La batalla por el biodiƩsel: Argentina debate una nueva ley que promete revolucionar el sector

  • La industria aceitera y de biodiĆ©sel apoya el proyecto de ley que eleva el corte obligatorio del 7,5% al 10%.
  • Las pymes del sector temen quedar desplazadas por las grandes empresas integradas en un mercado mĆ”s abierto.
  • La capacidad instalada en Santa Fe, capital mundial del biodiĆ©sel, opera solo al 15%.
  • La Unión Europea frenó una medida que amenazaba las exportaciones argentinas, pero el debate sigue abierto.

Biodiésel en planta de producción

El biodiésel se ha convertido en el centro de una intensa disputa en Argentina. Mientras el Senado negocia una nueva ley de Biocombustibles, el sector privado, las pymes y el Gobierno buscan definir las reglas de juego para los próximos años. La iniciativa, impulsada por la senadora Patricia Bullrich, propone aumentar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% actual al 10% en el primer año, y las cÔmaras del sector reclaman incluso un porcentaje mayor, de hasta el 12,5%.

El debate no es solo técnico. DetrÔs de los números se esconde una lucha por el control de un mercado que mueve millones de dólares y que enfrenta a las grandes aceiteras exportadoras con las pequeñas y medianas plantas locales. Mientras tanto, la capacidad industrial instalada, especialmente en la provincia de Santa Fe, permanece en gran parte ociosa, a la espera de que la legislación despeje el camino para volver a producir a pleno rendimiento.

biodiƩsel
ArtĆ­culo relacionado:
El biodiƩsel argentino se juega su futuro en el Senado: pymes y grandes cƔmaras chocan por el nuevo marco regulatorio

Un sector con capacidad ociosa y expectativas de crecimiento

Barriles de biodiƩsel

Santa Fe concentra el 85% de la producción nacional de biodiésel y el 100% de las exportaciones, con Bélgica y Países Bajos como principales destinos. Sin embargo, las plantas de la región estÔn utilizando apenas el 15% de su capacidad instalada, según denunció Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC, en el marco del Santa Fe Business Forum. Esta situación se debe, en parte, a la reducción del corte obligatorio y a la falta de un marco regulatorio previsible.

El potencial es enorme. Argentina es el primer exportador mundial de aceite de soja y cuenta con una infraestructura industrial de primer nivel para producir biodiésel. Las estimaciones del sector indican que, si se lograra captar solo el 10% del mercado global de combustibles sostenibles para aviación (SAF), el país podría duplicar sus exportaciones agroindustriales en las próximas dos décadas. El transporte marítimo y la aviación son vistos como los segmentos con mayor potencial inmediato, y Argentina ya participa en los debates internacionales para definir las reglas de uso de estos combustibles.

Industria del biodiƩsel en Argentina
ArtĆ­culo relacionado:
El dilema del biodiƩsel en Argentina: una potencia industrial a medio gas frente a los retos globales

La disputa por el mercado: pymes vs. grandes aceiteras

BiodiƩsel en bidones

El aumento del corte obligatorio tiene consenso, pero las diferencias aparecen al definir quién podrÔ abastecerlo. Las pymes elaboradoras, muchas radicadas en provincias como Buenos Aires, La Pampa, Entre Ríos y San Luis, defienden el cupo que hoy tienen reservado. Para ellas, ese cupo es la base que sostiene sus inversiones y su continuidad en el mercado. Por el contrario, las grandes empresas integradas al complejo agroindustrial, concentradas en el puerto de Rosario, cuestionan las restricciones y piden un esquema de comercialización mÔs abierto, con reglas de oferta y demanda.

El proyecto de ley establece una transición para las empresas no integradas, con una reducción progresiva de su participación reservada hasta 2031. Esto ha generado un fuerte rechazo por parte de las pymes, que consideran que la apertura total las desplazaría del mercado interno. Mientras tanto, el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, expresó su rechazo al proyecto y se comprometió a defender el entramado productivo bonaerense y los puestos de trabajo en las economías regionales. La discusión no es solo económica, sino también política y territorial, y refleja la tensión entre dos modelos empresarios que compiten por el mismo pastel.

biodiƩsel
ArtĆ­culo relacionado:
La nueva ley de biocombustibles: el biodiésel, entre la presión industrial y el desacople del bioetanol

El papel de la Unión Europea y el futuro del biodiésel argentino

BiodiƩsel en envase

La Unión Europea es el principal mercado para el biodiĆ©sel argentino, pero tambiĆ©n una fuente de incertidumbre. En enero, la Comisión Europea propuso clasificar a la soja como un cultivo de ā€œalto riesgoā€ por su posible vinculación con la deforestación, lo que habrĆ­a dejado a Argentina fuera de los estĆ”ndares para exportar. El Parlamento Europeo frenó esta medida, dando un respiro al sector, pero la discusión no estĆ” cerrada. La Comisión deberĆ” redactar un nuevo reglamento, y el riesgo de una medida proteccionista sigue latente.

Desde el Gobierno argentino, el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun, defendió la certificación del biodiésel local y aseguró que la soja argentina no tiene ningún punto de contacto con la deforestación. La superficie cultivada permanece inalterada desde 2018, y el aumento de la producción se logra gracias a la productividad por hectÔrea, no a la expansión de la frontera agrícola. Esta argumentación es clave para mantener abierto el mercado europeo, que podría generar exportaciones por hasta 1.500 millones de dólares anuales si se aprovechara plenamente la capacidad instalada.

Mientras tanto, el sector privado reclama una nueva ley que dĆ© previsibilidad y permita planificar inversiones a largo plazo. ā€œNecesitamos salir de una ley que yo titulo como soviĆ©tica, ya que es la Ćŗnica en el mundo que regula por mes quiĆ©n puede producir, a quĆ© precio y cuĆ”nto le tiene que comprar una petroleraā€, criticó IdĆ­goras. La urgencia es real: cada mes de retraso en el dictamen del Senado significa mĆ”s capacidad ociosa y menos oportunidades de negocio.

En resumen, el biodiƩsel argentino se encuentra en una encrucijada. La nueva ley de Biocombustibles podrƭa desbloquear un sector con enorme potencial, pero las disputas internas y las presiones externas complican el acuerdo. Lo que estƔ claro es que el mundo demanda cada vez mƔs combustibles sostenibles, y Argentina tiene los recursos y la infraestructura para ser un actor clave. Solo falta que la polƭtica acompaƱe.

biodiƩsel
ArtĆ­culo relacionado:
Europa y Argentina redefinen el futuro del biodiésel: del rechazo parlamentario a la negociación técnica

AƱadir como fuente preferida en Google