejemplo, se anticipan lluvias durante el sábado y un desplome de la cota de nieve desde los 1.800-2.000 metros hasta los 400-500 metros a últimas horas del día. Las temperaturas mínimas subirán ligeramente, pero las máximas bajarán, con heladas débiles en zonas del interior. El viento, inicialmente flojo del sur, rolará a norte y noreste a partir del mediodía o primeras horas de la tarde, reforzando la sensación de frío.
En Andalucía, donde el año se despedirá de forma relativamente tranquila, el giro llegará desde el viernes con el aumento de la nubosidad en la mitad occidental y la aparición de los primeros chubascos. Durante el fin de semana, la borrasca Francis dejará precipitaciones en buena parte de la comunidad, con especial incidencia en el oeste y sur, y temperaturas por debajo de los valores habituales para estas fechas.
Los pronósticos de AEMET y Meteored señalan que entre el 3 y 4 de enero el centro de la borrasca tenderá a desplazarse desde el golfo de Cádiz hacia el Mediterráneo, con presiones notablemente bajas para la época del año en el entorno del Estrecho y Alborán. Esta configuración favorecerá un temporal de lluvia, viento y oleaje en el sur y el sureste peninsular.
En el interior oriental andaluz, provincias como Granada pasarán de un final de año estable a una mayor probabilidad de lluvias a partir del fin de semana previo al Día de Reyes. Se espera que la borrasca cruce la Península de oeste a este, con un aumento significativo de la probabilidad de precipitación los días 3 y 4 de enero, cuando los modelos elevan las opciones de lluvia por encima del 75-95% en numerosos puntos de la provincia.
El sureste peninsular, incluyendo Murcia, el este de Castilla-La Mancha y el sur de Valencia y Alicante, podría vivir uno de los tramos más delicados del episodio entre el domingo y el lunes, con la posible formación de una baja secundaria en el Mediterráneo occidental ligada a Francis. En ese escenario, se contemplan lluvias intensas en zonas próximas al litoral, vientos del norte y nevadas en cotas relativamente bajas en una parte amplia de la mitad sureste.
Nieve, heladas y viento: así se comportarán las temperaturas
El patrón térmico durante el episodio de Francis será complejo, con una primera fase algo más templada y una segunda claramente más fría. En los días previos a la llegada de la borrasca, las temperaturas se mantienen bajas en el interior, con heladas frecuentes tras Nochevieja en buena parte de la mitad norte y del cuadrante sureste peninsular.
Con la entrada del flujo atlántico asociado a Francis, las temperaturas tenderán a subir ligeramente en muchos puntos, sobre todo en las mínimas, debido a la nubosidad y al aire más húmedo. Sin embargo, este repunte será transitorio. A partir del domingo, la irrupción de una masa de aire muy frío hará que los termómetros se desplomen en amplias zonas de la mitad norte y el interior del país.
Como consecuencia, la cota de nieve experimentará un descenso acusado. Al principio, las precipitaciones sólidas quedarán restringidas a zonas de montaña de la mitad norte en cotas relativamente altas, pero a medida que avance el episodio, la nieve podrá aparecer en niveles mucho más bajos, por debajo de los 1.000 metros e incluso en torno a los 400-800 metros según la zona y el momento del frente.
La AEMET habla de probabilidades moderadas de nevadas durante el domingo y el lunes, subrayando que, aunque algunos escenarios no superan el 50% de probabilidad, el potencial impact en la circulación y en zonas urbanas aconseja seguir de cerca las actualizaciones. Las heladas fuertes podrían imponerse tras el paso de los frentes, especialmente en valles y mesetas del norte y de la vertiente cantábrica.
En paralelo, el episodio estará acompañado de viento de componentes sur y oeste en una primera fase, con rachas fuertes o muy fuertes en litorales, áreas de montaña y ambos archipiélagos. Más adelante, con la formación de la baja en el Mediterráneo occidental, los vientos girarán a norte y noreste en buena parte del país, intensificando la sensación térmica de frío y pudiendo dejar rachas muy intensas en el área del Estrecho, el Mediterráneo y las zonas elevadas.
La semana de Reyes bajo la influencia de Francis
La evolución de Francis hacia el inicio de la semana de Reyes está todavía sujeta a cierta incertidumbre, tal y como reconoce AEMET, pero los escenarios mayoritarios apuntan a que la borrasca tenderá a debilitarse y transformarse en una baja poco profunda situada en el Mediterráneo occidental.
Si este patrón se confirma, el lunes 5 de enero podría ser uno de los días más delicados del episodio en el sureste peninsular y áreas próximas al litoral mediterráneo. El organismo meteorológico habla de la posibilidad de cielos cubiertos, precipitaciones intensas en zonas costeras, un descenso marcado de las temperaturas, vientos del norte y nevadas en cotas relativamente bajas en una parte amplia de la mitad sureste.
En regiones como Andalucía oriental, Murcia, Comunidad Valenciana y el este de Castilla-La Mancha, esta situación podría coincidir con las cabalgatas de Reyes y con un incremento de los desplazamientos por carretera, por lo que se insiste en la conveniencia de consultar la predicción localizada y los avisos de última hora para planificar actividades al aire libre.
De cara al Día de Reyes, los modelos apuntan a una progresiva mejoría en gran parte de la Península. En zonas como Andalucía se espera que los cielos poco nubosos o despejados se generalicen, con una clara disminución de las precipitaciones. No obstante, aún podrían persistir lluvias residuales en el sureste y Baleares, junto a nevadas en el interior si se mantiene la bolsa de aire frío.
En cualquier caso, la AEMET recalca que las previsiones a varios días vista pueden sufrir ajustes, por lo que recomienda seguir la información oficial actualizada, especialmente en lo relativo a avisos por lluvia, viento, nieve y fenómenos costeros que puedan afectar a las celebraciones y desplazamientos típicos de estas fechas.
Con este escenario sobre la mesa, el inicio del año quedará dominado por la borrasca Francis, un episodio de mal tiempo que encadena lluvias abundantes, viento intenso, nieve en cotas cada vez más bajas y un acusado descenso térmico en amplias zonas de España, y que obliga a prestar atención a la evolución del pronóstico durante los próximos días, muy especialmente en Canarias, el tercio occidental peninsular, el sur, el Mediterráneo y las áreas de montaña del norte y sureste.